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Jardines, docencia y arte, en ‘El color como pensamiento’

Imágenes de la exposición ‘Bitácora de color’. Foto: Cortesía Pilar Flores y Archivo/ El Comercio

En ‘El color como pensamiento’, Pilar Flores explora sobre los vínculos entre la práctica artística y la docente. Lo hace sobre la metáfora del jardín como un sistema complejo, un símbolo poderoso de la dinámica del aula. El libro, en formato virtual, ya está disponible en el sitio web de la artista.

Esta página web es parte de ‘Bitácoras de color’, una obra en expansión en la que convergen elementos como el cultivo de jardines urbanos, vivencias en el aula de clases, exhibiciones, talleres, 11 bitácoras escritas a mano de procesos investigativos, un libro de artistas y, claro, la página web de ‘El color como pensamiento’.

Otro producto de este gran proyecto fue la exposición denominada ‘Bitácora de color’, que se realizó en el 2018, como parte del Encuentro Arte, Educación e Interculturalidad de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE).

Hay registros, artículos y videos de las actividades que se realizaron en línea, que permiten entender mejor la totalidad del proyecto.

“He tenido, sobre todo en la construcción de la parte conceptual, la colaboración estrecha con Roberto Vega. Los diálogos se extendieron a lecturas, escritura de textos, ensayos visuales, artículos académicos y videos”, cuenta Flores.

En estas conversaciones, los artistas abordaron la confluencia entre el proceso creativo, el aula y el jardín como símbolo. Se preguntaban -menciona la artista y docente- insistentemente cómo habitar el espacio colectivo, de diversidad, y cuáles son los sentidos compartidos entre la educación y el arte.

El aula, así como el jardín, es inestable, diversa, colaborativa y un espacio de aprendizaje y contemplación, explica Flores. El jardín y el aula, porque están vivos, están en constante cambio. “No solo hay diálogo, hay disputas.

Solamente podemos habitar ese espacio sostenidos por vínculos construidos desde una escucha atenta y desprejuiciada (…), desde una nueva manera de pensar las relaciones del ser humano y de la naturaleza”, reflexiona la autora.

A lo largo de la obra artística de Flores se evidencia un vínculo con la dimensión espiritual de las culturas ancestrales, caracterizadas por la estrecha relación con la naturaleza.

Este acercamiento cobra más importancia en la actualidad, cuando se está dando un quiebre entre la mirada antropocéntrica y una nueva comprensión del humano como un ser no separado de la naturaleza.

En la página web Pilarflores.org/bitacora.html, el libro está dividido en 15 documentos PDF y un video.
El primer documento es ‘Correspondencia’, la introducción al proyecto ‘Bitácoras de Color’. Se parte desde la tierra, como un elemento ligado al origen.

Le sigue ‘Mirada’, abordada como una vía al encuentro. A medida que se avanza, se tratarán varios conceptos, reflexiones e investigaciones ligadas al tiempo, el cuerpo, el pensamiento, la duda y otros.

En diferentes capítulos también se aborda el pensamiento de Maurice Merleau-Ponty, Paulo Freire, Néstor García Canclini y Ludwig Wittgenstein.

El video, casi al final del índice virtual, es un ensayo visual sobre la “experiencia en el aula desde el conflicto entre la inestabilidad y estabilidad, el cambio y la permanencia, y su capacidad de generar aprendizajes para la convivencia”, de acuerdo con la descripción del contenido.

“El libro todavía no está impreso, solamente ‘online’. Me pareció una oportunidad muy grande, porque puede difundirse ampliamente”, considera Flores. Además, desde su visión como docente, le parece versátil para el ámbito educativo.

El proyecto, en su totalidad, se ha realizado con el apoyo de diferentes direcciones de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y de la Facultad de Arquitectura, diseño y arte. “Es en mi Facultad desde donde he podido proponer este proyecto, crecer, reflexionar. No es una cosa que nace de una cabeza, sino de equipos de trabajo”, concluye Flores.

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