
La inteligencia artificial está transformando el mercado laboral en Ecuador, mucho más allá de la automatización de tareas. Su incorporación en empresas de distintos sectores modifica el tipo de profesionales que las organizaciones buscan, impulsando una mayor demanda de competencias digitales, capacidad de adaptación y aprendizaje continuo.
Especialistas en gestión del talento humano advierten que dominar herramientas tecnológicas ya no es suficiente. Las empresas buscan perfiles que combinen conocimientos técnicos con habilidades humanas, capaces de utilizar la inteligencia artificial como una herramienta para generar valor dentro de las organizaciones.
Michelle Trujillo, especialista en reclutamiento y selección de personal, explica que la inteligencia artificial debe entenderse como un apoyo para el trabajo y no como un sustituto de la experiencia profesional. “La inteligencia artificial está siendo un medio de apoyo para poder desarrollar las hojas de vida. Está facilitando la vida y simplificando procesos”, afirma.
Sin embargo, aclara que corresponde al reclutador validar la experiencia del candidato durante la entrevista y mediante la verificación de referencias laborales. Por su parte, Gustavo Soria, docente de Business School de la UIDE y consultor en gestión de talento humano, considera que la inteligencia artificial modifica las dinámicas del mercado laboral, pero no reemplaza las competencias que distinguen a un profesional.
Hoy, las empresas valoran que los candidatos sepan aprovechar estas herramientas para optimizar procesos, analizar información y mejorar la productividad. Además, no deben dejar de lado capacidades como la comunicación, el criterio para tomar decisiones y la resolución de problemas.
Más allá del dominio tecnológico, Trujillo considera que las empresas priorizan perfiles con capacidad para desenvolverse en escenarios cambiantes. “La adaptabilidad y la resiliencia son competencias importantes porque el mundo laboral es muy versátil. Buscamos personas que puedan manejar diferentes funciones y adaptarse a una posición”, explica.
Soria coincide en que los profesionales más competitivos son aquellos que mantienen un proceso constante de actualización. El aprendizaje continuo dejó de ser una ventaja adicional para convertirse en una necesidad, especialmente en un entorno donde la tecnología evoluciona rápidamente.
Como publicó este Diario el 21 de mayo de 2026, Ecuador enfrenta una creciente brecha de talento especializado en inteligencia artificial, mientras las empresas incrementan la demanda de profesionales capaces de desarrollar e implementar estas tecnologías. Ese escenario explica por qué hoy los procesos de selección valoran cada vez más perfiles que combinen competencias digitales con habilidades humanas como la adaptabilidad, el pensamiento crítico y la capacidad de aprendizaje continuo.
Trujillo considera que conocer herramientas de inteligencia artificial representa una ventaja durante un proceso de selección. “Sí considero que es un diferencial porque facilita a las organizaciones reducir tiempos y simplificar procesos”, afirma.
No obstante, explica que existen sectores donde el criterio técnico y la experiencia profesional continúan siendo irremplazables. En áreas como tecnología, marketing, ingeniería o logística, estas herramientas ya forman parte del trabajo cotidiano.
Soria añade que el verdadero diferencial no radica únicamente en saber utilizar una plataforma de inteligencia artificial, sino en demostrar cómo esa tecnología puede aplicarse para resolver problemas concretos, optimizar procesos y aportar resultados dentro de una organización.
El Foro Económico Mundial identifica entre las habilidades con mayor crecimiento el pensamiento analítico, manejo de datos, creatividad, liderazgo y capacidad de aprendizaje continuo. Estas competencias responden a la acelerada transformación tecnológica que experimentan los mercados laborales a escala global.
Tanto Trujillo como Soria coinciden en que el mercado laboral favorece cada vez más a perfiles híbridos. Estos combinan competencias digitales con habilidades humanas como la comunicación y el trabajo en equipo. La inteligencia artificial seguirá transformando la forma de trabajar y reclutar talento; así las empresas evaluarán no solo el conocimiento tecnológico sino también la capacidad estratégica para integrar estas herramientas.
Está modificando el perfil de los profesionales que buscan las empresas.
Las organizaciones demandan cada vez más personas que combinen competencias digitales con habilidades humanas como la comunicación, el pensamiento crítico y la capacidad para adaptarse a entornos cambiantes. La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta para mejorar la productividad y optimizar procesos.
Los especialistas consideran que no reemplaza la experiencia profesional, sino que la complementa.
La inteligencia artificial puede facilitar tareas como la elaboración de currículums o el análisis de información, pero los procesos de selección siguen evaluando la experiencia, las habilidades y el desempeño de los candidatos mediante entrevistas y referencias laborales.
Competencias digitales junto con habilidades humanas.
Además de conocer herramientas tecnológicas e inteligencia artificial, las empresas valoran la adaptabilidad, la resiliencia, la comunicación, la resolución de problemas, el trabajo en equipo y la capacidad de aprendizaje continuo.
Sí, puede representar un diferencial durante un proceso de selección.
Especialistas en reclutamiento indican que dominar estas herramientas ayuda a optimizar procesos y generar valor para las organizaciones. Sin embargo, el verdadero valor está en demostrar cómo la inteligencia artificial puede aplicarse para resolver problemas concretos y aportar resultados
Porque la tecnología evoluciona rápidamente y las empresas buscan profesionales capaces de mantenerse actualizados.
Los expertos coinciden en que la actualización constante ya no es una ventaja adicional, sino una necesidad. El Foro Económico Mundial también identifica habilidades como el pensamiento analítico, la creatividad, el liderazgo y el aprendizaje continuo entre las más demandadas en el mercado laboral del futuro.