Ataques contra petroleros complican el tránsito por el estrecho de Ormuz

Los ataques y restricciones marítimas mantienen al estratégico paso petrolero como uno de los focos del conflicto.

Irán y Estados Unidos volvieron a cruzar ataques en torno al estrecho de Ormuz. El enfrentamiento ocurre mientras Washington intenta recuperar el tránsito de petróleo por esta vía estratégica y Teherán busca mantener el bloqueo que impuso durante la guerra iniciada el 28 de febrero.

El estrecho se convirtió en una de las principales herramientas de presión de Irán. El conflicto redujo casi por completo las exportaciones de petróleo y Teherán exige autorización a los barcos que buscan atravesarlo. Antes de la guerra, por Ormuz circulaba el 20% del crudo mundial. Ahora, ambas partes disputan también el control de esta ruta para el período posterior al conflicto.

Estados Unidos busca abrir una ruta marítima en el sur del estrecho de Ormuz

En las últimas semanas, Estados Unidos consiguió recuperar una parte del tráfico marítimo por una ruta ubicada al sur del estrecho, cerca de Omán. Expertos en petróleo y Oriente Medio coinciden en que Washington utiliza distintas estrategias para sortear las restricciones iraníes.

El analista de Crisis Group Hamidreza Azizi explicó en X que Estados Unidos recurre a pequeños petroleros, navegación nocturna y trasvases de carga entre barcos. En varios casos, las embarcaciones mantienen apagados sus transpondedores.

Según el portal especializado estadounidense TankerTrackers, durante la última semana las exportaciones de petróleo por Ormuz llegaron a 4,2 millones de barriles diarios. Sin embargo, ese volumen todavía está muy por debajo de los 20 millones de barriles diarios que circulaban antes del conflicto.

Gregory Brew, analista de petróleo de Eurasia Group, también sostiene que Estados Unidos ayuda a transportar crudo por el estrecho. Para él, esta situación refleja una nueva dinámica en el enfrentamiento entre Washington y Teherán.

Ataques aumentan la tensión en el estrecho de Ormuz

La disputa también derivó en nuevos ataques militares. Durante la madrugada del lunes, fuerzas estadounidenses atacaron la isla de Larak. Washington afirmó que Irán preparaba allí el lanzamiento de cohetes cargados con minas marinas contra el estrecho. El ataque dejó dos personas muertas.

Irán respondió con ataques contra bases estadounidenses ubicadas en Jordania y Emiratos Árabes. Según la información disponible, esas acciones no provocaron daños aparentes.

Azizi señaló que Washington busca consolidar un corredor marítimo limitado mientras Teherán intenta evitarlo. Brew, en cambio, considera que este tipo de acciones puede convertirse en una dinámica habitual: Estados Unidos envía petroleros por Ormuz, Irán intenta frenar el comercio, Washington ataca ocasionalmente objetivos iraníes y Teherán responde.

La tensión también alcanza a los barcos que intentan cruzar el estrecho sin autorización iraní. El lunes, un petrolero recibió el impacto de tres proyectiles cuando intentaba salir de Ormuz, según informó la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO).

Los ataques contra embarcaciones se han repetido durante las últimas semanas. Ningún país u organización los ha reivindicado. Estas acciones desalientan el tránsito marítimo por Ormuz, que se mantiene como uno de los principales focos de tensión de una guerra que acaba de superar los seis meses.


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