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Cuatro sitios para ubicar al comercio informal

En el Centro Histórico se concentran vendedores de frutas, ropa, accesorios para celulares, comida, y otros. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Ocho agentes metropolitanos recorren la calle Chile, cerca de la Imbabura, en el Centro Histórico. A su paso, uno de ellos se acerca a una comerciante autónoma para que se retire. La mujer, a gritos, le dice que solo está caminando. 

La escena ocurrió a las 12:20 del viernes. Este tipo de controles en el espacio público subió la tensión en esta zona, desde el 16 de octubre pasado. 

La primera acción de Santiago Guarderas como alcalde fue la intervención del centro. Con el fin de ordenarlo, anunció la reubicación de quienes venden sin permiso en las calles. 

El número de comerciantes autónomos aumentó debido a la crisis por el covid-19.

Johana Pilay quedó en el desempleo y ahora vende cobertores para lavadoras en la Chile. Su jornada de trabajo empieza a las 09:00 y termina a las 17:00. Con suerte, a la semana, vende USD 40. El viernes pasado, hasta el mediodía, aún no lograba una venta. Hoy es su única fuente de sustento.  

El incremento del comercio informal es un termómetro de la situación laboral actual. Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) muestran que la tasa de participación global se ubicó en el 64,4% entre julio y septiembre de este año, en Quito. Esa cifra muestra la relación porcentual entre la población económicamente activa y la población en edad de trabajar.

El empleo adecuado alcanzó 45,6%. El resto se divide entre el subempleo, el trabajo no remunerado y el no pleno, que es aquel que ejercen quienes ganan menos del salario básico, laboran menos de ocho horas y no tienen el deseo o la disponibilidad de trabajar más tiempo.

La Agencia Distrital de Comercio (ACDC) regula a los comerciantes en los mercados. En el centro se han abordado a 356 personas que no cuentan con permiso para vender. 

Sin embargo, según la secretaria de Seguridad, Daniela Valarezo, hay una estimación de que en esa zona hay más de 500 vendedores autónomos.

La tensión, según los comerciantes, se produce porque ahora se les retira la mercancía. Según Pilay, antes los agentes solo pedían que no permanezcan en un solo lugar. 

Pero Valarezo aclaró que, si bien se les retira la mercadería, pueden recuperarla después. 

La ACDC dispone de cuatro alternativas para reubicar a los comerciantes: el Centro Comercial La Merced, la plataforma 1° de Mayo, ferias en la 24 de Mayo y un espacio en La Marín. 

Édison Carrillo, director de la entidad, detalló que en estas cuatro opciones hay 1 056 personas.  Aunque el de La Marín, el más grande (600 puestos), estará disponible a mediano plazo.  Carrillo aceptó que esos espacios no son suficientes.

En Quito se estima que hay 30 000 autónomos y, en temporadas como Navidad, llegan a 60 000.  A la falta de capacidad para reubicarlos se suma la disposición de los vendedores.

Pilay dice que vende uno de sus cobertores a USD 6 y ese valor en un local se va a duplicar. Por estos costos, la gente no entra a esos sitios. “No nos conviene ir a un local en donde no se va a vender”, señaló. 

Meygan Córdova es parte de la Asociación de Trabajadores Autónomos (Asotrab). Comentó que no todos los comerciantes tienen un producto específico. La venta para muchos depende de la mercadería que puedan comprar. Quienes ofertan determinados artículos en bajas cantidades no podrían ocupar estos espacios. 

Entre el 16 de octubre y el 15 de noviembre, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) ha retirado 4 038 ventas no regularizadas en 209 operativos. Para estos controles, Valarezo dijo que se ha capacitado a los agentes en derechos humanos.

Pero las agresiones, según los comerciantes, siguen. El sábado pasado, por ejemplo, en un operativo en El Tejar se dio un nuevo enfrentamiento entre agentes y vendedores.

Gabriela Vivanco, de la Asotrab, contó que al menos dos mujeres vendedoras resultaron heridas y otros dos fueron retenidos por los agentes. 

Valarezo consideró que la oposición por parte de comerciantes que no quieren ser parte de la regularización continuará. Añadió que también hay la posibilidad de que los comerciantes se regularicen en otras administraciones zonales para evitar que todo se concentre en el centro.

Las tensiones están lejos de terminar. Asotrab anunció que el martes próximo protagonizará un plantón en los bajos de la Alcaldía, en contra de estas últimas medidas del Cabildo.