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El muro de Maduro

Éxodo doloroso: tres y medio millones de venezolanos han salido de su país, porque hay carencia de alimentos, de medicinas, de libertad y de justicia. Se repiten escenas en las que el hambre obliga a muchos a escudriñar los deshechos y basuras en afán desesperado por encontrar mendrugos o restos de comestibles, para apacentar su instinto de preservación vital.

Los hospitales carecen de fármacos e insumos, muchos enfermos no pueden ser curados y fallecen. Los médicos, las enfermeras, el personal de salud claman angustiados.La obscuridad total en un país que fue poderoso y brilló por una exitosa economía y que se enorgullecía de esparcir por los mejores centros de formación a sus becarios y daba cabida a ciudadanos de otras latitudes que triunfaban en esa tierra. La falta de agua potable, elemento esencial para la salud y la vida, reemplazada por un escaso líquido contaminado con obscuras toxinas que la convierten en vehículo nocivo de enfermedades. Medio ambiente alterado y convertido en el huésped ideal de afecciones diarreicas, de salmonelosis, amebiasis, virosis intestinales, hepatitis A, que ante tanta carencia, se ha potencializado en muchos casos y se ha transformado en hepatitis fulminante y mortal. Alimentos que se pudren en refrigeradoras y congeladoras por la ausencia de electricidad, es el panorama catastrófico, para una gran mayoría popular, en desalmado contraste con la bonanza y bienestar de la clase dominante, de sus líderes, altos oficiales castrenses y grupos de choque que defienden al gobierno dictatorial.

La humanidad contempla impotente esta tragedia compleja e insoluble. Hay un muro impenetrable que no le permite actuar, no es de hierro, ni de concreto, es de ambición, vanidad, codicia y poder inmoral, amalgamados con “3 generales cubanos, 12 coroneles y tenientes coroneles, 6 capitanes de fragata, 25 oficiales de distintas graduaciones, 4.500 soldados de infantería en 9 batallones y las fuerzas especiales de seguridad. A esto se suman 34.000 médicos y profesionales con la orden de defender a Maduro con las armas. Otros cientos de cubanos ocupan puestos directivos en el Gobierno y en las fuerzas represivas. ” “Con el régimen colaboran 4000 guerrilleros del ELN y de las disidencias de las FARC, así como agentes iraníes miembros de Hezbolá y Al Qaeda. No debe olvidarse tampoco el infame papel de colectivos o milicias bolivarianas de civiles armados. Ellos actúan bajo las vibrantes consignas ‘Hasta la victoria, siempre, Patria o muerte, venceremos’ ”. The Wall Street Journal.

El sufrimiento del pueblo venezolano se prolonga, ¿podrán derrumbar el muro los países que anhelan sufragios libres y democráticos o aquellos que fortalecen la dictadura y la injusticia y menosprecian el dolor, la angustia y sufrimiento de millones de venezolanos?

Columnista invitado