El Año Nuevo chino afecta a la logística internacional

Del 21 al 27 de enero los chinos paralizarán sus actividades por el Año nuevo chino. Foto: EFE

Aunque la celebración del Año nuevo chino pase desapercibida en algunos países de occidente, es un acontecimiento que impacta a la economía internacional. Su principal incidencia se registra en la cadena de suministros.

Quienes dependen de productos fabricados en China pueden tener retrasos. Esta potencia asiática es uno de los socios comerciales del mundo. Aporta con más del 30% del PIB mundial, superando la contribución conjunta de Estados Unidos, Japón y la Unión Europea. Además, es el país que más exporta en todo el mundo.

Si el país paraliza su actividad, como ocurre en el Año Nuevo Chino, la cadena de suministro global se ve afectada de manera significativa, especialmente aquellas empresas que importan productos chinos.

Una semana de paralización

Durante la semana de vacaciones, el Gobierno, la construcción y las fábricas detienen sus actividades. Los puertos y las aduanas operan con un mínimo de personal. La única prioridad de los artículos perecederos.

Durante las semanas previas al Año Nuevo chino se producen bienes en cantidades superiores a las habituales. La idea es compensar la paralización económica de la semana de vacaciones. Pero, se termina congestionando la cadena de suministro y causa problemas a los transportistas.

El impacto no afecta solo a las manufacturas chinas, sino a otros países del este asiático como República de Corea, Japón, Tailandia, y Taiwan. También, puede afectar a los mercados financieros, que puede que tengan un menor volumen durante estas fechas.

Migración masiva

En los días previos al Año Nuevo chino se produce una de las mayores migraciones de la humanidad. Se calcula que alrededor de 440 millones de chinos se desplazan en ferrocarril y unos 73 millones en avión.

Ellos chinos acostumbran a volver a sus lugares de origen en las fiestas de Año Nuevo, que en el 2023 comenzarán este sábado 21 de enero y se prolongarán hasta el 27. Sin embargo, la temporada alta de desplazamientos ya comenzó oficialmente el 7 de enero.

Durante esta semana de fiestas se paraliza el país, salvo el bullicio en las estaciones de ferrocarril y los aeropuertos. Esto provoca distorsiones en el funcionamiento habitual de la economía. Si se quiere identificar tendencias en la economía china, lo mejor es esperar a las estadísticas de marzo. Las cifras de enero y febrero suelen estar alteradas por las festividades.

China se abrirá más al mundo

El viceprimer ministro chino Liu He aseguró que "China se abrirá cada vez más al mundo" una vez desmantelada la política nacional de "cero covid". Esta política lastró con fuerza la actividad económica del país debido a las restricciones y estrictos confinamientos impuestos.

"Nos centraremos en la expansión de la demanda nacional, pero haremos que las cadenas de suministro sigan funcionando y atraeremos inversiones extranjeras para impulsar el sector privado", dijo el funcionario durante su intervención en el Foro de Davos.

La Administración China del Ciberespacio anunció una campaña para crear un ambiente festivo y auspicioso y rectificar durante las fiestas por el Año Nuevo chino.

"Se detendrá la propagación de información perjudicial y las publicaciones en redes que engañen a la sociedad y causen pánico", señala un comunicado publicado en su página web.


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