La ciencia también se ha dedicado a analizar la relación entre seres humanos y mascotas. Foto: Pixabay

La ciencia también se ha dedicado a analizar la relación entre seres humanos y mascotas. Foto: Pixabay

Miércoles 14 de febrero 2018

Tú y tu perro son mejores amigos, lo dice la historia y la ciencia

Redacción Narices Frías (I)
mascotas@elcomercio.com

Que el perro es el mejor amigo del humano, ya lo sabes. La pregunta es ¿por qué? Esa química y ese vínculo tan especial tiene un origen histórico y científico. Es decir, tu amistad es 100% real, por lo que es una gran oportunidad para celebrarla. 

Una de las teorías sobre la domesticación de los perros es que antiguamente un lobo se acercó a alguna comunidad y se alimentó de los residuos de comida de las personas. Con el tiempo estos animales se fueron acercando a los poblados y vieron en los humanos una posibilidad de supervivencia.  Luego las personas también encontraron utilidades a estos cánidos por lo que empezaron a criarlos. 

1. La historia los une desde hace miles de años


No hay quién se ponga de acuerdo sobre la fecha exacta del origen de esta amistad. Un estudio realizado por el Instituto de Zoología de Kunming, en el sur de China señaló que los perros ya convivían con los humanos hace 33 000 años

Para llegar a esta conclusión analizaron muestras genéticas de 58 cánidos incluido el lobo gris. Esta especie sería el ancestro salvaje más cercano al perro. También se estudiaron 27 individuos primitivos y 19 razas actuales. Tras sus análisis pudieron determinar que en el caso de algunas razas asiáticas, su historia se remontaría 20 000 años antes que las primeras poblaciones encontradas en otros continentes (13 000 años). 

Otra investigación de la Universidad de Oxford, en cambio, plantea que los perros de hoy en día descienden de dos poblaciones independientes de lobos. Una de ellas vivía en el este de Asia y la otra en Europa o el Medio Oriente

En este estudio se investigó el patrimonio genético de 60 perros que vivieron entre el
12 000 y 1 000 a.C, con el de unos 2 500 canes modernos. El estudio planteó que había una clara diferencia en el genoma de los europeos y asiáticos y que, cuando empezaron las migraciones humanas, se mezclaron estos ADN.

2. Comparten una capacidad cognitiva única


Lo interesante de esta historia es que la ciencia pudo demostrar que los canes domésticos evolucionaron junto a los humanos para aprovechar mejor esta relación. Un ejemplo de ello es la capacidad de reconocer las emociones humanas a través de expresiones faciales y el tono de voz

En otros animales, esta habilidad ocurre únicamente con los de su misma especie. Sin embargo, un perro puede saber si su dueño está triste, feliz, preocupado o enojado, una capacidad cognitiva detectada únicamente en seres humanos

Si tienes una mascota es probable que puedas corroborar esto tú mismo, pero una publicación de la revista Biology Letters de la Royal Society británica se encargó de analizar el cerebro de los perros cuando se les presentaba a sus humanos con diferentes emociones. 

"Nuestro estudio muestra tienen la capacidad de integrar dos fuentes de informaciones sensoriales diferentes y tener una percepción coherente de las emociones humanas", explicó Kun Guo de la Universidad de Lincoln. "Esta capacidad cognitiva sólo había sido detectada en los seres humanos", agrega.

¿Cuál es la utilidad?  Poder relacionarse mejor con los humanos. Así saben cómo acercarse, si es mejor mantenerse a un lado o si sus dueños necesitan consuelo. Es una forma de supervivencia y de convivencia en manada

3. Entienden lo que decimos y cómo lo decimos


Si pensabas que tu perro decidía arbitrariamente no hacerte caso cuando lo llamas, estás en lo correcto. Un estudio de la Universidad de Eotvos Lorand de Budapest mostró que los canes distinguen las palabras y la entonación en la misma zona del cerebro que los humanos. 

Entonces, cuando regañas a 'Firulais' y él no viene hacia ti es porque puede entender que estás molesto. Para el estudio se utilizó a 13 animales que permanecieron quietos mientras escuchaban hablar a sus humanos. 

En el escáner se mostró actividad en una zona del lado derecho del cerebro cuando intentaban distinguir la entonación amable o neutra. Esta característica se había observado únicamente en los humanos, por lo que la investigación señalaría que la interpretación de la entonación no está relacionada con la capacidad del habla como se pensaba hasta ahora. 

4. La hormona del amor está presente en el contacto visual


Estudios realizados en Japón mostraron que el contacto visual entre un humano y su perro genera en ambos altos niveles de oxitocina, la hormona del amor.  Los científicos analizaron las interacciones entre los peludos y dueños durante 30 minutos y posteriormente revisaron sus niveles de oxitocina

Cuando realizaron el experimento con lobos, los resultados no fueron iguales. Entonces la investigación concluyó que en el proceso de domesticación, los canes aprendieron a usar la mirada para vincularse con las personas.  Además esta constituye un elemento fundamental de la socialización humana

Este mismo fenómeno se observó anteriormente al estudiar el vínculo y la relación entre mujeres y sus bebés. Cuando ellas miraban a sus hijos se producía un flujo de amor intenso y una necesidad de protección

Además de mostrar la razón de la poderosa amistad entre personas y perros, el estudio también señala los beneficios de tener a estos peludos en nuestras vidas. Los animales de asistencia de personas con trastornos del espectro autista o con estrés postraumático son los ejemplos más claros.