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10 000 bienes arqueológicos se muestran en un documental

El antropólogo Florencio Delgado enseñando varios bienes de culturas precolombinas. Foto:  Cortesía de la USFQ

El antropólogo Florencio Delgado enseñando varios bienes de culturas precolombinas. Foto: Cortesía de la USFQ

El antropólogo Florencio Delgado enseñando varios bienes de culturas precolombinas. Foto: Cortesía de la USFQ

En junio del 2020 -en medio del confinamiento- se concretó una de las repatriaciones de bienes arqueológicos más importantes en la historia del país. Ese mes llegaron a Quito, provenientes de Canadá, 10 000 bienes arqueológicos (entre fragmentos y piezas) pertenecientes, en su mayoría, a la cultura Valdivia.

Los detalles de las piezas que forman parte de esta colección y el contexto del proceso de repatriación son contados en el corto documental ‘10 000 Piezas Arqueológicas Regresan a Ecuador desde Canadá’. La producción fue realizada por la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) y desde el pasado 3 de marzo se puede ver a través de YouTube.

El corto documental, que contó con el apoyo de la Embajada de Ecuador en Canadá, es el primer episodio de la serie Culturas Ancestrales del Ecuador en Diálogo con el Mundo. En ella aparece el antropólogo Florencio Delgado señalando que entre estos bienes está una de las mejores colecciones de figurinas antiguas de la cultura Valdivia.

Asimismo, Delgado cuenta sobre el papel fundamental que tuvo Scott Raymond, profesor emérito de la Universidad de Calgary (Canadá), en este proceso de repatriación.

En los años ochenta, Raymond fue uno de los arqueólogos que realizó excavaciones en las proximidades de la población de Valdivia, en la Costa de Ecuador. Las piezas que encontró fueron estudiadas por décadas en Canadá. “Al jubilarse -cuenta Delgado- se preocupó por el destino de las piezas y pensó que lo mejor sería que regresen al país”.

Joaquín Moscoso, exdirector del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), cuenta que hasta la década de 1980 del siglo XX, en el país se realizaron numerosas investigaciones por parte de universidades extranjeras, instituciones que se llevaron grandes colecciones, para ser investigadas en sus laboratorios.

Moscoso sostiene que el regreso de estos bienes, desde Canadá, marca un hito en el país y muestra el alcance que puede tener el trabajo conjunto de las instituciones académicas. “No solo debe ser considerada como una buena práctica, sino como una muestra de la necesidad de que, dentro de las políticas de Estado, en esta área, se implemente la coparticipación de la academia”, añade Moscoso.

Según un informe del INPC, sobre piezas repatriadas desde el exterior, producto de la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales, entre 2012 y 2019, el país recuperó un total de 6 570 bienes culturales, entre objetos arqueológicos, bienes documentales y bienes artísticos coloniales. Entre los países desde los que se han recuperado este período está: Italia, 4 943 piezas; Alemania, 549; Argentina 456; Estados Unidos, 146; y Dinamarca, 131.

Delgado añade que los bienes arqueológicos que llegaron de Canadá tienen la particularidad de no ser las típicas piezas producto del huaquerismo, que luego fueron vendidas en el mercado negro para ir al extranjero, sino que fueron parte de un proceso académico que debe continuar.