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Roberto Passailaigue renuncia al rectorado de la U. de Guayaquil; dice que no hubo apoyo del Gobierno

Roberto Passailaigue fue delegado por el CES para presidir la comisión interventora desde octubre de 2018. Este martes presentó su renuncia irrevocable.  Foto:Cortesía

Roberto Passailaigue fue delegado por el CES para presidir la comisión interventora desde octubre de 2018. Este martes presentó su renuncia irrevocable. Foto:Cortesía

Roberto Passailaigue fue delegado por el CES para presidir la comisión interventora desde octubre de 2018. Este martes presentó su renuncia irrevocable. Foto: Cortesía

Después de dos años y casi cinco meses, Roberto Passailaigue se despide de la Universidad de Guayaquil. El 15 de octubre de 2018 fue delegado por el Consejo de Educación Superior (CES) como rector y presidente de la comisión interventora para este centro de estudios, que atravesaba una seria conmoción por supuestas irregularidades administrativas.

Este martes 9 de marzo de 2021 presentó su renuncia irrevocable. Ante decanos y otros integrantes de la comisión que continuarán hasta agosto en sus cargos, cuando concluye oficialmente la intervención, dio una breve rendición de cuentas. El plan establecido, dijo, se cumplió.

Entre sus logros, Passailaigue mencionó que la U. de Guayaquil está ubicada en el puesto 17 del Ranking QS y en el puesto 28 a escala nacional en el Ranking Web de las Universidades. Además, dijo que se logró la acreditación por cinco años ante el Consejo de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Caces).

También destacó el plan de seguridad implementado en su gestión, luego de la detonación de bombas en el 2019. Este consistió en la instalación de 220 cámaras de seguridad y fibra óptica para la transmisión de datos, iluminación y la construcción de un anillo de seguridad. La universidad incluso fue parte de un proceso de regeneración municipal que implicó derribar parte de sus muros exteriores.

“Hemos sido amenazados, nos han seguido en vehículos en nuestros traslados, las seis bombas que pusieron como atentado terrorismo en el 2019, terrorismo verbal, insultos, memes, carteles…”, dijo el exinterventor, quien además aseguró que ocupar ese cargo le ha costado afrontar 28 denuncias.

En su despedida dejó claro que no tuvo apoyo del Gobierno. Recordó, por ejemplo, que no se cumplió la oferta de devolver el Hospital Universitario, ahora administrado por el Ministerio de Salud Pública.

Tampoco recibió los USD 15 millones para el arreglo de laboratorios y entorno académico, ni los USD 30 millones prometidos para pagos a jubilados y deudas pendientes. “Es lamentable que el Gobierno Nacional no prestó el apoyo necesario en este proceso de intervención”, afirmó.

Su gestión fue cuestionada por jubilados del centro de estudios. A inicios del 2020, la Comisión de Participación Ciudadana y Control Social de la Asamblea Nacional anunció la conformación de una subcomisión para dar seguimiento a la intervención.

El exrector indicó que se está pagando mensualmente las pensiones a los jubilados y que desde el año pasado se cumple con las liquidaciones ordenadas por el Tribunal Constitucional. “Hemos mandado al Ministerio de Finanzas las órdenes de pago, sé que están en el Banco Central pero no pone los fondos. Ya no depende de nosotros, depende del Gobierno”, aseguró Passailaigue.

Esta es la segunda intervención que afronta la U. de Guayaquil. Comenzó en el 2018 e inicialmente duraría tres meses. Luego se amplió por dos años.

Monserrate Bustamante, quien era la vicerrectora académica, ocupa desde el pasado 17 de febrero el cargo de rectora subrogante. Ella se encargaría de la fase de transición, que comienza con la elección de autoridades este viernes 12 de marzo de 2021.

“Quiero dejar constancia de que a esta universidad no se le pueden solucionar los problemas que viene arrastrando hace más de 40 años con uno, dos o tres años de intervención -dijo el exinterventor-. La solución es generacional y necesitará de hasta cuatro periodos de rectores que actúen con legalidad, respeto, dentro del marco constitucional, diciendo no a la corrupción”.