Expedición de decretos-ley, oportunidad de Lasso para cambiar percepción ciudadana

Expedición de decretos-ley, oportunidad de Lasso para cambiar percepción ciudadana

El presidente Guillermo Lasso decretó la disolución de la Asamblea Nacional el 17 de mayo del 2023 al aplicar el mecanismo constitucional de la muerte cruzada. Eso le permite expedir decretos-ley de urgencia económica, que requieren de un dictamen favorable de la Corte Constitucional (CC) para entrar en vigencia.

Analistas dicen que el Mandatario debe considerar los problemas de la ciudadanía para atenderlos mediante esos decretos-ley.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) aún no aprueba el calendario electoral definitivo, pero la fecha tentativa para realizar el sufragio de la primera vuelta es el 20 de agosto del 2023. Y de darse una segunda vuelta se realizaría el 15 de octubre.

De acuerdo al artículo 148 de la Constitución de la República, Lasso puede gobernar vía decretos-ley hasta que se instale la nueva Asamblea Nacional y una nueva autoridad en la Presidencia de la República.

Walter Spurrier, experto en política económica, difundió en Twitter su análisis sobre la entrevista que proporcionó Lasso a Washington Post sobre las próximas elecciones. Intuye que “Lasso sí quiere ser candidato, pero probablemente en las próximas dos, tres, semanas va a hacer presencia nacional con obras, con declaraciones, que se lo vea enérgico, que se lo vea preocupado por las necesidades de la ciudadanía”.

Evaluará encuestas y si sube de popularidad será candidato presidencial, de lo contrario buscará alguien para que sea candidato del oficialismo, concluye.

Decretos-ley que respondan a problemas de la ciudadanía

El politólogo Arturo Moscoso señala que la precandidatura de Lasso dependerá del capital social y político que recupere con los decretos-ley.

“Es importante que atienda esos aspectos en que se ha sentido el descuido del Gobierno, que son los aspectos más sociales y de la política”, puntualiza. Considera que en este momento, “como están las cosas, difícilmente sería reelegido”.

El Jefe de Estado debe preocuparse de gobernar de manera eficiente, según el analista político Alfredo Espinoza. Dice que sería un error político interpretar que la disolución de la Asamblea es sinónimo de aceptación a Lasso.

Para Espinoza, la estrategia consiste en “demostrar que en estos seis meses el Presidente se puede rodear de gente más competente que la que tiene en sus propias filas” y observar las encuestas para identificar los problemas centrales de la ciudadanía, y con base a eso formular los decretos-ley.

Cree que este es el momento para que Lasso empatice con la ciudadanía, “pero no pensando en lo electoral”. Si acierta, agrega, el actual Gobierno podría pasar a la historia como el primero en evidenciar que la aplicación de la muerte cruzada permitió activar leyes en beneficio de los ciudadanos.

Para Moscoso no es relevante que haya cambios en el gabinete porque se acercan las elecciones, aunque destaca que el exasambleísta Juan Fernando Flores, designado el 19 de mayo como consejero para asesoría política, podría aportar. Espinoza en cambio cuestiona esa designación al mencionar que el único político eficiente que tiene Lasso es Henry Cucalón, actual ministro de Gobierno.

Reformas laborales en los decretos-ley

Moscoso considera que lo laboral es parte de la materia económica porque se relaciona con el tema de productividad, por lo que el Gobierno podría enviar un decreto-ley con reformas laborales.

Pero la CC podría argumentar que hay un retroceso en los derechos laborales, Lasso debe ser cauto para no generar rechazo social, sobre todo si quiere reelegirse, según el politólogo. Espinoza observa que los sectores sociales podrían protestar, pero será la nueva Asamblea la que revise los decretos-ley que Lasso emita.

La constitucionalista Ximena Ron también enfatiza que Lasso podría presentar un decreto-ley sobre aspectos laborales “siempre que estén relacionados con la materia económica”, pero si no tienen un hilo conductor directo con esa materia, la CC objetaría.

“El Presidente, en algunos casos, metía artículos que no tenían relación con materia económica urgente y la Asamblea lo cuestionaba, lo propio debería hacer la CC”, evaluó.

El artículo 148 también señala que los decretos-ley que envíe a la CC el Jefe de Estado podrán ser aprobados o derogados por la Asamblea cuando esta se instale tras las elecciones. Ron indica que no hay plazos para que los nuevos legisladores actúen, una vez posesionados inmediatamente pueden ratificar o derogar todos los decretos-ley de Lasso.


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