Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El 14 de septiembre, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió sobre los riesgos que puede generar el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial (IA) si no existen reglas para controlarlo, y llamó a proteger los derechos humanos frente a ese avance. Cuatro días después, la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) se prepara para poner la gobernanza de esta tecnología entre los temas centrales de su semana de alto nivel. Mientras tanto, en Ecuador, la Asamblea Nacional archivó esta semana el proyecto de ley que buscaba regular y promover la IA en el país.
Más de mil millones de personas ya usan IA conversacional cada semana. Además, uno de cada cuatro trabajadores en el mundo se desempeña en una ocupación con algún grado de exposición a la IA generativa. Para 2030, el consumo eléctrico de los centros de datos podría más que duplicarse, hasta unos 950 teravatios-hora anuales, un poco por encima del consumo actual de Japón.
Khalilur Rahman, presidente de la 81.ª Asamblea General de la ONU, citó estas cifras para explicar por qué la gobernanza de la inteligencia artificial no puede esperar.
La 81.ª Asamblea General abrió su sesión el 8 de septiembre. Su semana de alto nivel -que incluye el debate general, donde intervienen los jefes de Estado y de Gobierno- va del 22 al 28 de septiembre, según el calendario oficial de Naciones Unidas. La gobernanza digital y la inteligencia artificial están entre las prioridades de la actual presidencia de la Asamblea.
La ONU ya dio un paso concreto en ese terreno. El 6 y 7 de julio de 2026, representantes de gobiernos y otros actores participaron en Ginebra en el primer Diálogo Mundial sobre Gobernanza de la IA. La ONU ya fijó el segundo encuentro para el 3 y 4 de mayo de 2027, en Nueva York.
El proceso tiene, además, un mandato específico: la resolución 79/325 de la Asamblea General creó ese Diálogo Mundial y pidió avanzar hacia entendimientos comunes sobre las áreas prioritarias de la gobernanza mundial de la IA. Ese trabajo debe aportar a la revisión de alto nivel del Pacto Digital Mundial, prevista para 2027.
Sin embargo, existe una brecha. Rahman citó datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD): 118 países todavía no participan en las grandes iniciativas de gobernanza de la IA, y menos de un tercio de los países en desarrollo cuenta con una estrategia nacional de inteligencia artificial propia.
Detrás de la discusión sobre seguridad y derechos hay, además, una disputa geopolítica. Estados Unidos y China compiten por el liderazgo en inteligencia artificial, mientras Europa intenta desarrollar capacidades propias sin renunciar a la regulación.
La competencia no se limita a quién desarrolla los modelos más avanzados. También están en juego el acceso a los chips más sofisticados, la capacidad de cómputo, los centros de datos y la energía necesaria para alimentarlos.
Según reportó la agencia EFE, el debate sobre la velocidad de desarrollo de la IA se intensificó esta semana después de que Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, pidiera ralentizar el desarrollo de los sistemas más avanzados y reforzar las medidas de seguridad. Sam Altman, de OpenAI, respaldó ese planteamiento.
La discusión también se trasladó al terreno geopolítico. El presidente estadounidense, Donald Trump, rechaza las propuestas para frenar el desarrollo de la IA y sostiene que hacerlo beneficiaría a China.
Pekín, por su parte, acelera el desarrollo de sus propios modelos y cuestiona los planteamientos estadounidenses que buscan limitar su avance tecnológico. La semana de alto nivel de la Asamblea coincide, además, con la visita de Xi Jinping a Washington el 24 de septiembre, para reunirse con Trump: según EFE, la inteligencia artificial forma parte de las grandes diferencias entre ambas potencias.
Este fin de semana, además, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, se reúne con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, en conversaciones que -según reportó EFE, citando al medio Axios- también podrían abordar la IA y sus riesgos. Xi, sin embargo, no participará en el debate general de alto nivel de la Asamblea; en su lugar, el vicepresidente Han Zheng representará a China el 26 de septiembre.
La Unión Europea entró este año en una nueva fase de aplicación de su Ley de IA (AI Act). Desde el 2 de agosto de 2026, varias de sus disposiciones entraron en vigencia, junto con su régimen de supervisión y cumplimiento para determinadas obligaciones, aunque las reglas para los sistemas de mayor riesgo tendrán plazos posteriores. Bruselas, de hecho, ya modificó el calendario de aplicación de algunas normas para facilitar su implementación y apoyar la innovación. Al mismo tiempo, la Comisión Europea mantiene el objetivo de establecer salvaguardas frente a los riesgos de la inteligencia artificial, sin dejar a Europa rezagada frente a Estados Unidos y China.
Ecuador cuenta desde el pasado marzo de 2026 con la Estrategia para el Fomento del Desarrollo y Uso Ético y Responsable de la Inteligencia Artificial. El entonces ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (Mintel, hoy Ministerio de Infraestructura y Tecnología) presentó el documento, que establece una hoja de ruta 2025-2029 y plantea acciones de gobernanza, desarrollo tecnológico y adopción responsable de la IA.
Un acuerdo ministerial -el MINTEL-MINTEL-2025-0030- oficializó la estrategia, y el Registro Oficial lo publicó el 19 de enero de 2026, dos meses antes de la presentación pública.
En paralelo, el Pleno de la Asamblea Nacional aprobó, en primer debate y con 88 votos, el archivo del Proyecto de Ley Orgánica de Regulación y Promoción de Inteligencia Artificial en Ecuador. Cecilia Baltazar, presidenta de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología, Innovación y Saberes Ancestrales, presentó la moción.
Según el informe que sustentó el archivo, la propuesta presentaba problemas de protección de derechos, podía limitar el desarrollo tecnológico y planteaba atribuciones que generarían gasto público sin observar las competencias constitucionales. La comisión también consideró que una regulación rígida podía quedar desactualizada frente a la velocidad con la que evoluciona la tecnología.
Dos semanas antes de impulsar ese archivo, el 1 de septiembre, la propia Cecilia Baltazar presentó otro proyecto: la Ley Orgánica para el Desarrollo, Uso Ético y Gobernanza de la Inteligencia Artificial.
La iniciativa establece definiciones sobre los sistemas de IA, clasifica niveles de riesgo, reconoce derechos de las personas y plantea mecanismos de gobernanza. También propone reformas al Código Orgánico Integral Penal (COIP) para sancionar usos indebidos de estas herramientas contra niñas, niños y adolescentes. Además, establece que el ministerio rector de la transformación digital, las telecomunicaciones y las tecnologías de la información ejerza la rectoría en materia de tecnologías emergentes, incluida la IA.
El proyecto figura hoy entre las iniciativas en trámite de la Asamblea Nacional.
La semana de alto nivel de Naciones Unidas comienza el martes 22. En Ecuador, en cambio, el nuevo proyecto de Baltazar recién inicia su trámite legislativo. Las dos agendas avanzan en paralelo: mientras la ONU intenta construir entendimientos comunes para gobernar una tecnología que ya atraviesa la economía y el trabajo, Ecuador todavía define qué marco nacional quiere adoptar.
Con información de EFE
Es el foro que la ONU creó para que los gobiernos construyan entendimientos comunes sobre la gobernanza de la inteligencia artificial. La ONU celebró el primero en Ginebra, el 6 y 7 de julio de 2026, y ya fijó el segundo para mayo de 2027, en Nueva York. Ambos alimentan la revisión del Pacto Digital Global.
El debate general de alto nivel de la 81.ª Asamblea General empieza el martes 22 de septiembre, sigue hasta el sábado 26 y cierra con una sesión adicional el lunes 28. La sesión completa de la Asamblea abrió el 8 de septiembre.
Porque una comisión concluyó que no protegía adecuadamente los derechos de las personas, generaba gasto público sin respaldo constitucional y podía volverse obsoleta rápido frente a una tecnología que cambia todo el tiempo. El Pleno aprobó el archivo el 15 de septiembre de 2026, con 88 votos.
Sí. Desde marzo de 2026 existe la Estrategia para el Fomento del Desarrollo y Uso Ético y Responsable de la IA, que el Mintel presentó entonces con apoyo del BID y la ONU. Hoy esa rectoría vive dentro del Ministerio de Infraestructura y Tecnología.
Clasifica los sistemas de IA según su nivel de riesgo, reconoce derechos frente a su uso y refuerza sanciones cuando afecten a niñas, niños y adolescentes. Lo presentó la asambleísta Cecilia Baltazar el 1 de septiembre de 2026, dos semanas antes de impulsar el archivo del proyecto anterior.