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Los presos de la Penitenciaría tenían un taller clandestino para fabricar armas artesanales

La Policía realizó una pesquisa en la Penitenciaría del Litoral. Foto: EL COMERCIO

El operativo fue una sorpresa. Eran las 03:00 de la madrugada de este 16 de junio del 2021 cuando la Policía ordenó el ingreso de 1 500 agentes a la Penitenciaría de Guayaquil. Los uniformados llegaron al centro carcelario en buses y camiones. Equipados con chalecos antibalas, cascos y escudos, los gendarmes ingresaron a los 12 pabellones de forma simultánea.

Los presos fueron aislados en distintas zonas y se les ordenó acostarse sobre el piso. Allí se mantuvieron mientras duraron las inspecciones. La comandante general de la Policía, Tannya Varela, lideró la operación policial.

La oficial detalló que era la primera vez que se realizaba este tipo de mega intervenciones en ese centro carcelario. La idea era recorrer todos los pabellones de las bandas delictivas más fuertes del país. En esa lista están los Lobos, Tiguerones, Chonekillers y Los Choneros.

En las instalaciones, donde están miembros de esta última mafia, se encontró un taller artesanal para elaborar armas de fuego. Los agentes indicaron que los detenidos utilizaban todo tipo de metal para fabricar pistolas.

En otro pabellón se encontró armamento de grueso calibre. En las lámparas de las celdas se halló un fusil tipo militar y tres revólveres. Explosivos y decenas de armas blancas también fue parte del material confiscado.

En las inspecciones se identificó que los internos tienen las llaves de muchas puertas al interior de la cárcel. Incluso, se constató que formaron estructuras tipo garitas para vigilar desde los techos a la Policía. Desde esos sitios se sospecha que las bandas atacaban a sus enemigos durante las disputas.

Uno de los últimos enfrentamientos que se registró en la Penitenciaría sucedió el fin de semana pasado. Dos internos fallecieron. En mayo también hubo peleas. Ese mes se contabilizaron cinco muertos. En febrero fallecieron otros seis más.

En todas esas revueltas, la Policía informó que se utilizaron armas de fuego. Por eso, hasta el mediodía de ayer los agentes seguían buscando los escondites de las armas. Los rastreos se extendieron a paredes, pisos y techo.

La intervención policial también se ejecutó en el centro carcelario de mujeres, que está ubicado a lado de la Penitenciaría. Inteligencia policial detalló que en esas instalaciones también se guardan verdaderos arsenales.

En tanto, en los exteriores y perímetros de las dos cárceles se desplazaron a decenas de militares. Ellos eran los encargados de verificar que ningún acceso se vulnere por parte de familiares de los detenidos que se encontraban en las afueras.

Un helicóptero de la Policía vigila el desarrollo de los operativos desde el aire.