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Pasos ilegales y contrabando en la frontera en Huaquillas proliferan

En Huaquillas, este canal divide a Perú de Ecuador. Los comerciantes de ambos países colocan tablas para cruzar. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

A pie, en moto o en triciclo. Los comerciantes ecuatorianos y extranjeros cruzan a través de más de 116 pasos ilegales las fronteras norte y sur.

El pasado martes, en el sector del Mercado Nuevo del cantón Huaquillas, en la frontera con Perú, había porteadores que llevaban en sus carretillas o tricimotos, maletas, mochilas y bultos grandes envueltos en fundas negras.

Por una delgada tabla, peruanos y ecuatorianos cruzaban a plena luz del día el canal que separa ambos países, pese a que oficialmente la frontera está cerrada desde hace 18 meses, por la pandemia del covid.

“Si vemos policías, esperamos a que se vayan para volver a poner la tablita sobre el canal”, dijo una comerciante ecuatoriana.

Ella y cinco personas más esperaban para cruzar cinco cajas de atunes y tres sacos de azúcar hacia el lado peruano.

Las personas que usan estos pasos también mueven ropa o alimentos perecibles, como cebollas, uvas, manzana. En la madrugada, en cambio, cruzan al Perú canecas de combustible y bombonas de gas de uso doméstico que adquieren en Ecuador a precios más bajos.

Según Libia, una comerciante de Huaquillas, las personas que cruzan a través de esos caminos se exponen a riesgos a diario. En esos sitios se transan una especie de peajes con costos que van desde USD 2 a USD 50, dependiendo de la mercadería que pasen.

A Libia le tocó, desde hace siete años, realizar esta práctica ilegal, porque se le cerró la oportunidad de importar formalmente cebolla peruana.

“Debo mantener a mi familia y es la única manera, queremos regularizarnos, ser formales y tener abierta la frontera. Es el pedido al Gobierno”.

Para la comerciante, desde el momento en que se relacionan con los tramitadores representa un riesgo, ya que pueden resultar estafados.

Edith, otra comerciante, transó la venta de 400 latas de atún y nunca llegaron a su destino. “El camino para recorrer es extremadamente peligroso, solitario, he perdido dinero, pero no he salido lastimada”.

En más de una ocasión, los hijos de esta comerciante han sido asaltados en estos caminos, durante la travesía para enviar sus productos a Perú.

En El Oro se han identificado por lo menos 22 pasos ilegales. Sin embargo, según comerciantes hay más de 400, incluso algunos de ellos atraviesan propiedades privadas.

Los principales están ubicados en zonas de Puerto Hualtaco y Pitahaya, Canal Internacional, Vía La Huada, El Muro, Canal de Zarumilla, Lomo del Zorro y Camaroneras.

Carlos Jumbo, presidente de la Cámara de Comercio de Huaquillas, dijo que el 80% del cantón depende de la actividad comercial y del comercio binacional con la vecina población de Aguas Verdes, en Perú.

A inicios de agosto, los comerciantes protestaron por el cierre fronterizo. Actualmente, no descartan una nueva manifestación si no se da paso a la apertura gradual del puente que separa a Ecuador y Perú.

Ellos dicen que el cierre de la frontera ha impulsado el contrabando de mercadería y ha afectado a negocios formales.

Luis Armijos, propietario de una papelería, por ejemplo, ha dejado de vender más de USD 300 diarios porque algunas personas prefieren comprar a los tramitadores en los pasos.

Las capturas de la Aduana son recurrentes. Entre enero y agosto de este año, las aprehensiones en las fronteras suman USD 13,7 millones. De ese monto, más de la mitad corresponde a Tulcán, le siguen Huaquillas y Loja.

En la frontera norte, las incautaciones más recurrentes son de cigarrillos, textiles, medicinas e insumos, artículos electrónicos, calzado, frutas, comestibles y licores.

Según el gobernador de Carchi, Yaco Martínez, el cierre del Puente de Rumichaca ha incidido en la informalidad del uso de pasos no autorizados, por donde la gente pasa de un lado al otro de la frontera.

Antes de la crisis sanitaria, en esta línea de frontera había entre 27 y 30 de esos caminos. Pero actualmente en operaciones especiales aduaneras se han llegado a observar hasta 47 rutas. Los pasos más usados son Río Carchi, El Brinco y Cuatro Esquinas.

Para Alex Chamorro, titular de la Cámara de Comercio de Tulcán, el contrabando provoca una competencia desleal con negocios establecidos.

Senae dijo que realiza reu­niones con Fuerzas Armadas y Policía para el intercambio de datos y el establecimiento de “blancos” para operativos.

El ente señaló que con los operativos se busca evitar que la mercancía ingresada al país por contrabando llegue a los centros de acopio y se comercialice.

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