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La empresa New Stratus busca contrato a 20 años en el bloque 16

Imagen del bloque 16 de Repsol en la Amazonía del Ecuador. Foto: archivo / EL COMERCIO

La empresa New Stratus Energy (NSE) volvió a solicitar al Estado su visto bueno para concretar la compra de las acciones de Repsol en Ecuador.

La firma, con sede en Canadá, busca adquirir el 35% de acciones que posee Repsol en el consorcio a cargo de los bloques 16 y 67, ubicados en la Amazonía. Según NSE, se trata de una operación de compra internacional, por lo que no implica una cesión de derechos ni un cambio de operador, “pues la estructura operativa de Repsol Ecuador se mantendrá, solo que con NSE como su nuevo accionista”.

En octubre del 2020, la empresa ya había intentado obtener el beneplácito del Gobierno ecuatoriano para esta operación, pero el Ministerio de Energía rechazó la solicitud.

La Cartera adujo en esa ocasión que la canadiense no contaba con solvencia financiera ni técnica para manejar los activos que han sido operados por Repsol desde 1999 y que deben pasar al Estado, en diciembre del 2022.

Al no tener esa fortaleza, la operación dejaba dudas sobre la capacidad de NSE para asumir los pasivos ambientales y laborales de Repsol, insistió el Ministerio.

Pero, de acuerdo con NSE, esta vez la situación es distinta. La compañía ofrece hacer una inversión inicial de USD 200 millones entre 2022 y 2023 apenas se renueve el contrato, cuyo plazo esperan sea de 20 años.

Además, propone ejecutar inversiones por USD 15 millones durante dos años para cubrir obligaciones de abandono y remediación por el contrato de Repsol y asumir otros 40 millones por este mismo tema, al final de su nuevo contrato.

La compañía acompañó su solicitud con dos cartas de apoyo financiero y técnico.

La primera es de la estadounidense Baker Hughes, donde manifiesta su intención de participar con financiamiento como contratista preferencial de los servicios de producción de las áreas 16 y 67.

“La dilatada experiencia y excelencia en la calidad de servicios de campo por parte de Baker Hughes será un eje fundamental para los proyectos de New Stratus Energy”, dijo la firma.

Otro potencial financista es el banco estadounidense Goldman Sachs. En una carta, fechada en septiembre del 2021 dirigida a NSE, el banco indica que está altamente interesado en trabajar en la estructura de financiamiento por USD 200 millones. NSE indicó que también cuenta con otros bancos interesados.

Esas inversiones permitirán, según NSE, recuperar más de 114 millones de barriles en reservas probadas. Además, indicó que mantendrá y respetará los derechos de los actuales trabajadores y sus compromisos con las comunidades.

La solicitud de la canadiense llega en momentos en que el Gobierno tiene planes para duplicar su producción petrolera hasta el 2025, con apoyo de la inversión privada.

El Ministerio de Energía propone atractivos contratos de participación, donde las empresas asumen el riesgo de la inversión, pero se llevan una parte del crudo extraído. Actualmente, el mecanismo ofrece pagar una tarifa fija a las petroleras, pero el Estado se queda con el 100% del crudo.

NSE propone migrar los contratos de servicios actuales de Repsol a contratos de participación.

El analista petrolero Luis Calero cree que sería mejor negocio no delegar un contrato que fenecerá en un año. “Es un negocio en marcha y con inversiones amortizadas. Sería mejor que el Estado asuma esas áreas”.

El experto defendió que los recursos que necesita Petroecuador para hacerse cargo existen, pues la propia ley le otorga independencia financiera. El problema, dice Calero, es que el Fisco no cumple con la norma y toma los recursos, que deben ir a la operación de la firma, para gasto público.

Además, el Estado mantiene una deuda por no pago de tarifa a Repsol por la caída del precio del crudo en el 2020 y que, llegado el fin de contrato, desaparecerá.

Calero cree que ese valor también debería desaparecer si se renueva el contrato y, de esta manera, no perjudicar al Estado.

Para el experto Fernando Santos, Petroecuador no está en condiciones técnicas ni financieras para invertir, por la crisis fiscal. Cree que la firma canadiense vuelve con mejores credenciales, por lo que espera que el Ministerio apruebe la solicitud.

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