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¿Cómo impactarán los cortes energéticos y el fenómeno de El Niño en la economía ecuatoriana? Aún no hay una respuesta y seguramente lo sabremos en los primeros meses de 2027.
Pero, en estos ocho meses de 2026, la economía ecuatoriana se ha sostenido por las ventas y el consumo, las exportaciones y las remesas. El Banco Central del Ecuador (BCE) prevé un crecimiento de 2.7%, mientras que el Banco Mundial sitúa ese indicador en 2.8%. En cambio, el presidente Daniel anunció un crecimiento de cerca del 3%.
En su cuenta de X, el exministro de Finanzas, Fausto Ortiz, comenta que si septiembre crece 3.5%, al igual que lo hizo agosto; y de octubre a diciembre el promedio es 1.5% como respuesta a los cortes de energía y El Niño, la economía terminaría en 2.7% en este año. Es decir, se cumpliría la previsión del BCE.
Ortiz agrega que la estimación de crecimiento parece alcanzable, tomando en cuenta los datos de la Actividad Económica mensual del BCE. Con el 3.5% en septiembre, el crecimiento del PIB en el tercer trimestre se ubicaría en 4.9%, como resultado del rebote petrolero al comparar con la caída de la producción de julio de 2025. El primer y segundo trimestre crecieron 2.1%, según los datos del BCE.
El exministro comenta que se tendrían los nueve meses con un 3% de crecimiento y pendientes de los reales impactos de El Niño y el estiaje energético en el último trimestre del año.
Santiago García, economista y docente de la Facultad de Economía de la Universidad Central, cree que el racionamiento eléctrico frenará el ritmo. El sector camaronero y el pesquero ya registran afectaciones. “En el resto, el impacto llegará después, porque las empresas tienen stock o ya cerraron sus ventas de octubre”.
Para Alberto Acosta-Burneo, experto económico, el clima y la energía marcan el principal desafío. El impacto dependerá de la capacidad de adaptación y de la intensidad del fenómeno, dice. Él prevé un cierre de año positivo, siempre que el costo climático y energético no sea alto.
Mientras tanto, la economía ecuatoriana ha crecido hasta agosto dentro de lo previsto, pese a que aún no se disponen de las cifras del tercer trimestre, explica García. Para él, tendría que pasar una desgracia terrible para que la economía decrezca.
Tanto García como Acosta-Burneo, experto económico, coinciden en que las exportaciones respondieron bien pese a las dificultades internacionales, las importaciones subieron, sobre todo de combustibles, y las remesas llegaron al ritmo esperado, aunque a un ritmo menor.
¿Por qué la economía crece menos que en 2025? Acosta-Burneo recuerda que ese año hubo dos efectos: la recuperación tras la contracción de 2024, año de apagones, y un crecimiento adicional. En 2026 ya no existe ese rebote.
Para Acosta-Burneo, la mayor fuerza detrás del crecimiento está en el consumo de los hogares, debido a la liquidez de la economía. Con las exportaciones récord de 2025 y las remesas, los depósitos aumentaron, así como el crédito del sistema financiero. Según los datos del Banco Central, la liquidez fue de 104 712 millones de dólares; eso significa un crecimiento interanual de 9,1% en agosto frente a agosto de 2025.
Ese crédito financia al comercio, uno de los sectores de mayor crecimiento, y la venta de vehículos, según el economista.
Detrás del consumo aparecen la inversión y las exportaciones. Acosta-Burneo señala que la inversión del sector productivo se recupera y mejora la capacidad de las empresas. Para noviembre, anticipa buenos resultados en las ventas por el Black Friday, de la mano de la oferta de crédito.
Según el Servicio de Rentas Internas, las ventas registradas en comprobantes electrónicos alcanzaron los 26 850 millones de dólares en septiembre de 2026, un 15,9% más que en el mismo mes de 2025.La cifra representa 3 689,2 millones adicionales y refleja un mayor dinamismo en distintas actividades económicas del país.
Acosta-Burneo dice que el acumulado de enero a agosto muestra un crecimiento del 12,6% interanual, con una aceleración que, según él, continúa.
En ese segmento, la construcción encabeza la lista de ventas con un alza de 51% en los primeros 15 días de octubre, según Acosta-Burneo. Para Acosta-Burneo, el 51% de octubre no es un dato aislado e identifica tres factores.
El primero: más ventas en toda la economía generaron empleo e ingresos. “Para poder comprar una vivienda hay que tener un trabajo y hay que tener ingresos”.
El segundo: liquidez y crédito. Entre enero y septiembre, los desembolsos hipotecarios crecieron 24% y alcanzaron 1 320 millones de dólares. La banca privada lideró con un alza de 36,7%. Después, las cooperativas con 29,4% y el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, con 10,9%. Las mutualistas cayeron 4,2%.
El tercero: el apoyo oficial. Los programas Credicasa y Miti Miti ofrecen tasas de 2,99% y 4,99%. A eso se suman el bono Yapa Pa’ Tu Casa, de hasta 10 122 dólares para la primera vivienda, los incentivos tributarios para donaciones destinadas a vivienda de interés social y la simplificación de trámites.
García ve una dinamización del sector, sobre todo en el segmento inmobiliario, que arrastra servicios, comercio y producción: acabados, equipamiento, cocinas y refrigeradoras.
Sin embargo, José Miranda, presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción, califica la situación del sector como “muy preocupante”. Hasta el segundo trimestre, la construcción estaba bien, sobre todo en el segmento inmobiliario. El resto del sector no se ha reactivado, debido a que no hay obra pública, afirma. Para él, esa área es la parte medular del sector. Ahí están las vías, puentes, alcantarillado y agua potable, obras que todavía no se reactivan.
Miranda manifiesta que con los cortes de luz, el precio del cemento pasó de 8 a 9,75 dólares, y el quintal de varilla de hierro pasó de 44 a cerca de 49 dólares. Cuenta que algunas constructoras e inmobiliarias ya no reciben el material a tiempo. Quien pide 200 o 300 quintales recibe solo una parte. Las plantas de cemento y hierro todavía tienen stock, pero el dirigente teme desabastecimiento si los cortes se profundizan en noviembre y diciembre.
Así está la economía ecuatoriana
El Banco Central del Ecuador prevé un crecimiento de 2,7% para 2026. El Banco Mundial sitúa la cifra en 2,8%. El exministro de Finanzas Fausto Ortiz calcula que la economía cerraría en 2,7% si septiembre crece 3,5%, igual que agosto, y si el promedio de octubre a diciembre llega a 1,5% por los cortes de energía y El Niño. Con ese escenario, el PIB del tercer trimestre subiría 4,9% por el rebote petrolero frente a la caída de producción de julio de 2025. El primer y el segundo trimestre crecieron 2,1%, según el BCE. Los nueve primeros meses sumarían un 3% de crecimiento.
Las ventas y el consumo de los hogares, las exportaciones y las remesas sostienen la economía en los nueve primeros meses de 2026. Para el experto económico Alberto Acosta-Burneo, el consumo de los hogares es la mayor fuerza del crecimiento, gracias a la liquidez. Las exportaciones récord de 2025 y las remesas elevaron los depósitos y el crédito. La liquidez llegó a 104 712 millones de dólares en agosto, un 9,1% más que en agosto de 2025, según el BCE. El Servicio de Rentas Internas reporta ventas en comprobantes electrónicos por 26 850 millones de dólares en septiembre de 2026, un 15,9% más que en el mismo mes de 2025. Detrás del consumo aparecen la inversión y las exportaciones.
Todavía no existe una cifra del impacto; la respuesta llegaría en los primeros meses de 2027. Los sectores camaronero y pesquero ya registran afectaciones. El economista Santiago García, docente de la Universidad Central, cree que el racionamiento eléctrico frenará el ritmo de crecimiento. En el resto de sectores, explica, el efecto llegará después, porque las empresas tienen stock o ya cerraron sus ventas de octubre. Acosta-Burneo considera que el clima y la energía marcan el principal desafío y que el impacto dependerá de la capacidad de adaptación y de la intensidad del fenómeno. Él prevé un cierre de año positivo, siempre que el costo climático y energético no sea alto.
En 2026 ya no existe el rebote que impulsó a la economía en 2025. Acosta-Burneo recuerda que 2025 combinó dos efectos: la recuperación tras la contracción de 2024, año de apagones, y un crecimiento adicional. García afirma que la economía creció hasta agosto dentro de lo previsto, aunque faltan las cifras del tercer trimestre. Ambos coinciden en que las exportaciones respondieron bien pese a las dificultades internacionales, las importaciones subieron, sobre todo de combustibles, y las remesas llegaron según lo esperado, aunque con menor ritmo.
Las ventas de la construcción subieron 51% en los primeros 15 días de octubre de 2026, según Acosta-Burneo, por tres factores: más empleo e ingresos, mayor liquidez y crédito, y apoyo oficial a la vivienda. José Miranda, presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción, califica la situación del sector como “muy preocupante”, porque la obra pública no se reactiva. Con los cortes de luz, el precio del cemento pasó de 8 a 9,75 dóalres y el quintal de varilla de hierro, de 44 a cerca de 49 dólares.