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El activismo ambiental se une al deporte

Segun el reporte, cuando se trata de plásticos, reciclar no ayuda mucho porque no se disuelven en el medio ambiente, y ademas ninguno de los plasticos de uso comun es biodegradable.

Segun el reporte, cuando se trata de plásticos, reciclar no ayuda mucho porque no se disuelven en el medio ambiente, y ademas ninguno de los plasticos de uso comun es biodegradable.

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El deporte se combina con el activismo ambiental en el ‘plogging’. Los aficionados a la caminata, el trote o el senderismo pueden convertirse en voluntarios para eliminar la basura de parques y calles de la ciudad. Esta práctica que se originó en Suecia ahora también se lleva a cabo en Ecuador.

Andrea Lema es la fundadora del grupo de voluntarios PlastiCo. Explica que empezaron a desarrollar esta actividad desde julio de este año, con la idea de llegar con el mensaje a un mayor número de personas y de una forma más activa.

Aunque la expresión no suena familiar para muchos, el término ‘plogging’ surge de la unión entre las palabras ‘running’, que significa correr en español, y de ‘plocka upp’, que es una expresión sueca que se refiere a ‘recoger’.

La práctica consiste en reu­nir a un grupo de personas en diferentes partes de la ciudad para conversar sobre la problemática de los desechos. Y después realizar actividad física, mientras se va recogiendo la basura en el camino.

Dos veces cada mes, Lema difunde a través de redes sociales los puntos donde se llevará a cabo esta práctica. El día elegido para el encuentro -sábado o domingo- el grupo de activistas lleva guantes, un botiquín de primeros auxilios y costales para entregar a los asistentes. Lema cuenta que la jornada empieza con una introducción en la que se explica el motivo de esta actividad.

Después, las personas trotan, caminan o corren durante 45 minutos, mientras van colocando los desechos que encuentran en sus costales.

“Cada uno va a su ritmo”, cuenta Lema, ya que participan niños, adultos y personas mayores. Cuando se llega al punto de la cita, todos contabilizan la cantidad de basura que han recogido e identifican los residuos más comunes.

Mabel Zapata recuerda que empezó a ser parte de las jornadas de ‘plogging’ desde hace tres meses, cuando se enteró de que la actividad ya se estaba llevando a cabo en el país.

Esta ingeniera en Biotecnología Ambiental, de 26 años, encontró en esta práctica la forma de juntar sus dos aficiones: cuidar el ambiente y hacer deporte. La primera vez que asistió -recuerda- lo hizo sola. Pero poco a poco ha logrado que sus conocidos se unan.

Andrea Lema explica que esta actividad también se ha llevado a cabo en Esmeraldas y en Santo Domingo. El objetivo es hacerlo en una ciudad distinta cada dos meses.

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