El BID aprueba ayudas por USD 1 650 millones de dól…
Sebastián Yunda salió libre bajo fianza en Argentina
Tía de Sebastián Yunda asegura que fue liberado en Argentina
Santiago Guarderas llevará Serenata a Guillermo Lasso
Carro aplastado por una roca en temblor quedó como nuevo
Andrés Vallejo será el nuevo embajador de Ecuador en España
Fiscalización recomienda juicio político contra Supe…
Colectivo realizó plantón en Ibarra por falta de medicinas

Voluntarios que cumplen sueños

Laura Mendoza, Francisco Benítez y Fernando Herdoíza preparan la colecta.

Laura Mendoza, Francisco Benítez y Fernando Herdoíza preparan la colecta.

Laura Mendoza, Francisco Benítez y Fernando Herdoíza preparan la colecta. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

Puede ser un menú infantil de una cadena de comida rápida, un juguete de moda o hasta una excursión a España para conocer a los jugadores del Real Madrid. Algunos sueños son más difíciles de cumplir que otros, pero los voluntarios de la Fundación Cecilia Rivadeneira saben que ninguno resulta menos importante: se trata de las ilusiones de un niño afectado por algún tipo de cáncer, y todas merecen convertirse en realidad en un futuro cercano.

Y es en gran parte gracias al trabajo de jóvenes como Laura Mendoza, de 27 años, Fernando Herdoíza (25) y Francisco ‘Keko’ Benítez (28) que esta organización sin fines de lucro sostiene su misión de transformar la calidad de vida de los pequeños pacientes oncológicos y sus familias. Los tres, luego de varios años de voluntariado, hoy lideran brigadas de personas comprometidas a apoyar de distintas formas esta causa. Unos llegaron por curiosidad, otros por cumplir con algún requisito de servicio a la comunidad en sus universidades, pero todos se “enamoraron” de la causa, y la compaginan sus actividades profesionales.

Video: Facebook, cuenta: El Comercio

Las brigadas de voluntarios permanentes se organizan para visitar una vez al mes los pabellones pediátricos de dos hospitales en Quito a desarrollar actividades lúdicas, o para levantar información sobre nuevos casos y la mejor forma de ayudarlos. Todo enmarcado en los cinco ejes de trabajo de la Fundación: investigación, educación, salud emocional, recreación y deporte. Laura, Fernando y ‘Keko’ coinciden en que la satisfacción de ayudar se complementa con un intenso aprendizaje vivencial en temas de liderazgo, relaciones humanas y trabajo en equipo.

Ellos, así como decenas voluntarios de todas las edades a partir de los 16 años, se concentran en estos días en sumar más colaboradores para una de las principales actividades del año: la colecta anual de la Fundación. En cinco ciudades (Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato e Ibarra) el 21 y 22 de abril los voluntarios saldrán a la calle a invitar a los ciudadanos a cumplir sueños a través de su colaboración económica.

Aseguran que vestidos con sus chalecos anaranjados saldrán en busca de ayuda material para multiplicar la ayuda a los niños por cáncer, pero también a esperar que les sonrían y les digan “sigan adelante”.

Suplementos digitales