2 de agosto de 2018 00:00

Osvaldo Hurtado: ‘Sin viveza criolla vamos a tener un mejor país’

Osvaldo Hurtado Larrea nació en Chambo, en 1939. Fue Presidente del Ecuador entre 1981 y 1984. Fundó la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes). Es el autor de ‘Las costumbres de los ecuatorianos’.

Osvaldo Hurtado Larrea nació en Chambo, en 1939. Fue Presidente del Ecuador entre 1981 y 1984. Fundó la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes). Es el autor de ‘Las costumbres de los ecuatorianos’. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

valore
Descrición
Indignado 22
Triste 1
Indiferente 0
Sorprendido 2
Contento 76
Gabriel Flores
Redactor (I)

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

En 11 años, ‘Las costumbres de los ecuatorianos’ -el ensayo escrito por Osvaldo Hurtado- se ha convertido en un ‘bestseller’ local. Su decimocuarta edición fue publicada este año por la editorial Penguin Random House. En la sala de reuniones de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes) el exmandatario reflexiona sobre las razones del éxito inusitado de esta publicación.

¿Cuáles fueron sus referentes teóricos para escribir este libro?

La tesis del libro se sostiene en los autores que cito en la introducción. El más importante es el alemán Max Weber, según el cual la cultura protestante fue la que dio el sustento cultural al capitalismo y el éxito a los países del norte de Europa.

En el libro señala que el cambio de una sociedad no está en la clase política sino en sus ciudadanos

Si no hay buenos ciudadanos, no hay buena política. Los ecuatorianos son culpables del Correísmo porque un 80% de la población votó por él y por sus ideas. Si en el país hubiera una buena ciudadanía se habría votado en contra.

También señala, y es algo que ha sido criticado, que durante la Colonia y gran parte de la República, los ecuatorianos no fueron laboriosos, eficientes y perseverantes en sus tareas.

Hasta mediados del siglo XX casi ninguna virtud de las personas favorecía el progreso económico del Ecuador, por eso era uno de los países más atrasados de América Latina. Hasta los ricos vivían con cierta modestia. Cuando aparece el banano, pero fundamentalmente cuando aparece el petróleo, dos actividades económicas que abren importantes oportunidades de desarrollo, es que los ecuatorianos comienzan a cambiar. Hoy en el país hay empresarios de un nivel internacional muy exitoso.

Una de las ideas centrales del libro es que una sociedad no necesita de una figura mesiánica, ¿cuál es el antecedente de esta propuesta?

‘La democracia en América’ es un libro de Alexis de Tocqueville. Él fue un francés que estuvo un tiempo en Estados Unidos y escribió que este país estaba llamado a ser una gran nación porque existe un gran sentido de comunidad y de responsabilidad cívica. Los norteamericanos tratan de resolver sus problemas ellos mismos; si no lo pueden hacer, acuden a la comunidad; y solo cuando ni el primero ni el segundo pueden resolverlo, acuden ante del Estado. En el Ecuador sucede exactamente lo contrario. Cuando aparece un problema la gente va directo al Estado.

En el contexto de la tesis que plantea en este libro, ¿qué significa para usted la viveza criolla?

¿En Europa, Estados Unidos o Japón se habla de la viveza criolla? En esos países se habla del cumplimiento del deber, del respeto de la ley, de la riqueza generada mediante el esfuerzo. ¿Qué es la viveza criolla? Pasarse de listo, hacer dinero perjudicando a otro, burlando las leyes. La viveza criolla demuestra el carácter latinoamericano y el carácter ecuatoriano criticado en este libro. El mismo Correa era un vivo, un sapo, un sabido. A través de esta manera de ser tan liviana quería eludir la ley, la justicia y los compromisos internacionales. Cuando no exista la viveza criolla inspirando la conducta de los ecuatorianos, vamos a tener un país mejor.

¿Cómo han cambiado las costumbres de los ecuatorianos en estos últimos 10 años?

A partir de mediados del siglo XX, la cultura económica del Ecuador comenzó a cambiar para bien. Un aliado de este cambio fue el crecimiento económico. Ahora la mayoría de gente quiere ganarse la vida mediante su trabajo, su esfuerzo y su honrado comportamiento. Cuando una sociedad procede de esa manera, no es necesario que haya un capataz, o un mayordomo.

La sociedad funciona no por lo que digan las leyes o las autoridades, sino por la forma en la que se conduce su gente. Hay que seguir el ejemplo de Cuenca, de los otavaleños, o de los migrantes árabes o judíos.

¿Qué experiencia positiva incluirá en su libro si lo hubiera escrito en la actualidad?

El Ecuador durante la Colonia y buena parte de la República exportó cacao y ahora exporta chocolate. Nos demoramos 400 años en dar el salto, pero ahora hay empresas líderes en el sector como Pacari o República del Cacao.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (45)
No (15)