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Messi gana a Lewandowski… Polonia agranda su maldición

El delantero del Bayern de Múnich Robert Lewandowski obtuvo el premio al Delantero del Año 2021, durante la ceremonia del Balón de Oro 2021. Foto: EFE

Sin Balón de Oro en 2020 por culpa del coronavirus, Robert Lewandowski también se quedó sin premio en 2021. Se lo quitó el argentino Lionel Messi, que ganó su séptimo trofeo y dejó a Polonia sin un galardón que se le ha escapado de las manos hasta en cuatro ocasiones.

A Lewandowski no le han servido sus 41 goles en 2 463 minutos. Ni superar a Messi por más de 10 tantos. Tampoco ser elegido el futbolista del año en Alemania y el mejor de la temporada en el Bayern Múnich. Ni ganar la Supercopa de Alemania y la Bundesliga. Y, en 2021, haber marcado 34 en 15 partidos.

Tal vez el fútbol no haya sido justo con Lewandowski, que en la edición anterior era el evidente ganador con cifras y títulos aún más espectaculares. Sin embargo, el premio quedó desierto y Polonia, una vez más, se quedó sin el Balón de Oro.

A lo largo de la historia, Polonia ha tenido grandes figuras que lo rozaron. Algún mito, como Grzegorz Lato, no consiguió entrar en la terna de los tres mejores, pero otros dos jugadores rozaron el título.

El primero de ellos, Kazimierz Deyna, fue tercero en 1974, el año que ganó Johan Cruyff y Franz Beckenbauer fue segundo. Ante dos estrellas como el neerlandés y el alemán, Deyna no tuvo más remedio que quedarse a las puertas pese al excepcional Mundial de Polonia, tercero en Alemania 1974.

Deyna fue el primer mito del fútbol polaco. Una leyenda que iluminó el fútbol del Legia Varovia con su elegancia. Centrocampista con clase, dirigió a su club hacia dos títulos de Liga y una Copa, pero, sobre todo, junto a Lato, fue el ingeniero de la gran selección polaca de 1974.

Su sucesor, Zbigniew Boniek, también fue tercero ocho años después, en 1982. Acabó por detrás del italiano Paolo Rossi, máximo goleador del Mundial de España de aquel año además de campeón. El francés Alain Giresse fue segundo y Boniek, como Deyna, acabó el tercer lugar del cajón.

Boniek fue uno de los jugadores más completos de su generación. Polivalente y elegante, además de goleador, formó en el Juventus junto con Michel Platini una de las parejas más peligrosas del continente. Y, como Deyna, dirigió a Polonia hacia otra tercera plaza histórica en un Mundial, el de España, en el que marcó cuatro goles.

Esos méritos tampoco bastaron a Boniek para dar un Balón de Oro a Polonia. Y, después de Boniek, hasta la llegada de Lewandowski, las opciones nunca fueron reales para un jugador polaco. Sin embargo, el mérito del delantero polaco es impresionante, porque su país acumulaba 39 años sin que uno de sus futbolistas acabara en el podio del Balón de Oro.

Sin el coronavirus, Lewandowski habría dado a Polonia un triunfo. Un año después, tuvo que conformarse con el trofeo al mejor delantero. Lo ganó de calle. Y, después, se mostró feliz por haberse llevado ese título.

“Es un orgullo para mí. Hemos pasado una época difícil con la pandemia. Es maravilloso recoger este trofeo. Siempre estoy dispuesto a marcar goles, porque son los que marcan los resultados en el fútbol. Por supuesto, tengo que agradecer a mis compañeros y a mi entrenador este logro, porque sin ellos no sería posible conseguir lo que he conseguido. Si hay armonía entre todos, es más fácil marcar goles”.

Pero a Lewandowski, un animal del área siempre con hambre de goles y títulos, seguro que le gustó acabar por detrás de Messi. Su cara, cuando sonó el nombre del jugador argentino, reflejó una pequeña decepción. Tal vez se escapó su momento, una oportunidad única para acabar con una maldición que vive Polonia, en varias ocasiones a las puertas de un título que rozaron Deyna, Boniek y, ahora, Lewandowski.

Por lo menos, Messi se acordó de Lewandowski en sus primeras palabras tras conseguir el galardón: “France Football puede darte el Balón de Oro porque fuiste el justo ganador del año pasado. No se pudo hacer por la pandemia, pero tienes que tenerlo en tu casa porque fuiste el ganador”. Si la organización no hace caso al jugador del PSG, Polonia seguirá sin premio. Un año más.

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