Carrera contrarreloj para salvar jirafas aisladas por inundaciones en Kenia

Grupos conservacionistas están cooperando para rescatar a un grupo de jirafas varadas en una isla del lago Baringo, en el oeste de Kenia, después de que las fuertes lluvias provocaran la inundación de su hábitat. Foto: REUTERS

Grupos conservacionistas están cooperando para rescatar a un grupo de jirafas varadas en una isla del lago Baringo, en el oeste de Kenia, después de que las fuertes lluvias provocaran la inundación de su hábitat. Foto: REUTERS

Grupos conservacionistas están cooperando para rescatar a un grupo de jirafas varadas en una isla del lago Baringo, en el oeste de Kenia, después de que las fuertes lluvias provocaran la inundación de su hábitat. Foto: REUTERS

Varios grupos conservacionistas están cooperando para rescatar a un grupo de jirafas varadas en una isla del lago Baringo, en el oeste de Kenia, después de que las fuertes lluvias provocaran la inundación de su hábitat, amenazando a los animales con morir ahogados.

Las lluvias incesantes han aumentado el nivel de los lagos, que han empezado a tragarse la península donde han estado viviendo las jirafas hasta ahora.

El Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS, por sus siglas en inglés), en colaboración con la organización estadounidense Save Giraffes Now y el Northern Rangelands Trust keniata (NRT), rescató a dos de las jirafas mediante una barcaza de acero hecha a medida y está trabajando para sacar de la isla las seis restantes.

“Llevar a cabo este rescate es de la mayor urgencia“, afirmó en un comunicado David O’Connor, presidente de Save Giraffes Now. “Las jirafas están sufriendo una extinción silenciosa, así que cada una de ellas es importante para nosotros”.

Los conservacionistas usaron la barcaza para transportar a una de las jirafas a lo largo de los más de seis kilómetros que la separaban de su nuevo hogar, un santuario vallado de casi 1 800 hectáreas dentro las casi 18 000 que abarca el Ruko Conservancy, un espacio gestionado por la NRT.

Las jirafas de Rothschild (o nubias) como las rescatadas se están convirtiendo en un tipo cada vez más raro. Quedan unos 3 000 ejemplares en toda África, 800 de ellos en Kenia.

El traslado a Ruko les proporcionará protección contra los cazadores furtivos y los depredadores, explicó Patrick Omondi, director de investigación y planificación para la conservación de la biodiversidad del KWS.

“Estas jirafas son el corazón de nuestra tierra natal”, declaró Mike Parkei, un guardabosques de Ruko Conservancy. “Sabíamos que teníamos que unirnos y hacer todo lo posible para salvarlas“.