Quito tiene un nuevo Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial

Uno de los objetivos es cambiar el modelo de desarrollo de Quito, que al momento es expansivo, a uno policéntrico, es decir, con centros urbanos de crecimiento planificados y sostenibles. Foto: Archivo / EL COMERCIO

Con 17 votos afirmativos y cinco abstenciones, el Concejo Metropolitano aprobó la noche del lunes 13 de septiembre del 2021, la Ordenanza para la actualización del Plan Metropolitano de Desarrollo y Ordenamiento Territorial, y el Plan de Uso y Gestión del Suelo del Distrito Metropolitano. 

El tratamiento en segundo debate de la propuesta que busca establecer el planeamiento urbano, los modelos para la gestión del suelo y las formas de financiamiento para el desarrollo, tomó más de cinco horas de debate. 

En la diligencia se explicó cómo se elaboró el proyecto de ordenanza y se mostró que se incluyeron las observaciones de los ediles en el primer debate

Vladimir Tapia, secretario de Territorio, Hábitat y Vivienda, expuso el Plan de Uso y Gestión del Suelo del Distrito. También intervino Sergio Yamni Tamayo, secretario general de Planificación encargado.  

Se explicó que se llevó un proceso participativo con distintos actores de la ciudad para tratar este tema. Se hicieron más de 150 talleres entre gremios, academia, representantes parroquiales, Asamblea de Quito, entre otros. 

Además, se explicó que no solo se trabajará con Quito, sino con los sectores vecinos. La vigencia del plan será de 12 años. 

Uno de los objetivos del PUGS es cambiar el modelo de desarrollo de la ciudad, que al momento es expansivo, a uno policéntrico, es decir, con centros urbanos de crecimiento planificados y sostenibles. Y, a la par, frenar la expansión de la mancha urbana para así no tener que llevar servicios básicos para sus habitantes a zonas que no los tienen, y evitar la afectación a zonas verdes. 

La normativa también busca que residentes permanentes y ocasionales tanto de la ruralidad como del perímetro urbano se beneficien de mayor cercanía a puntos de servicios y estímulos que elevan la calidad de vida como vivienda accesible, transporte público de calidad, servicios básicos, espacio público, áreas verdes recreativas, conservación de las zonas de protección y biodiversas.

Esta ordenanza reemplazará al Plan de Uso y Ocupación de Suelo (PUOS). Buena parte del debate se centró en los incentivos que se darán a los constructores para que participen en el proceso de densificación.

 La construcción de edificios altos puede traer problemas para las casas ya existentes, como, por ejemplo, la no llegada del sol a las primeras plantas, por lo que el Concejo analizó las compensaciones que los constructores deberán entregar. 

El proyecto apuesta por impulsar más inversiones, públicas y privadas, en las zonas con alto potencial que actualmente están siendo subutilizadas, como son Quitumbe, en el sur, y Calderón, en el norte. 

La sesión fue extraordinaria y se la convocó de manera urgente porque el plazo para aprobar la normativa se vencía este 14 de septiembre de 2021.

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