
Quito puso en marcha un sistema para identificar a los conductores que trabajan en plataformas de entrega a domicilio, en un escenario marcado por problemas de seguridad que afectan tanto a repartidores como a usuarios. La herramienta ya suma miles de inscritos y abre una nueva etapa para el control de esta actividad, aunque una discusión clave sobre sus reglas permanece pendiente dentro del Municipio.
La Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) reportó 2 346 conductores inscritos en el Registro Único Digital del Servicio de Delivery hasta el 21 de agosto de 2026.
El mecanismo surgió de un acuerdo entre el Municipio de Quito, la Cámara de Innovación y Tecnología Ecuatoriana (Citec) y empresas dedicadas al reparto mediante plataformas digitales.
La inscripción es voluntaria, gratuita y se completa por Internet. Cada conductor registra sus datos de identificación, licencia, información de contacto y las plataformas para las cuales presta sus servicios.
El sistema también admite hasta cinco vehículos motorizados por persona, sin importar si son propios o alquilados. Además, un conductor puede trabajar para varias aplicaciones al mismo tiempo.
Quienes completan el proceso obtienen un código QR que acredita su incorporación al sistema. Los agentes de tránsito pueden consultar los datos durante los controles en el Distrito Metropolitano.
El QR constituye uno de los principales componentes del registro. Su función apunta a diferenciar a los conductores inscritos y facilitar la verificación de su información.
Los usuarios también podrán comprobar mediante este mecanismo si la persona que llega con un pedido consta dentro del registro.
El alcalde Pabel Muñoz señaló durante la presentación de la iniciativa que disponer de información sobre los conductores permitirá evaluar otras herramientas de control.
El acuerdo tendrá una vigencia inicial de 12 meses y contempla la posibilidad de una prórroga. También establece cooperación entre las plataformas y el Municipio.
La información de los repartidores tendrá carácter reservado. El esquema incluye, además, el intercambio confidencial de datos y mapas de calor que podrán apoyar acciones relacionadas con seguridad vial, orden y control del espacio público.
La implementación del registro ocurre después de que el Municipio identificara distintos problemas de seguridad alrededor de los servicios de entrega.
Entre junio de 2025 y junio de 2026, la Secretaría de Seguridad contabilizó 475 casos relacionados con la actividad de delivery.
En siete de cada 10, los afectados fueron los propios repartidores. En los tres restantes, personas habrían utilizado esta modalidad como fachada para cometer robos, asaltos o estafas.
La concejala Analía Ledesma también citó aproximadamente 139 casos reportados por el Municipio en los que delincuentes se habrían presentado como repartidores.
Para la edil, los controles deben permitir la identificación sin colocar bajo sospecha a todas las personas que trabajan en este sector.
Ledesma estima que Quito cuenta con entre 15 000 y 20 000 repartidores motorizados. Frente a ese cálculo, los 2 346 conductores registrados representan todavía una parte del universo estimado.
El Registro Único Digital empezó a funcionar sin que el Concejo Metropolitano concluya el tratamiento de una normativa específica para esta actividad.
El Pleno conoció el proyecto de ordenanza en primer debate el 9 de julio de 2024. La propuesta de Analía Ledesma plantea crear un catastro de conductores, establecer mecanismos de identificación y reforzar medidas relacionadas con la seguridad.
Desde entonces transcurrieron más de dos años. Hasta ahora no existe una fecha definida para el segundo debate.
La discusión tampoco comenzó con ese proyecto. Ledesma impulsó desde 2020 una propuesta para regularizar la actividad de los deliverys en Quito.
La creación del Registro Único Digital recoge uno de los puntos centrales de esa discusión: identificar a las personas que efectivamente trabajan como repartidores.
Sin embargo, el mecanismo actual funciona a partir de un acuerdo y su inscripción mantiene un carácter voluntario.
Ledesma considera que el registro representa un primer avance, pero plantea que Quito todavía necesita una normativa que establezca reglas permanentes.
“El siguiente paso es aprobar la ordenanza”, señaló la concejala.
Entre los asuntos que considera pendientes constan las obligaciones de las plataformas, la actualización permanente del registro y la efectividad del QR como mecanismo de verificación y prevención.
La concejala también plantea una coordinación estable entre el Municipio, las plataformas digitales y las autoridades de seguridad, con resultados que puedan medirse.
Citec sostuvo durante la presentación del Registro Único Digital que su implementación no necesitaba una ordenanza municipal. Tampoco requería una erogación financiera del Municipio.
Esa característica permitió que el sistema empezara a operar mientras el proyecto normativo continúa dentro del Concejo.
El Registro Único Digital y la ordenanza pendiente tienen alcances distintos. El primero funciona mediante un acuerdo, acepta inscripciones voluntarias y tendrá una vigencia inicial de 12 meses. La segunda busca establecer un marco municipal para esta actividad.
Por ahora, el Municipio apuesta por incrementar el número de repartidores dentro del registro. Las plataformas también promoverán la inscripción entre quienes utilizan sus aplicaciones para trabajar.
En paralelo, el Concejo Metropolitano mantiene pendiente el segundo debate del proyecto que busca regular al sector.
La fecha de esa discusión todavía no está definida. Mientras eso ocurre, Quito cuenta con un mecanismo de identificación para 2 346 conductores dentro de una actividad que, según la estimación citada por Ledesma, reúne entre 15 000 y 20 000 repartidores motorizados.
La AMT reportó 2 346 conductores inscritos en el Registro Único Digital del Servicio de Delivery hasta el 21 de agosto de 2026.
La concejala Analía Ledesma estima que Quito cuenta con entre 15 000 y 20 000 repartidores motorizados, por lo que los inscritos todavía representan una parte del universo estimado.
Los repartidores pueden inscribirse de forma voluntaria, gratuita y por Internet para obtener un código QR que permite verificar su incorporación al sistema.
El conductor registra datos de identificación, licencia, contacto y plataformas para las que trabaja. También puede registrar hasta cinco vehículos motorizados y prestar servicios para varias aplicaciones.
El código QR permite identificar a los conductores inscritos y consultar la información vinculada con su registro.
Los agentes de tránsito pueden utilizarlo durante los controles y los usuarios podrán comprobar si la persona que entrega un pedido consta dentro del Registro Único Digital.
El mecanismo busca mejorar la identificación de los repartidores y apoyar acciones relacionadas con seguridad vial, orden y control del espacio público.
Entre junio de 2025 y junio de 2026, la Secretaría de Seguridad contabilizó 475 casos relacionados con la actividad de delivery. En siete de cada 10, los afectados fueron los propios repartidores.
No. El proyecto de ordenanza para regular esta actividad todavía espera su segundo debate en el Concejo Metropolitano.
El Pleno conoció la propuesta en primer debate el 9 de julio de 2024. Más de dos años después, no existe una fecha definida para continuar su tratamiento.
El registro funciona mediante un acuerdo, es voluntario y tiene una vigencia inicial de 12 meses, mientras la ordenanza busca establecer un marco municipal permanente para la actividad.
La propuesta normativa contempla un catastro, mecanismos de identificación y medidas de seguridad. También abre la discusión sobre obligaciones para las plataformas digitales.