Quito registra un solo incendio forestal de origen natural desde 2024

Quito afronta la temporada seca con un antecedente que revela cómo se originan sus incendios forestales.

Prichard Colon, Boxeo

La temporada seca vuelve a poner a Quito frente al riesgo de incendios forestales. Las altas temperaturas, la baja humedad, la vegetación seca y las ráfagas de viento crean condiciones que pueden acelerar el avance del fuego.

En este escenario, agosto y septiembre concentran la etapa más crítica, según Esteban Cárdenas, jefe del Cuerpo de Bomberos de Quito. La capital llega a estos meses con el antecedente de una de las temporadas más graves de los últimos años.

Incendios forestales en Quito dejaron 2 274 hectáreas afectadas en 2024

Entre julio y noviembre de 2024, Quito registró 340 incendios forestales que afectaron 2 274 hectáreas de vegetación. Los Chillos, Tumbaco, Cumbayá, Nayón, Chilibulo, El Panecillo y el cerro Auqui estuvieron entre los sectores con mayor afectación.

La magnitud de los incendios también tuvo consecuencias económicas. La Cámara de Comercio de Quito calculó pérdidas por 20 millones de dólares.

El 24 de septiembre de ese año, ocho incendios forestales dejaron 70 familias afectadas, 28 personas hospitalizadas y cuatro viviendas destruidas, según el ECU 911.

La emergencia también alteró las actividades de la ciudad. Las autoridades suspendieron la jornada laboral presencial en dependencias públicas y municipales por la intensidad del fuego y la calidad del aire. Para los estudiantes, dispusieron clases virtuales entre el 25 y el 27 de septiembre.

Cerca de 30 000 transportistas, entre buses y taxis, no trabajaron con normalidad. Más de 2 000 restaurantes también afrontaron pérdidas por la reducción de clientes.

El 99% de los incendios forestales tiene origen humano

El origen de los incendios constituye uno de los principales elementos de esta crisis. El Cuerpo de Bomberos atribuye el 99% de estos eventos a acciones humanas.

Entre las causas identificadas están las quemas agrícolas, la quema de basura en lugares sin recolección frecuente y las fogatas durante excursiones.

Las condiciones meteorológicas cumplen otro papel. El calor, la falta de humedad y el viento pueden acelerar la propagación de un incendio, pero no constituyen por sí solos la causa de la mayoría de los eventos.

En el período analizado existe un solo incendio de origen natural registrado por Bomberos: un rayo que cayó en las laderas del Pichincha durante 2024.

Desde entonces y hasta el 13 de agosto de 2026, ese es el único caso de origen natural señalado en la información disponible.

Quito registró menos incendios forestales en 2025

Los registros del año siguiente muestran una reducción frente a la emergencia de 2024. Entre el 1 de julio y el 1 de septiembre de 2025, el Distrito Metropolitano contabilizó 15 incendios forestales que afectaron 131,65 hectáreas.

En ese mismo período ocurrieron 615 quemas de desechos, con una afectación de 11,26 hectáreas.

La diferencia entre ambos años resulta amplia, pero los registros de quemas muestran que el uso del fuego continuó como un factor de riesgo dentro del Distrito Metropolitano.

Quito activó patrullajes para controlar el fuego

El Municipio reforzó las medidas preventivas antes de la temporada seca de 2026. El 3 de junio, la Agencia Metropolitana de Control y el Cuerpo de Bomberos activaron patrullajes especiales hasta octubre.

Tres unidades móviles recorren cada día zonas urbano-forestales, laderas, quebradas y espacios con vegetación seca. Cada unidad cuenta con dos bomberos, dos agentes de control y un instructor de la AMC.

El plan también contempla la reducción de cobertura vegetal en zonas críticas de 23 parroquias entre julio y septiembre.

Quemas a cielo abierto generan 100 expedientes en 2026

Los controles también detectaron un número importante de quemas a cielo abierto. Entre el 1 de junio y el 2 de agosto de 2026, el Municipio puso en marcha 100 expedientes administrativos contra ciudadanos por esta práctica prohibida.

Tumbaco concentra 24 expedientes y ocupa el primer lugar. La Delicia registra 22 y Los Chillos, 21. Las tres administraciones zonales reúnen el 67% de los procesos.

Eloy Alfaro registra 12 expedientes; Eugenio Espejo, 11; Calderón, seis; Manuela Sáenz, dos; y Chocó Andino, dos.

Las autoridades advierten que estas quemas elevan el riesgo de incendios forestales durante la época seca. También pueden afectar la biodiversidad, la infraestructura, las viviendas y la calidad del aire.

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El antecedente de 2025 muestra que esta conducta persistió. De los 207 ciudadanos sancionados por la AMC durante ese año, 185 recibieron sanciones por quemas de basura a cielo abierto y 22 por prácticas inadecuadas que podían derivar en incendios forestales.

Las multas por quemas llegan a 36 150 dólares

La normativa municipal establece sanciones económicas según el tipo y la gravedad de la infracción.

Una quema a cielo abierto constituye una contravención de segunda clase y genera una multa de 241 dólares, equivalente al 50% de un salario básico unificado.

Las infracciones leves tienen multas de 482 a 1 205 dólares. Las graves van de 1 446 a 2 169 dólares. Las muy graves alcanzan entre 2 410 y 36 150 dólares.

El Municipio pidió a la ciudadanía evitar la incineración de vegetación, basura o desechos y reportar cualquier conato de fuego al ECU 911.

El viento dificulta el control de los incendios

Las emergencias de agosto de 2026 muestran otro desafío para los equipos de respuesta. En Rayocucho, Calacalí, y Tanlahua, San Antonio de Pichincha, las ráfagas, la topografía y la vegetación complicaron las labores.

A las 06:00 del 12 de agosto, Bomberos Quito registró ráfagas de unos 55 kilómetros por hora.

Cristopher Velasco, experto en Gestión de Riesgos, explicó que el viento puede actuar sobre zonas con acumulación de calor, transportar partículas encendidas y modificar la dirección del fuego.

Por esa razón, un incendio controlado todavía requiere vigilancia. En Rayocucho, Bomberos utilizó drones, cámaras térmicas y un centro de mando operativo móvil para localizar puntos calientes con temperaturas superiores a 400 grados.

Agosto y septiembre son los meses más críticos

El 12 de agosto, Cárdenas señaló que Quito ingresó en la etapa más crítica para los incendios forestales, con agosto y septiembre como los meses de mayor riesgo.

La Advertencia Meteorológica N.° 59 permanece vigente hasta el 15 de agosto por las condiciones de altas temperaturas, baja humedad y ráfagas de viento.

El reporte nacional de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, con corte a las 08:00 del 13 de agosto, registró ocho incendios forestales activos y cuatro controlados.

Pichincha mantiene dos incendios activos. Uno está en Sigsipamba, parroquia Pifo, donde el fuego comenzó el 12 de agosto. El otro se encuentra en Tanlahua y Pululahua, en San Antonio de Pichincha, con inicio el 11 de agosto.

Rayocucho, en Calacalí, está controlado. El incendio afectó 250 hectáreas. Bomberos mantiene 50 efectivos en territorio para detectar puntos calientes y evitar una reactivación.

La crisis de 2024 dejó una lección para Quito

La temporada de 2024 representa el principal antecedente para entender el riesgo que enfrenta Quito durante estos meses. Los 340 incendios forestales afectaron 2 274 hectáreas y generaron pérdidas económicas calculadas en 20 millones de dólares.

Desde entonces, el Distrito Metropolitano sumó patrullajes, controles, sanciones, tecnología para detectar puntos calientes y acciones de recuperación ambiental.

Los datos también muestran dónde está una parte central del problema. El 99% de los incendios forestales tiene origen humano, según Bomberos. Las quemas agrícolas, la quema de basura y las fogatas figuran entre las principales causas.

A esto se suma el registro de 100 expedientes por quemas a cielo abierto entre junio y agosto de 2026.

El único incendio de origen natural registrado en este período corresponde al rayo que cayó en las laderas del Pichincha en 2024. El resto de los casos tiene relación con acciones humanas, mientras las condiciones de la temporada seca determinan la velocidad y alcance que puede tomar el fuego.


Incendios forestales en Quito; preguntas frecuentes

¿Cuándo es la temporada más crítica para los incendios forestales en Quito?

Agosto y septiembre son los meses de mayor riesgo para los incendios forestales en Quito, según Esteban Cárdenas, jefe del Cuerpo de Bomberos de Quito.
Las altas temperaturas, la baja humedad, la vegetación seca y las ráfagas de viento pueden acelerar la propagación del fuego durante estos meses.

¿Cuántos incendios forestales registró Quito en 2024?

Quito registró 340 incendios forestales entre julio y noviembre de 2024, que afectaron 2 274 hectáreas de vegetación.
Los Chillos, Tumbaco, Cumbayá, Nayón, Chilibulo, El Panecillo y el cerro Auqui estuvieron entre los sectores con mayor afectación. La Cámara de Comercio de Quito calculó pérdidas por 20 millones de dólares.

¿Cuáles fueron las consecuencias de los incendios forestales de 2024 en Quito?

El 24 de septiembre de 2024, ocho incendios forestales dejaron 70 familias afectadas, 28 personas hospitalizadas y cuatro viviendas destruidas.
La emergencia también provocó la suspensión de actividades presenciales en dependencias públicas y municipales, clases virtuales y afectaciones para transportistas y restaurantes.

¿Qué porcentaje de los incendios forestales tiene origen humano en Quito?

El Cuerpo de Bomberos de Quito atribuye el 99% de los incendios forestales a acciones humanas.
Entre las causas identificadas están las quemas agrícolas, la quema de basura y las fogatas durante excursiones. Las condiciones meteorológicas favorecen la propagación, pero no constituyen por sí solas la causa de la mayoría de los incendios.

¿Cuántos incendios forestales de origen natural se han registrado?

Bomberos Quito señala un solo incendio de origen natural en el período analizado: un rayo que cayó en las laderas del Pichincha durante 2024.
Hasta el 13 de agosto de 2026, ese es el único caso de origen natural señalado en la información disponible.