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Guadalupe Llori: ‘Tenemos que trabajar en función de reconciliar al país’

Tendrán que acostumbrarse, poco a poco, a ver que las mujeres somos capaces de administrar un espacio como la Asamblea”. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

Guadalupe Llori Abarca (Puerto Francisco de Orellana, 1963). Es abogada, graduada en la Universidad Católica de Guayaquil. Fue Alcaldesa de Francisco de Orellana y prefecta (en tres periodos) de Orellana, por Pachakutik. El 2007 hizo una huelga en Dayuma, en protesta por la actividad petrolera. Rafael Correa decretó estado de excepción y fue acusada de terrorismo. Recibió la amnistía de la Asamblea Nacional.

¿Cuál es su idea de gobernabilidad?

Tenemos que trabajar en función de llegar a reconciliar al país. Llegó el momento de trabajar de manera articulada entre el Ejecutivo, el Legislativo y los gobiernos locales. Se debe incluir también a organizaciones sociales, a pueblos y nacionalidades y conformar mesas de trabajo para llegar a acuerdos de gobernabilidad.

El 24 de mayo, al salir de la Asamblea junto a Guillermo Lasso, que tenía problemas para caminar, usted le dio la mano para que lo haga. ¿Eso se puede plasmar en lo político?

Sí, fue un acto con mucho simbolismo. En algún momento como que perdió el equilibrio y yo le tomé del brazo. Cuando un periodista le preguntó qué iba a hacer por la gobernabilidad, respondió: ‘dese cuenta que ahora me estoy apoyando en la Presidenta de la Asamblea Nacional’.

¿Tiene reuniones con él?

Parte del proceso administrativo incluye que participe en el Consejo Nacional de Seguridad. Otros presidentes, durante su periodo, tenían tres o cuatro reuniones de este Consejo. Ahora, el presidente Lasso lo hace a veces cada ocho o cada 15 días. Pues ahí tenemos la oportunidad de conversar, incluso le llevo ciertas ayudas memoria de lo que el pueblo dice. Yo recibo a muchas comisiones aquí en la Asamblea; ellos me cuentan las necesidades y sus problemas, entonces hago una ayuda memoria y le participo al Presidente.

¿Cómo logró consensuar la Agenda Parlamentaria?

La Agenda Parlamentaria es Minga por el Ecuador 2021-2022; se construyó de manera incluyente y participativa con todas las bancadas de la Asamblea. Representa las necesidades urgentes del país. Hemos incluido la palabra minga, que viene desde los pueblos y nacionalidades y que es el instrumento más importante para el trabajo colectivo. Tenemos que trabajar de esa manera, para cumplir esta agenda legislativa.

¿Qué es más importante ahora, las leyes económicas o las sociales?

Las leyes sociales. Para nosotros son más importantes. Las leyes económicas tienen importancia, pero vendrán a su debido tiempo.

En el mundo de la política, que es machista, ¿qué significa para una mujer, amazónica y de izquierda liderar la Asamblea?

Bueno, no les podrá gustar posiblemente mi presencia, primero por ser mujer y luego amazónica. Sin embargo, ¡qué pena! ¿no? Tenemos que continuar. Tendrán que acostumbrarse, poco a poco, a ver que las mujeres somos capaces de administrar un espacio como la Asamblea Nacional.

¿Y se le ha hecho difícil?

En mi carrera política fui alcaldesa por un periodo y prefecta, por tres. Entonces eso me ha dado la experiencia administrativa y política que me permite tener un buen olfato político. Eso me abre caminos en la Asamblea.

Usted fue encarcelada y acusada de terrorismo. ¿Ser Presidenta de la Asamblea es una reivindicación ante el daño que le hicieron sus acusadores?

Primero, le agradezco a Dios; segundo, a todos los asambleístas que apoyaron mi candidatura. No sé si mi carrera política haya influido pero, de verdad, fue una sorpresa. Lo he asumido con responsabilidad y decisión más que todo, porque de alguna manera quiero ser el referente de las mujeres políticas, de que si nos proponemos, sí podemos.

¿Y hay resentimientos de esa época?

(Hay un largo silencio.). Yo, en realidad, a Rafael Correa, que en ese entonces era Presidente de la República, luego de los acontecimientos dolorosos, difíciles, para mi familia, para mí también, para mi pueblo… pues, lo perdoné. Quería vivir tranquila, tener la paz interior para poder dormir mis noches, tranquila. En prisión descubrí que lo más hermoso es la familia, y que la cárcel es la puerta del infierno. Y lo pude haber perdonado, pero hay temas que no se pueden olvidar; por ejemplo, yo puse dos juicios al Estado, no tanto por los recursos que puedo obtener, sino para que quede un precedente para que los políticos, los presidentes no vuelvan a cometer este tipo de injusticias. Estos juicios tienen más de 12 años y no han fluido.

Tendrán que moverse…

Eso sí, no lo sé.

¿Qué le parece que haya funcionarios públicos encarcelados y que traten de despachar desde la cárcel?

Como Asamblea Nacional, vamos a cumplir con nuestro deber de enjuiciar, fiscalizar y censurar. Ahora, existe la necesidad de reunirnos con la Procuraduría, el Consejo de Participación Ciudadana y la Corte Constitucional, para buscar una solución ante este vacío legal que no permite que podamos elegir a una autoridad temporal para la Contraloría General del Estado. Si nos reunimos entre todos los organismos del Estado, creo que podemos buscar una salida legal y constitucional.

O una salida política…

Debe ser legal.

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