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El repunte de casos de covid-19 incrementa el riesgo de secuelas

Quienes presentan secuelas requieren terapias que incluyen ejercicios aeróbicos, de fuerza muscular y respiratorias. Existen planes de tratamiento. Foto: cortesía

Cuando Mario Agudo recibió el alta médica después de casi 20 días de lucha contra el coronavirus, su vida no fue igual. Apenas daba unos pasos y necesitaba sentarse para recuperar el aliento. Con esa limitación pasó durante un mes.

“Cuando salí del hospital aún necesitaba oxígeno en casa y ni siquiera podía imaginar que volvería a subir unas escaleras. Sin embargo, con la rehabilitación que recibí he vuelto a caminar tranquilamente, sin cansancio”.

Agudo fue parte de Inspirar, un plan de rehabilitación cardiopulmonar que surgió en el 2020 para pacientes con secuelas por covid-19. Al mes unos 15 usuarios acuden a un pequeño gimnasio ubicado en el hospital municipal Bicentenario de Guayaquil.

Hugo Guillén dirige esta unidad médica. Él asegura que la demanda de terapias suele aumentar tras fuertes oleadas del SARS-CoV-2 como la que se registra en la actualidad. El plan de 13 sesiones incluye ejercicios aeróbicos, de fuerza muscular y respiratoria. Además, atención sicológica y un programa educativo para mantener la rutina en casa.

“Las primeras sesiones ayudan a determinar la capacidad pulmonar del paciente por medio de pruebas como la marcha de seis minutos para evaluar la frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno. Eso nos permite individualizar la terapia, según la necesidad de cada paciente”, cuenta Guillén.

Durante el resto de sesiones realizan caminatas, ciclismo estático, bailoterapia y pruebas de fuerza como el levantamiento controlado de pesos. Para mejorar la función pulmonar utilizan espirómetros.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calificado al poscovid como una afección que perdura unos tres meses después de la infección viral, aunque puede haber recaídas. Sus síntomas característicos son la fatiga, la tos, la dificultad para respirar y la disfunción cognitiva.

Mario Agudo recuerda que caminar de pared a pared en el pequeño gimnasio de Inspirar era un gran desafío. “Pero con el tiempo podía correr de pared a pared. Solo hay que perseverar y buscar ayuda a tiempo”.

Los pulmones son el blanco del virus, pero eso depende del tipo de variante. Con Ómicron y su acelerada diseminación hay una mayor afectación de las vías respiratorias superiores, con posibles bronquitis e infecciones bacterianas.

Para el intensivista Alberto Campodónico, la posibilidad de secuelas por Ómicron es baja, pero advierte que se debe esperar hasta tres meses para tener un panorama claro. Delta, en cambio, sí deja complicaciones a largo plazo y por ahora es la principal causante de hospitalizaciones.

“Esta variante afecta la parte inferior de los pulmones, generando neumonía. Como consecuencia puede haber fibrosis pulmonar, atelectasia o un colapso parcial de ciertas áreas del pulmón y bronquiectasia o la dilatación permanente de los bronquios”.

Otras secuelas están relacionadas con una inflamación generalizada por el virus, que eleva parámetros como dímero D -causa de la trombosis-, ferritina e interleuquina 6. Esta inflamación puede derivar en alteraciones cardiovasculares (miocarditis o pericarditis) y neurológicas.

El hospital Carlos Andrade Marín del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) también mantiene un programa de recuperación cardiopulmonar para pacientes poscovid. En su mayoría superan los 40 años.

Jimmy Paucar es el coordinador de esta área de rehabilitación y explica que son derivados tras la valoración de un neumólogo. Si las secuelas son leves van a teleconsulta, mientras que unos 50 usuarios han pasado por terapias presenciales debido a complicaciones más severas.

Al gimnasio incluso han llegado pacientes con polineuropatía o la pérdida de masa muscular y fuerza por la estancia prolongada en UCI. Poco a poco, de manera personalizada, realizan ejercicios aeróbicos y otros de fuerza con pesas, ligas de resistencia y balones terapéuticos, según la capacidad de cada usuario.

Estos ejercicios están enfocados en la parte funcional. Les ayudan a retomar las actividades de la vida diaria y a desenvolverse por sí solos. Algunos pacientes al llegar no podían caminar ni siquiera media cuadra y ahora lo hacen por hasta 40 minutos, tranquilamente”, explica Paucar.

Agudo es una muestra. Con la ayuda de los especialistas logró superar sus propios desafíos. “Ahora hasta puedo caminar desde mi casa, en el Guasmo, hasta el faro del cerro Las Peñas”, dice con orgullo. En su hogar también conserva con aprecio el certificado que recibió al finalizar su terapia poscovid.

Poscovid

Los órganos afectados luego de padecer covid-19 son principalmente los pulmones, corazón, cerebro, entre otros.

En el caso de los pulmones ​se presenta un daño al tejido pulmonar. Además, existe ​dificultad respiratoria en los pacientes.

En el corazón, por su parte, se han registrado daños en el músculo cardíaco. También, existen personas con insuficiencia cardíaca.

En el cerebro y sistema nervioso se presenta el síndrome de Guillain-Barré, que puede conducir a debilidad y parálisis temporal (afección poco común). Otra secuela es la confusión o niebla por covid.

A nivel general hay pacientes que padecen el ​síndrome de fatiga crónica, según la Organización Mundial de la Salud.