3 de abril de 2019 00:00

Ariel Chinchilla y Kevin Manzano, ejemplos de superación

Consuelo (der.) y el orgullo de toda la familia por Kevin, en los Juegos Mundiales. Foto: Martha Córdova / EL COMERCIO

Consuelo (der.) y el orgullo de toda la familia por Kevin, en los Juegos Mundiales. Foto: Martha Córdova / EL COMERCIO

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Redacción Deportes
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Es costarricense y el deporte le ha gustado desde siempre. Además, es de esas personas que preguntan el porqué de todo. Por ello, cuando tuvo que bautizar a su espacio de entrevistas lo llamó ‘Atle-tico y preguntón’.

Ariel Chinchilla, de 27 años, fue uno de los periodistas acreditados para la cobertura de los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales, que se realizaron en Dubái y Abu Dabi.


“Tengo mi página en Facebook, allí púbico todos mis videos y fotografías. Estoy aquí para contar historias, historias de vidas de los deportistas de Costa Rica. Yo toco temas profundos”, añade el ‘Tico’ preguntón.


Su físico lo delata a simple vista. Nació con aquellas características provocadas por la alteración del cromosoma 21, al que todos conocen como síndrome de Down. “No hay incapacidad, sí diversidad. Mi espacio promueve el deporte y la inclusión”.


Su dicción es muy buena, también la forma en la que plantea las preguntas. No recibe ningún libreto, las preguntas las formula él. “El periodismo fue un hobby, pero hoy es mi pasión. Debo agradecer a mis padres, ellos me apoyan y me permitieron asistir a los Jugos Mundiales”.

Ariel Chinchilla, el periodista ‘tico’ que contó con el respaldo de su madre. Foto: Martha Córdova / EL COMERCIO

Ariel Chinchilla, el periodista ‘tico’ que contó con el respaldo de su madre. Foto: Martha Córdova / EL COMERCIO

De las historias que contó, le impactó lo que sucede con Zuliana Mora. “Es muy valiente esta mujer. Vive en un pueblo, viaja una hora en bicicleta hasta un río donde entrenan natación su papá y su hermano”.


Ariel estudió el bachillerato y luego periodismo. Se graduó e ingresó a un canal de televisión de San José, donde aprendió a amar el oficio de periodista. “El programa se llamaba Historia. Allí se interesó por las entrevistas a los deportistas”, dice Ester Chinchilla, madre de Ariel. 


Ella las oficia de camarógrafa de las entrevistas y es quien envía el material a Costa Rica. Allá, un amigo de confianza lo procesa, edita y lo sube a las redes sociales. Tiene página en Facebook y un canal en Youtube.
“Ariel es un hombre admirable, lo que se pone de objetivo lo logra. Ser su madre es maravilloso”.


Ariel fue deportista de Olimpiadas Especiales en su adolescencia. Jugó tenis y también practicó atletismo. Por su formación y personalidad, formó parte el grupo de atletas líderes como representante de América Latina.


Esa misma personalidad le ha hecho destacar en el periodismo de su país.

El Team Kevin

Consuelo transita de la risa al llanto con suma facilidad. Luego brota una sonrisa que borra cualquier tristeza. “El brilla donde Dios le puso”, dice la madre de Kevin Manzano, el nadador de Aguas Abiertas del equipo nacional que logró la medalla de bronce en los Juegos Mundiales de Abu Dabi.


Toda la familia llegó hasta el emirato para respaldar la participación del nadador, de 25 años, que participó por segunda ocasión en unos Juegos Mundiales.


“Hicimos todos los esfuerzos para acompañar a nuestro hijo. Es un orgullo verle participar”. Pronuncia la última frase con orgullo pero las lágrimas delatan su tristeza.


“Recibir la noticia que nació con una discapacidad intelectual es doloroso”. Pero tras la aceptación, le brindo todo el respaldo porque Kevin empezó a nadar tras cumplir 3 años.

El abuelo le construyó una pequeña piscina junto a la casa, para que Kevin no dejara de nadar, en la mañana como en la tarde.


Llegaron luego las competencias y las medallas. Es campeón latinoamericano y triple medallista mundial. La familia le apoyó, “se transformó en orgullo para todos”.


Por ello la familia entera está comprometida con la carrera deportiva de Kevin. “En diciembre, con las fiestas de Navidad y Año Nuevo, subió de peso. Los entrenadores me llamaron para decirme que sus marcas subieron”.


A Consuelo le tocó cuidar que Kevin volviera a su peso habitual, la mesa se llenó de ensaladas y verduras y el nadador de la familia volvió a estar en su mejor nivel. 


Kevin subió al podio mundial, “no le fallé a mi familia”, fue la primera frase que pronunció el seleccionado.

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