
El estado de aviso de El Niño Activo continúa vigente en Ecuador, debido a la persistencia de temperaturas elevadas en el océano y a las anomalías previstas para las regiones Niño 3.4 y Niño 1+2.
El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (CN-Erfen) informó este 6 de agosto de 2026 que la mayor expresión del evento se prevé entre noviembre y diciembre, cuando podría coincidir con la transición hacia la temporada lluviosa en el Litoral y Galápagos.
Las anomalías semanales de la temperatura superficial del mar alcanzaron aproximadamente 2,3 grados Celsius en la región Niño 3.4 y 4,1 grados en la región Niño 1+2. De acuerdo con el informe, estos valores muestran que el océano continúa más cálido de lo normal.
Frente a la costa ecuatoriana, la temperatura superficial del mar se ubicó entre 26 y 28 grados, con anomalías de hasta cuatro grados en varios sectores. El nivel medio del mar también registró incrementos cercanos a 30 centímetros en estaciones costeras y de 17 centímetros en el área oceánica.
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— El Comercio (@elcomerciocom) June 8, 2026
La surgencia costera se mantuvo débil durante julio. Aunque en los primeros días de agosto se observaron cambios moderados frente a La Libertad y Manta, estos todavía no representan una recuperación sostenida que modifique las condiciones cálidas existentes.
El Erfen señaló que el nivel elevado del mar podría aumentar la probabilidad de desbordamientos, inundaciones y erosión si coincide con aguajes, oleajes o temporales. Los sectores más expuestos serían las zonas costeras bajas.
El calentamiento del océano también redujo la disponibilidad de nutrientes en las capas superficiales, debido a que limita el ascenso de aguas subsuperficiales. Pese a ello, el informe indica que se mantienen aguas productivas, aunque todavía sin una recuperación estacional.
Para agosto se esperan precipitaciones entre normales y sobre lo normal en el centro y norte del Litoral, mientras que en el sur estarían por debajo de los niveles habituales. Las temperaturas máximas y mínimas se mantendrían sobre lo normal.
En la región Interandina, las lluvias variarían entre normales y bajo lo normal. Para la Amazonía y Galápagos se pronostican precipitaciones entre normales y sobre lo habitual. En las tres regiones se prevén temperaturas máximas y mínimas superiores a los promedios.
Durante julio, las lluvias superaron los valores normales en el norte y el interior del Litoral, pero estuvieron por debajo de lo habitual en el centro y sur. El reporte aclara que estas precipitaciones ocurrieron durante la época seca, sin representar todavía el inicio generalizado de la temporada lluviosa.
El análisis de 14 episodios anteriores determinó que el evento de 2026 presenta una similitud relativa con los registrados en 1997-1998 y 2023-2024, principalmente por la distribución de las temperaturas en el océano.
Sin embargo, el Comité aclaró que esta comparación es únicamente una referencia sobre la evolución de las condiciones oceánicas. No significa que la intensidad, duración o impactos de El Niño actual sean iguales a los de esos períodos.
Si la interacción entre el océano y la atmósfera se fortalece antes de noviembre, podrían aparecer señales anticipadas, como un aumento progresivo de la humedad, la formación de nubosidad y una mayor frecuencia de precipitaciones.
El CN-ERFEN mantiene vigente el estado de aviso debido a que persisten temperaturas elevadas en el océano y anomalías importantes en las regiones Niño 3.4 y Niño 1+2.
La mayor expresión del evento se prevé entre noviembre y diciembre, cuando podría coincidir con la transición hacia la temporada lluviosa en el Litoral y Galápagos.
Las anomalías semanales alcanzaron aproximadamente 2,3 grados Celsius en la región Niño 3.4 y 4,1 grados en la región Niño 1+2.
Frente a la costa ecuatoriana, la temperatura superficial del mar se ubicó entre 26 y 28 grados, con anomalías de hasta cuatro grados en varios sectores.
El CN-ERFEN advirtió que el nivel elevado del mar puede incrementar la probabilidad de desbordamientos, inundaciones y erosión en zonas costeras bajas.
El riesgo podría aumentar si estas condiciones coinciden con aguajes, oleajes o temporales.
En el centro y norte del Litoral se esperan precipitaciones entre normales y sobre lo normal, mientras que en el sur estarían por debajo de los valores habituales.
En la Amazonía y Galápagos se prevén lluvias entre normales y superiores a lo habitual, mientras que en la Sierra variarían entre normales y bajo lo normal.
No. El CN-ERFEN encontró similitudes relativas con los eventos de 1997-1998 y 2023-2024, principalmente por la distribución de las temperaturas del océano.
El Comité aclaró que esa comparación no significa que la intensidad, duración o impactos del evento actual vayan a ser iguales.