Defensa trabaja en un ‘triángulo de seguridad’ contra las mafias

En septiembre del año pasado, el avión estadounidense Orion P3 arribó al aeropuerto de Guayaquil y fue mostrado a las autoridades ecuatorianas. Foto: Archivo/ EL COMERCIO.

En septiembre del año pasado, el avión estadounidense Orion P3 arribó al aeropuerto de Guayaquil y fue mostrado a las autoridades ecuatorianas. Foto: Archivo/ EL COMERCIO.

En septiembre del año pasado, el avión estadounidense Orion P3 arribó al aeropuerto de Guayaquil y fue mostrado a las autoridades ecuatorianas. Foto: Archivo/ EL COMERCIO.

Las primeras alertas llegaron en el 2016. Para entonces, investigadores que rastrean el fenómeno del narcotráfico ya advertían que Galápagos se convirtió en un punto estratégico para traficar cocaína hacia Centroamérica. El problema se agudizó y ahora las autoridades alistan el uso de la pista de San Cristóbal, para que sea utilizada por los aviones estadounidenses Orion P3 y Awac.

Con esa operación militar, el Ministerio de Defensa dice que se formará un “triángulo de seguridad”. ¿En qué consiste? Se le denomina así, porque involucra a tres ciudades: Guayaquil, Manta y Galápagos.

En la primera ya operan las dos naves. En la segunda también pueden hacerlo y falta activar la pista de San Cristóbal.

Infografía del ‘triángulo de seguridad’ entre Galápagos, Manta y Guayaquil y la función que cumplirá.

Defensa advierte que con este esquema de protección se “tendrá una mejor habilidad, control y condiciones para intervenir en los corredores que utiliza el narcotráfico al norte y al sur de Galápagos, en su entorno y en la ruta hacia Centroamérica y Norteamérica”.

De hecho, las mafias usan lanchas rápidas o embarcaciones pesqueras para bordear las Islas y evitar el control de guardacostas que operan en las costas de Colombia. En ese recorrido tardan hasta cuatro días.

Por eso, la idea es que los aviones sobrevuelen por este ‘triángulo de seguridad’ y con el equipamiento que tienen identifiquen las embarcaciones que podrían llevar cargamentos de droga o que estén en actividades de pesca ilegal.

El Orion P3 ya opera desde el año pasado. En septiembre del 2018, por ejemplo, detectó una lancha que transportaba una tonelada de cocaína, camuflada en 40 sacos de yute escondidos en un compartimento.

Esta embarcación fue adecuada con tres motores para incrementar su potencia.

La cabina del Orion P3 está compuesta por monitores que proyectan información del radar. Foto: EFE.

Según las investigaciones policiales, los narcos salieron desde una playa de Manabí y fueron interceptados a 210 millas de las islas Galápagos. La droga iba a ser llevada a México y luego a Estados Unidos.

En este caso hubo cuatro personas detenidas (tres extranjeros y un ecuatoriano).

Una vez que se detectan viajes sospechosos, los tripulantes de los aviones extranjeros notifican a la Fuerza Naval ecuatoriana para la interceptación o informan a los guardacostas estadounidenses si los barcos son detectados en aguas internacionales.

Seis días después de que empezara a operar, el Orion P3 detectó tres toneladas más de narcóticos que tenían como destino EE.UU. y Canadá.

Entre septiembre del año pasado y junio de este año, esa aeronave ha realizado 25 operaciones aéreas y ha completado 10 000 horas de vuelo.

Juan Carlos Barragán, exjefe Antinarcóticos de la Policía, dijo que es necesaria la cooperación militar extranjera y la formación del ‘triángulo de seguridad’ para “bloquear el tráfico de embarcaciones que llevan la droga a los países del consumo”. Además, señaló que se debe utilizar la tecnología que estos aviones poseen.

El Orion puede volar durante 12 horas y puede detectar embarcaciones sospechosas a 3 700 km de distancia. En cambio, el Awac tiene un radar con un alcance de 9 250 km.

En diciembre del año pasado se realizó un operativo entre el Orion P3 y la Armada del Ecuador. Dos ecuatorianos y un extranjero fueron detenidos en alta mar en una embarcación al oeste de Manabí. Cuando los sospechosos se vieron en aprietos arrojaron al mar 15 bultos con cocaína.

Hasta el momento no se conoce la fecha en la que los aviones estadounidenses comiencen a operar desde la isla de San Cristóbal. Según las autoridades locales, la pista está en “mal estado”, pues tiene huecos, fisuras y falta iluminación en la zona de aterrizaje.

Johana Buenaño, concejal de San Cristóbal, dijo que alcalde de esa ciudad, Henry Cobos, se reunió con el embajador de EE.UU. en Ecuador y con el Ministro de Defensa. En esa cita, el funcionario expresó la disposición para que se realice el mantenimiento de la pista. Está prevista otra cita con Defensa, para conocer el proyecto de adecuación de la instalación. Según Buenaño, los recursos serán entregados por el Municipio y por los EE.UU.