
El segundo capítulo de D-Bate se estrenó este miércoles 27 de agosto de 2025. Analizó la gestión del alcalde de Quito, Pabel Muñoz. Los invitados coincidieron en que el Metro y los parques son avances, pero persisten problemas de movilidad, agua y un proceso de revocatoria.
El programa D-Bate volvió con un tema que divide a la capital: la gestión de Pabel Muñoz. En este espacio de análisis. Para el hablar en el panel fueron invitados la analista política Elizabeth Yanguicela; así como el abogado y analista Alejandro Reinoso.
Los invitados al panel coincidieron en que existen avances visibles, pero también falencias que generan desconfianza ciudadana. La comunicación de la Alcaldía fue uno de los puntos más cuestionados.
Desde el inicio se puso sobre la mesa la dualidad de percepciones que marcan el trabajo de Muñoz. Por un lado, se reconoció que logró poner en marcha el Metro de Quito, recuperó parques y mantiene el plan de soterramiento de cables. Pero, por otro, persisten problemas de movilidad, crisis de agua y calles en mal estado. A ello se suma el proceso de revocatoria de mandato que enfrenta.
Uno de los primeros temas abordados fue el simbolismo de la ciudad. Yanguicela resaltó que Quito debe entenderse como un organismo vivo, reflejo de identidad y cultura. Según dijo, la falta de representatividad política provoca desencanto y genera el terreno para cuestionamientos al actual alcalde. En su visión, más allá de obras puntuales, lo que preocupa es la desconexión con la ciudadanía.
Alejandro Reinoso coincidió en que Muñoz ha tenido aciertos y errores. Señaló que la repavimentación de la línea de la Ecovía fue un logro, pero también criticó que otras arterias principales, como la avenida Eloy Alfaro, permanezcan deterioradas.
A su criterio, Reinoso dice que la falta de mantenimiento en sectores estratégicos mina la percepción ciudadana. Además, alertó que las pugnas internas de la Revolución Ciudadana y el proceso de revocatoria desgastan a la administración.
La comunicación fue uno de los puntos más cuestionados en el programa. Para los invitados, Muñoz no logra transmitir sus obras ni conectar con la ciudadanía. Yanguicela recordó que en la crisis del agua, cuando se cortó el flujo de agua potable al sur de Quito, el alcalde viajó al exterior y no tuvo presencia en territorio, lo que afectó la percepción de liderazgo. Reinoso agregó que incluso en casos de obras barriales, la ciudadanía no reconoce la autoría municipal, lo que amplía la desconfianza.
El segundo bloque se centró en la revocatoria de mandato. En una entrevista radial, Muñoz dijo que “no hay fundamentos” para ese proceso. Sin embargo, en D-Bate se debatió si este mecanismo responde a una legítima participación ciudadana o a una jugada política.
Yanguicela defendió que se respete la democracia y que el alcalde concluya su período, mientras Reinoso recordó que Muñoz llegó con apenas un 25% del apoyo electoral de Quito, lo que limita su representatividad.
Otro aspecto polémico fue el proselitismo político que derivó en sanciones para el alcalde. Los analistas coincidieron en que su estrategia fue errónea, al solicitar un aporte voluntario (“la vaca”), lo que generó más críticas.
Para Reinoso, el alcalde Muñoz perdió la oportunidad de responder con liderazgo y obras, en lugar de debilitar su imagen en medio del ruido político.
En las conclusiones, Yanguicela y Reinoso destacaron que el principal reto del alcalde es mejorar su comunicación y cercanía con la ciudadanía. Señalaron que, aunque usa redes sociales como TikTok o Instagram, no logra transmitir un liderazgo humano ni cercano. “La conexión con el alcalde aún se siente lejana”, resumió Yanguicela.
El programa cerró con la reflexión de que, entre aciertos y desaciertos, Muñoz enfrenta el desafío de sostener la confianza en medio de tensiones políticas y sociales. En Quito, los logros se aplauden, pero los tropiezos pesan más en la balanza de la opinión pública.
D-Bate es un programa digital de EL COMERCIO que rompe con el formato tradicional de los debates políticos y periodísticos en Ecuador. Es dirigido por el periodista Jorge R. Imbaquingo. Su propuesta combina análisis ágil, lenguaje directo y recursos de la cultura digital para llegar a un público joven y descomplicado.
Con el lema “donde callar no es una opción”, cada capítulo aborda temas de coyuntura nacional como partidos políticos, financiamiento electoral, gestión municipal o desinformación, con invitados que defienden posturas opuestas en un intercambio dinámico.
El programa se distingue por su tono entretenido y crítico, con frases coloquiales, humor y referencias culturales, sin perder el rigor informativo. En lugar de entrevistas unidireccionales, D-Bate propone un formato de choque de ideas donde la audiencia encuentra claridad frente a los principales dilemas políticos y sociales.
Su objetivo es convertir la conversación pública en un espacio abierto, fresco y transparente que invite a la participación ciudadana.