Gustavo Lovato O.

Gerardo Guevara, 90 años de música

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Sábado 03 de octubre 2020

El Ecuador, este pedacito de país, que amo entrañablemente, posee en el aspecto musical, una riqueza enorme. (Gerardo Guevara, 2002)
Tres obras populares compuestas por Luis Gerardo Guevara Viteri (1930) en la década de los años 50 cuando vivía en Guayaquil: el pasillo instrumental El espantapájaros (1955), el yumbo con texto en quichua Apamuy Shungo (1957) y el pasillo Despedida (1958), serían suficientes para que este prominente compositor quiteño ocupe un lugar importante en el repertorio musical ecuatoriano y sea considerado un gran compositor. Sin embargo, su música es mucho más que eso y nos permite hablar de un antes y un después en la historia de la música ecuatoriana. Su obra es vasta, variada, rica en expresiones y representa alrededor de 70 años de creación.

Abarca lo popular y lo académico, lo instrumental y lo vocal, lo nacionalista y lo universal, lo sinfónico y lo cameral. Musicalizó la poesía de grandes poetas como Pablo Neruda, Jorge Carrera Andrade, Medardo Ángel Silva, Jorge Enrique Adoum, Ana María Iza, y creó textos poéticos para algunas de sus obras. La matriz rítmica de su música viene del yumbo, el danzante y el sanjuán.

Al igual que varios de los compositores ecuatorianos nacionalistas que le antecedieron utiliza la pentafonía como fuente melódica y armónica; sin embargo, la suya se basa en la sucesión de intervalos de cuartas y no en la sucesión de terceras. Esta particularidad genera sonoridades andinas diferentes y disonantes que el compositor las hace propias de su lenguaje musical. Con Gerardo Guevara el nacionalismo se vuelve radical, extremo, lo indígena es el lenguaje puro y lo puro es lo más importante en un discurso sonoro, emotivo y altivo, que rompe con la tradición europea y que, sin duda, establece una estética con rasgos propios y únicos.

Además de compositor, una brillante y polifacética trayectoria lo destaca en varios ámbitos: fue Director Titular de la Orquesta Sinfónica Nacional (1972-1975), dirigió el Coro de la Universidad Central por más de treinta años; fue Rector del Conservatorio Nacional de Música (1980 a 1988) en donde impulsó junto a Milton Estevez el Departamento de Investigación, Creación y Difusión Musical, y como defensor de los derechos de autor, en 1972 fundó Sayce, institución que actualmente muy poco le reconoce. Por sus méritos recibió el Premio Nacional Eugenio Espejo y fue distinguido con un doctorado Honoris Causa.

Gerardo Guevara cumple literalmente 90 años en la música, pues nació en la vieja casona del antiguo Conservatorio Nacional de Música en donde su padre, Don Ángel María Guevara trabajó como conserje. Estudió en París con la gran pedagoga-compositora francesa Nadia Boulanger, con quien Piazzolla y Copland, entre otros, también lo harían. Su música, al igual que la pintura de Oswaldo Guayasamín, tiene pasaporte propio y su estatura internacional es indudable. Compositor refinado, con un dominio técnico impecable y un compromiso con lo nuestro, ejemplar. *Dr. en Artes Musicales