¿Están obligados los propietarios de cámaras a entregar sus grabaciones en casos de desaparición en Ecuador?

Las cámaras de videovigilancia permiten esclarecer casos de personas desaparecidas, pero¿cuándo debes entregar las grabaciones?

Lizeth Bunshi está desaparecida desde el 19 de julio de 2026.

Los casos recientes de Lizeth Bunshi y Nathaly Mafla en Quito muestran cómo las cámaras de videovigilancia ayudan a reconstruir los últimos movimientos de las víctimas antes de su desaparición. En el caso de Bunshi, los registros ubican su trayecto hasta el parque Cumandá y el río Machángara el 19 de julio de 2026, como contó este Medio. Por otro lado, las cámaras registran la salida de Mafla de la universidad y su recorrido desorientado por La Vicentina el 4 de junio de 2026.

Obligaciones legales sobre la entrega de grabaciones

Ante estas situaciones, surge una pregunta frecuente entre propietarios de cámaras privadas: ¿existe una obligación legal de entregar esas grabaciones cuando la Policía o la Fiscalía las solicitan?

Según María del Mar Gallegos, docente de la escuela de derecho de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), esta obligación solo se presenta bajo dos condiciones: una autorización de la Fiscalía o una autorización judicial. Si un particular solicita las grabaciones, el propietario puede negarse a entregarlas.

Gallegos añade que si la Fiscalía solicita grabaciones, incluso en lugares privados, el propietario debe entregarlas. Esta regla también se aplica a celulares u otros dispositivos; ante un requerimiento estatal, el contenido pasa a manos de la autoridad.

Diferencias en la entrega según el tipo de dispositivo

La entrega de cámaras de seguridad no requiere autorización judicial; basta con una solicitud de la Fiscalía.

Sin embargo, revisar el contenido dentro de una audiencia privada sí exige autorización judicial. La Fiscalía tiene la facultad para recabar elementos necesarios para formular cargos o llevar un hecho a proceso penal.

La postura del propietario y sus derechos

José Cárdenas, abogado de IUS Firma de Abogados, ofrece una perspectiva diferente sobre las cámaras dentro de domicilios privados.

Según él, el propietario no está obligado a entregar grabaciones a la Policía solo por solicitud; tampoco puede llevarse el dispositivo sin autorización. Si un propietario se niega, la Policía informa al fiscal sobre la existencia de la cámara y la falta de colaboración del propietario. Luego, el fiscal solicita al juez una orden de allanamiento.

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Procedimiento ante negativa del propietario

Con esa orden, la autoridad puede obtener el DVR o una copia forense del contenido. Cárdenas aclara que aunque un propietario se niegue a entregar grabaciones, esto no es absoluto; un juez puede autorizar el allanamiento y obtener información pese a la oposición inicial.

A menudo, los propietarios permiten que la Policía revise directamente los videos, lo que aporta información valiosa para nuevas líneas de investigación.

Sin embargo, esta revisión informal no permite usar el video como prueba en un juicio. Para ello, es necesario que un perito acuda al lugar y realice una copia forense del contenido del DVR, lo que ingresa a la cadena de custodia.

Certeza jurídica en el proceso penal

Tanto Gallegos como Cárdenas coinciden en que exhibir un video ante la Policía no equivale a su incorporación legal dentro de un proceso penal. Este paso requiere procedimientos técnicos y, en varios casos, autorización judicial.


Desaparecidos grabados por cámaras de seguridad en Ecuador; preguntas frecuentes

¿Qué papel cumplen las cámaras de videovigilancia en las investigaciones por desapariciones en Quito?

Las cámaras de seguridad permiten reconstruir los últimos movimientos de las personas desaparecidas y aportar información para las investigaciones fiscales. En los casos de Lizeth Bunshi y Nathaly Mafla, los registros ayudaron a establecer recorridos previos a la pérdida de contacto.
En el caso de Bunshi, las imágenes ubicaron su trayecto hacia el parque Cumandá y el río Machángara. En el caso de Mafla, las cámaras registraron su salida de una universidad y su desplazamiento por La Vicentina.

¿Cuándo un propietario de una cámara privada debe entregar grabaciones a las autoridades?

Según especialistas, la entrega de grabaciones privadas procede cuando existe un requerimiento de la Fiscalía o una autorización judicial, según el tipo de diligencia que se realice.
María del Mar Gallegos, docente de Derecho de la UIDE, explicó que un particular no está obligado a entregar videos a otro ciudadano, pero sí debe colaborar cuando existe un requerimiento dentro de una investigación penal.

¿La Policía puede llevarse una cámara o revisar videos privados sin autorización?

La Policía no puede retirar equipos privados ni acceder a contenidos protegidos sin seguir los procedimientos establecidos. Si existe negativa del propietario, la Fiscalía puede solicitar una orden judicial para obtener la información.
José Cárdenas, abogado de IUS Firma de Abogados, explicó que la autoridad puede obtener un DVR o una copia forense mediante una orden de allanamiento cuando sea necesario para la investigación.

¿Una grabación entregada informalmente sirve como prueba en un juicio?

Mostrar un video a la Policía o permitir una revisión inicial no garantiza que esa grabación pueda utilizarse como prueba dentro de un proceso penal.
Para que tenga valor probatorio, un perito debe realizar una copia forense del contenido y garantizar la cadena de custodia del archivo, de acuerdo con los procedimientos técnicos de investigación.

¿Qué derechos tiene el propietario de una cámara privada durante una investigación penal?

El propietario conserva derechos sobre sus dispositivos y grabaciones, pero esos derechos pueden limitarse mediante los mecanismos legales establecidos cuando la información es necesaria para investigar un delito.
Los especialistas coinciden en que la colaboración con las autoridades debe realizarse bajo procedimientos formales para proteger tanto la investigación como la validez jurídica de la evidencia.