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El incendio forestal del cerro Casitagua llegó este lunes 21 de septiembre de 2026 a su quinto día de operaciones. El fuego afectó unas 300 hectáreas y obligó a mantener un despliegue por tierra y aire. Helicópteros, vehículos, drones, mangueras, personal de emergencia y habitantes de Pomasqui formaron parte de la respuesta.
Este lunes, más de 150 personas del equipo operativo permanecían en el Casitagua. Otras 25 participaban en el manejo de la emergencia y 36 vehículos apoyaban las labores.
Parte del personal debía subir hacia las zonas altas del cerro. La noche del domingo 20 de septiembre, el alcalde Pabel Muñoz explicó que algunos equipos trabajaban unos 300 metros por encima del punto donde él se encontraba, a unos 2 700 metros de altitud.
Las condiciones del clima también marcaron el trabajo. Muñoz señaló que el viento volvió a encender un foco después de que los equipos controlaran gran parte de las llamas. La radiación, el viento y la humedad son factores que los bomberos no pueden controlar, según explicó.
El operativo contó este lunes con cuatro helicópteros. Durante la jornada del domingo participaron aeronaves de Bomberos, Policía y Fuerzas Armadas.
Las descargas de agua continuaron hasta aproximadamente las 18:20 del domingo. Después de esa hora, la falta de luz impidió mantener los vuelos.
Los equipos que estaban en tierra continuaron con las tareas y la vigilancia durante la noche.
Una de las tareas de este lunes consistió en buscar los lugares donde todavía quedaba calor. Para localizarlos, los equipos utilizaron drones.
Una vez identificados esos puntos, el personal ingresaba con herramientas manuales para bajar la temperatura y apagar los restos del fuego.
Muñoz indicó que algunos sectores registraron entre 130 y 150 grados centígrados durante el domingo. Como referencia, señaló que una llama activa puede alcanzar unos 600 grados.
La eliminación de esos puntos resulta necesaria porque el viento puede volver a encender el fuego mientras quede calor en el terreno.
El trabajo desde tierra también requirió extender líneas de agua por el Casitagua. La noche del domingo, Muñoz habló de cerca de 500 mangueras desplegadas durante las operaciones.
Habitantes de Pomasqui colaboraron con estas líneas. A las tareas también se sumaron comuneros con experiencia en montaña y conservación de agua en los páramos.
El terreno presenta tres quebradas. Según Muñoz, el avance del fuego hacia esos puntos podía acercar las llamas a familias y viviendas.
La respuesta también movilizó a la comunidad. Cerca de 600 habitantes de Pomasqui participaron en distintas tareas durante los días de emergencia.
Un grupo preparó alimentos para los bomberos, mientras otras personas colaboraron directamente en el terreno.
Muñoz señaló que la participación de los habitantes, junto con el trabajo de Bomberos, contribuyó a contener el fuego en las tres quebradas.
El combate de las llamas fue solo una parte de la respuesta. El Municipio movilizó alrededor de 200 personas para atender otras necesidades relacionadas con la emergencia.
Psicólogos dieron atención a familias y niños. Equipos de la Unidad de Bienestar Animal atendieron fauna y animales de compañía. Personal de salud también entregó mascarillas por la presencia de humo.
Para este lunes, el incendio estaba controlado, pero todavía no completamente apagado. Los equipos continuaban con la búsqueda y eliminación de puntos calientes para reducir el riesgo de una nueva reactivación.
El incendio estaba controlado este lunes, pero todavía no completamente apagado.
Contexto: Los equipos continuaban con la búsqueda y eliminación de puntos calientes para reducir el riesgo de una nueva reactivación.
El operativo contó con cuatro helicópteros.
Contexto: Durante la jornada del domingo participaron aeronaves de Bomberos, Policía y Fuerzas Armadas.
Las descargas de agua terminaron aproximadamente a las 18:20 del domingo por falta de luz.
Contexto: Los equipos terrestres continuaron con las tareas y la vigilancia durante la noche.
Los equipos utilizaron drones para localizar sectores donde todavía permanecía calor.
Contexto: Una vez identificados, el personal ingresaba con herramientas manuales para bajar la temperatura y apagar los restos del fuego.
Algunos sectores registraron entre 130 y 150 grados centígrados durante el domingo, según Muñoz.
Contexto: También señaló, como referencia, que una llama activa puede alcanzar alrededor de 600 grados.
Cerca de 500 mangueras fueron desplegadas en la montaña.
Contexto: Habitantes de Pomasqui y comuneros con experiencia en montaña y conservación de agua en los páramos colaboraron con las líneas de agua.
Cerca de 600 habitantes participaron en distintas tareas durante los días de emergencia.
Contexto: Unos prepararon alimentos para los bomberos y otros colaboraron directamente en el terreno.
Psicólogos atendieron a familias y niños, mientras equipos de la Unidad de Bienestar Animal asistieron a fauna y animales de compañía.
Contexto: El Municipio movilizó alrededor de 200 personas para atender otras necesidades relacionadas con la emergencia. Personal de salud también entregó mascarillas por el humo.
Porque pueden permanecer puntos calientes en el terreno y el viento puede volver a encender el fuego.
Contexto: Por esa razón, los equipos continuaban con la localización y eliminación de las zonas que conservaban altas temperaturas.