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Los vecinos guardan silencio sobre el atentado en Cristo del Consuelo

Los habitantes de la Décima y la H observan de lejos los daños de la explosión. Foto: EL COMERCIO

Lo primero que hizo Anabel cuando escuchó el poderoso estruendo alrededor de las 03:00 del domingo 14 de agosto del 2022 fue correr a la casa de su hija y su nieto, una cuadra más adelante de la suya.

La explosión se produjo en el sector de Cristo de Consuelo, en el suroeste de Guayaquil. En la Décima y la H, unos momentos antes del estallido, se escuchaban la música y la algarabía de los fines de semana de la conocida también como Calle 8.

A lo largo funcionan locales de comida y los ‘bailaderos’ que se abren toda la noche y madrugada de cada sábado y domingo.

Melany, de 19 años, y la hija de Roxana dormían cuando se escuchó la fuerte explosión. Este hecho se registró justo en la calle del frente de su vivienda de caña, que quedó totalmente destruida.

Un saco de yute, que fue lanzado por personas desconocidas desde una moto, cayó al pie de un local de venta de comida preparada y causó la muerte instantánea de tres personas. Otras dos fallecieron en el hospital.

Una de ellas es Roxana Medina, de 34 años, quien se había asomado al balcón de la casa para ver qué ocurría. “Era la mamá de mi mejor amiga”, relata Melany, aferrada a su pequeño hijo.

Los vecinos temen hablar

Desde la madrugada, un cerco metálico impedía el paso de personas a la zona exacta de la tragedia. Allí llegó una mujer en busca de su hermana, de 78 años, quien debía estar al cuidado de sus nietos. “No me contesta el teléfono”, decía angustiada a los policías a quienes pedía que la dejaran pasar para verificar su estado.

Sentados en los portales de las casas los vecinos especulaban las posibles causas del hecho. Sus cuchicheos se mezclaban con las plegarias de un pastor que salían de unos parlantes instalados afuera de una iglesia evangélica.

Unos afirmaban haber escuchado varios disparos minutos antes de la explosión. Otros comentaban con recelo que el atentado iba dirigido al dueño de una de las discotecas del sector, a quien los delincuentes lo extorsionaban con las ‘vacunas’ y que se había negado a hacer el pago.

Más tarde, el ministro del Interior, Patricio Carrillo, informó que dentro de las investigaciones se conoció que el ataque estaba dirigido a alias ‘Cucaracha’ y a alias ‘Junior’, y se presume que la banda delictiva Los Tiguerones estaría involucrada.

No descartó que los hechos tuvieran relación con el decomiso del fin de semana de tres toneladas de drogas y la muerte de cuatro personas en el sector Portete.

El funcionario hizo un llamado a los moradores para que colaboraran en las investigaciones, puesto que muchos se habían negado a hablar. Dijo que entendía el temor que pudieren tener, pero que era necesario contar con la mayor cantidad de pistas para esclarecer los hechos.

Pasadas las 16:00, los agentes especializados de la Policía recorrían la zona. Uno hizo señas a una mujer que miraba temerosa desde una ventana. Le señalaba una cámara y le pedía que le dejara ver las imágenes que pudiera haber captado. Esta se negó, alegando que no le pertenecía.

“Una palabra mal dicha es paila con la gente”, comenta otra mujer mientras el policía se retiraba.

#ATENCIÓN | Explosión de gran magnitud en el Cristo del Consuelo, en #Guayaquil, causó al menos 5 fallecidos, 16 heridos y 8 viviendas destruidas » https://bit.ly/3JWNkWs

Posted by El Comercio on Sunday, August 14, 2022

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