
Ecuador registra altas temperaturas que ya ocasionan problemas en la salud; conozca cómo protegerse del calor extremo, según la recomendación de los médicos. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) informó que en julio de 2026 hubo temperaturas por encima del promedio normal para esta época, como publicó este medio el 10 de agosto de 2026. Solo en Santa Rosa (El Oro), el termómetro marcó 35,7 grados, la más alta del Litoral. Las altas temperaturas se van a mantener mientras se desarrolle el fenómeno de El Niño.
El desarrollo del fenómeno de El Niño en el océano Pacífico influye en el incremento de las temperaturas de Ecuador, especialmente en la región Costa. La Sierra, la Amazonía y Galápagos también han registrado un aumento, según los datos del Inamhi. Ante esta situación, tres médicos consultados recomiendan cómo protegerse del calor extremo en el país.
Las poblaciones más vulnerables a estas condiciones son los niños y adultos mayores, explica Augusto García, magíster en salud pública.
Otros grupos son las mujeres embarazadas y las personas que trabajan al aire libre, como agricultores, vendedores ambulantes, guardias, obreros de construcciones y de vialidad, indica Brenda Cedeño, docente de la escuela de enfermería de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), con sede en Guayaquil.
Ambos médicos coinciden en que la salud se agrava para el caso de las personas diabéticas, hipertensas o que tengan insuficiencia cardíaca o renal. Al estar expuestas a altas temperaturas se eleva su presión arterial si ya son hipertensos o tienen problemas de deshidratación, comenta Cedeño.
En el caso de los niños, el sistema de regulación de su temperatura corporal todavía está en desarrollo, mientras que los adultos mayores comienzan a perder la capacidad de regular el calor, explica Cedeño. En este último grupo, si toman medicamentos el calor excesivo provoca mayor deshidratación.
En Guayaquil se han reportado casos de pacientes con signos de deshidratación, que agravaron sus cuadros de gastroenteritis o infecciones urinarias, cuenta Pedro Baquerizo, especialista en medicina crítica y director Médico del Hospital de la Universidad Espíritu Santo (UESSClinic).
Los tres médicos comentan que los principales síntomas del calor extremo son mareos, fatiga o cansancio, dolor de cabeza, vértigo, calambres o espasmos musculares y náuseas.
Si la persona está deshidratada comienza a sudar en exceso o sudan frío, se siente más débil, tiene dolores de cabeza o la piel se vuelve pálida y húmeda, explica Cedeño. El caso se vuelve más grave cuando hay golpes de calor, que en los pacientes se manifiesta con confusión mental, taquicardia, temperatura corporal alta, desmayos y pérdida del conocimiento, agrega Cedeño.
Con esos síntomas, las personas deben acudir a un centro de salud para no agravar su condición.
También, cuando hay una deshidratación moderada o grave, la orina puede cambiar de coloración y hacerse oscura, comenta Baquerizo.
El médico García comenta que ha conocido casos de pedriatas que atendieron casos de quemaduras o niños que llegan desmayados por la sobreposición excesiva al sol. Se trata sobre todo de estudiantes de colegio que hacen actividades físicas en los recreos.
Cedeño, García y Baquerizo recomiendan poner en práctica estos consejos para protegerse del calor extremo que se presenta en las provincias de la Costa, como de la Sierra, la Amazonía y Galápagos.
El médico García plantea que se realice una campaña preventiva para pedirle y explicar a la gente que se proteja y se cuide del sol y las altas temperaturas. Él ve mucha gente en la calle que está expuesta al intenso calor y al fuertes sol, que puede complicar la salud de la gente, sobre todo, de la que sufre de hipertensión arterial.
Además, en la Sierra, los trabajadores del campo están expuestos por años al sin sin protección; por ello, desarrollan cáncer de piel, melanoma en los párpados y en las extremidades.
Las temperaturas aumentan en Ecuador
Entre 2,5 y no más de 3 litros de agua al día, en condiciones normales. Así lo recomiendan los médicos Pedro Baquerizo y Brenda Cedeño, quienes además sugieren complementar con suero oral, ya que aporta electrolitos, sodio, magnesio y otras sales que sí ayudan a rehidratar el cuerpo. Según Cedeño, el agua sola “no hidrata, solamente calma la sed”.
Entre las 10:00 y las 16:00. Ese es el rango de mayor intensidad de calor, según el médico Pedro Baquerizo. Si es indispensable salir en ese horario, recomienda no permanecer expuesto por más de una hora.
Niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas que trabajan al aire libre. Según Augusto García, magíster en salud pública, los niños y adultos mayores son los más vulnerables porque su sistema de regulación de temperatura corporal está en desarrollo o en declive, respectivamente. Brenda Cedeño añade a las embarazadas y a trabajadores como agricultores, vendedores ambulantes, guardias y obreros de construcción, mientras que ambos médicos coinciden en que personas diabéticas, hipertensas o con insuficiencia cardíaca o renal también agravan su condición con el calor.
Confusión mental, taquicardia, temperatura corporal alta, desmayos y pérdida del conocimiento. Brenda Cedeño explica que estos síntomas aparecen cuando el cuadro de deshidratación se agrava y se convierte en golpe de calor. Antes de llegar a ese punto, los tres médicos consultados señalan que los síntomas más comunes son mareos, fatiga, dolor de cabeza, vértigo, calambres musculares y náuseas.
El desarrollo del fenómeno de El Niño en el océano Pacífico está detrás del aumento de las temperaturas en el país.
Contexto: Según datos del Inamhi, el fenómeno afecta especialmente a la región Costa, aunque la Sierra, la Amazonía y Galápagos también han registrado incrementos. En julio de 2026, Santa Rosa, en la provincia de El Oro, marcó 35,7 grados, la temperatura más alta registrada en el Litoral.