Respirando Bienestar

Un espacio para hablar del bienestar que genera la práctica del ejercicio y la alimentación saludable en nuestro día a día. Aquí no hay espacio para solo el atún y la lechuga.

Paola Gavilanes

Paola Gavilanes

Licenciada en Comunicación Social por la U. Central del Ecuador. Colabora con Grupo EL COMERCIO desde el 2007. Trabajó en la sección Deportes, Tendencias y Construir. Ahora escribe sobre BIENESTAR. Deportista aficionada y amante de la comida hecha en casa.

Una millennial perdida entre los millennials

Esta es una generación constantemente conectada a internet y experta en tecnología. Foto: Pexels

Me subí a la camioneta de los millennials con las justas; al vuelo. Los que usan el transporte público entenderán perfectamente la referencia. ¡Igualito!  

La mayoría de mis amigos más cercanos -por no decir todos- pertenecen a la Generación X; esa que ama la tecnología, pero que no es adicta a los dispositivos electrónicos. Adoran la estabilidad laboral, económica y sentimental. También tengo conocidos que están en el grupo de los baby boomers; están llenos de anécdotas.  

Hace unos años se puso de moda el término millennial. Y ahí estaba yo, ante la mirada incrédula de mis amigos. Más de una vez tuve que sacar el celular para demostrarles que este pechito pertenecía a esa generación (1981-1996). Ahí estaban un montón de jovencitas buena onda y súper relajadas; con algunas de ellas converso y me río de la vida. Inyectan full energía.  

El término era tendencia. Hasta hace poco todas las noticias giraban en torno a las necesidades-deseos-caprichos y más de los millennials. Se siente ‘cool’ -así dicen ellos- afirmar que pertenezco al club.  Sus integrantes son más descomplicados. Hasta aquí todo bien.  

Pero muchos de los jóvenes de este grupo tienen el don de tomarse la vida con calma, con mucha calma. Y aquí es donde me pierdo. Yo soy aceleradita; quiero las cosas para ayer y tener el control de todo.

Además, soy fan de la estabilidad. Los millennials de corazón no; les encanta probar suerte en uno y otro trabajo. Lo mismo les pasa en el plano amoroso.

Entablan relaciones a través de mensajes de texto o usando aplicaciones. Yo prefiero salir y compartir: un vino por aquí y un café por allá. También me gustan las ‘cursilerías’: flores-tarjetas. Mis compañeros de generación dicen que eso está ‘out’; pasado de moda. Me mirarían extraño si les digo que me parece tan ‘sweet’ que los chicos nos abran la puerta del auto o que nos presten el brazo para cruzar la calle.  

Yo me niego a usar términos como ‘ghosteo‘. Significa -según una amiga- cuando el chico deja de escribir de un rato para el otro; desaparece. Y este otro: ‘somos exclusivos’. Cuando sales con alguien, pero no son novios ni enamorados. Esta última palabra creo que ya no consta en ningún diccionario (risas). 

Después de leer esto creo que mis amigos tenían razón y que cuando se referían a que no pertenezco al grupo de los millennials se referían a mi esencia. Lo bueno de estar con un pie en el grupo de mis amigos y con el otro, en el los nacidos entre 1981 y 1996, es que tomo lo que me gusta de cada uno. Lo mismo pueden hacer los baby boomers. Muchos de ellos tienen más energía que los propios millennials o los miembros de la Generación Z.  Como dice un amigo, la edad es solo un número.

¿Qué otras palabras ‘raras’ usan los millennials?
Los leo en pgavilanes@elcomercio.com