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Muñecas afroecuatorianas hechas en Esmeraldas se ponen de moda

Segunda Sánchez comercializa sus muñecas en el centro urbano de Esmeraldas. Foto: Marcel Bonilla/ EL COMERCIO.

Segunda Sánchez comercializa sus muñecas en el centro urbano de Esmeraldas. Foto: Marcel Bonilla/ EL COMERCIO.

Segunda Sánchez comercializa sus muñecas en el centro urbano de Esmeraldas. Foto: Marcel Bonilla/ EL COMERCIO.

Sobre una vitrina, tres muñecas negras resaltan con sus vestidos de colores. Sus atuendos y atavíos (turbante) muestran los detalles que forman parte de las tradiciones del pueblo afroesmeraldeño.

La producción de muñecas afros se ha convertido en un negocio que busca mostrar la cultura africana con sus referencias como vestidos y adornos usados por las mujeres en sus fiestas ceremoniales.

A través de estas artesanías se refleja las formas culturales de vestir, estilos de peinados y rasgos propios de esta etnia, con mayor presencia en el norte de la provincia de Esmeraldas.

Segunda Sánchez es una artesana afro que empezó con su iniciativa hace un decenio haciendo todo tipo de muñecas, pero desde hace dos años inició con las muñecas negras y marimberas, ante el pedido de sus clientes.

Incursionar en esta nueva propuesta le llevó a investigar mucho más de la cultura afro para hacer un producto lo más cercano al estilo de las mujeres africanas y de Esmeraldas.

Su idea la desarrolló mejor cuando empezó un proceso de capacitación a través del Ministerio de la Producción (Mipro), que impulsó la iniciativa que muestra una parte de la cultura afroesmeraldeña.

“Ellos nos enseñaron a vender nuestra marca mostrando las etiquetas en el producto que dice: Hecho en Esmeraldas, lo que me llena de orgullo”, señala Sánchez.

Una parte de la producción de muñecas negras ya ha sido enviada a países de Europa por turistas que han visitado la tienda de Sánchez, ubicada en el centro de la ciudad de Esmeraldas.

Las muñecas son estilizadas, es decir, delgadas y un poco rectas, a diferencia de las mujeres afros de Esmeraldas que poseen una mayor contextura y curvas más escultural.

Para la elaboración de las muñecas negras se utilizan distintos materiales. Uno de ellos es la tela arabela, material utilizado para la piel, un poco café oscuro, con la finalidad de llegar al tono de piel de los afros.

Las artesanías tienen detalles brillantes en los brazos y cuellos, que representa el oro utilizado con mucha frecuencia por sus ancestros ante la abundancia, como ocurría en Playa de Oro. También se nota el uso de aretes grandes, turbantes y trenzas.

Las muñecas son hechas tomando en cuenta cada detalle de la cultura del pueblo afro con la finalidad de que las personas, cuando las vean, sepan que en cada detalle hay un significado de esta cultura.

Por ejemplo, las marimberas llevan sus atuendos caracterizado por faldas anchas y blusas estampadas, al igual que los hombres con pantalones recogidos y camisas llanas y floreadas.

La marca de las muñecas es Manitas Mágicas. Lleva ese nombre por la destreza que tiene la diseñadora para trabajar en distintas artesanías relacionadas con la cultura, la que representa con su arte.

Joanna Rodríguez, clienta de Sánchez, señala que las muñecas son bien trabajadas, tomando en cuenta el más mínimo detalle porque se quiere incursionar en otros mercados fuera del país.

En las ferias de inclusión que se realizan con los artesanos de la región, el promedio de venta está entre 30 y 40 muñecas (USD 23).

La artesana, que empezó con un capital de USD 200, ahora posee una inversión de USD 5 000 para comprar nuevas máquinas y material suficiente para elaborar sus productos.

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