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Acciones caritativas y mucho viento en segundo día de Enrique y Meghan Markle en Sudáfrica

El príncipe Enrique y su esposa Meghan Markle se encuentran en Sudáfrica junto a su hijo Archie durante su primer viaje oficial tras el nacimiento de su bebé. Foto: Instagram Duques de Sussex

El príncipe Enrique y su esposa Meghan Markle se encuentran en Sudáfrica junto a su hijo Archie durante su primer viaje oficial tras el nacimiento de su bebé. Foto: Instagram Duques de Sussex

El príncipe Enrique y su esposa Meghan Markle se encuentran en Sudáfrica junto a su hijo Archie durante su primer viaje oficial tras el nacimiento de su bebé. Foto: Instagram Duques de Sussex

Con unos pasos de baile, una sesión de meditación y muchas sonrisas, el príncipe Enrique y su esposa, Meghan Markle, continuaron este martes 24 de septiembre de 2019 su gira por Sudáfrica dedicada a actividades caritativas, haciendo además una pausa en la playa.

El duque y la duquesa de Sussex llegaron el lunes 23 de septiembre de 2019 a Ciudad del Cabo (suroeste) para una visita de diez días por África austral, su primer viaje oficial desde que nació su hijo Archie, de 4 meses.

El miércoles 25 de septiembre de 2019, Enrique viajará en solitario a Botsuana, Angola y Malaui, para promover la protección del medioambiente y la lucha contra las minas antipersonas.

La princesa y Archie se quedarán en Sudáfrica hasta que Enrique regrese, a principios de la próxima semana, y su viaje terminará el 2 de octubre.

La etapa de este martes llevó a la pareja real a la playa de Monwabisi, vecina de una barriada empobrecida de Ciudad del Cabo, para apoyar a la oenegé ‘Waves for Change’, que utiliza el surf para ayudar a jóvenes con problemas.

Despeinadas por el viento que soplaba en la playa, Wendy Perks, de 80 años, y sus hijas Carol y Jenny esperaban firmemente al matrimonio en sus tumbonas, con banderas británicas y caretas con el rostro de la reina Isabel II.

“Somos las mayores admiradoras de la realeza en el mundo”, afirmó a la AFP Jenny, sudafricana y británica, como su madre y su hermana. “Asistimos a las bodas de Catalina y Guillermo, a la de Meghan y Enrique, y al jubileo y 90º cumpleaños de la reina”, comentó.

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Happy Heritage Day South Africa! 🇿🇦 • Today we are celebrating the great diversity of cultures, beliefs and traditions that make up the rainbow nation. Bo-Kaap streets filled with colour and music while Their Royal Highnesses were welcomed to one of the most vibrant neighbourhoods in Cape Town. The area has seen inter-community tension rise over the last few years, yet days like today show how faith, traditions, food and music bring people together, and celebrate the things that unite each and every one of us. The Duke and Duchess are so happy to have been invited to the festivities in Bo-Kaap today, and were overwhelmed by the amazing welcome. #SussexRoyalTour #RoyalVisitSouthAfrica • Photo ©️ photos PA images / SussexRoyal

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“Demasiado viento para un vestido”

“Apostamos a que Meghan llevará el pelo recogido en una coleta y pantalones tejanos”, agregó, señalando que “hace demasiado viento para un vestido”.

Un análisis acertado. La duquesa bajó de un vehículo todoterreno de lujo vistiendo un pantalón negro y una chaqueta en denim sobre una blusa blanca, seguida de cerca por su esposo, con camisa verde y pantalón beige.

Sin pasar por la playa -había demasiado viento-, la pareja real se informó sobre las actividades de ‘Waves for Change’ y las de Lunchbox Fund, que reparte casi 30 000 comidas al día entre los niños pobres de la región.

Lunchbox Fund es una de las cuatro asociaciones caritativas que Enrique y Meghan eligieron financiar con las donaciones de la gente cuando nació su hijo Archie.

Tras la presentación, voluntarios en mono de surf invitaron a la pareja real a bailar y, luego, a meditar sentados en un círculo en la arena.

Su visita “da una potente visibilidad a ‘Waves for Change‘ y otras oenegés que intentan promover la salud mental a través del deporte”, declaró su director, Tim Conibear. “Es un bonito reconocimiento a nuestro trabajo”, añadió.

“Fue estupendo, son tan desenfadados y cálidos”, dijo una de las voluntarias, Annelissa Mhloli, de 24 años, que se sentó entre el duque y la duquesa durante la meditación, afirmando que ambos la hicieron sentirse “muy cómoda”.

Lo único que lamentó el público es no haber podido ver al pequeño Archie a quien, tras dos días de viaje, todavía no han presentado en público.

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