
El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (CN-Erfen) mantiene el estado de “Aviso de El Niño Activo”. Este fenómeno continúa fortaleciéndose, con proyecciones que apuntan a una intensidad entre fuerte y muy fuerte hacia finales de 2026. Se prevé que el mayor impacto ocurra entre noviembre de 2026 y marzo de 2027, coincidiendo con la temporada lluviosa.
Según el Informe Técnico Ejecutivo Nro. 004-2026, emitido el 29 de julio, la clasificación de “fuerte” o “muy fuerte” de El Niño se relaciona con la intensidad del calentamiento oceánico. Sin embargo, esta clasificación no determina por sí sola la magnitud de las lluvias, inundaciones o aumentos de caudal que podrían registrarse en el país.
El océano Pacífico tropical presenta un calentamiento significativo. Las anomalías de temperatura superficial del mar alcanzaron aproximadamente: 2,2 °C en la región Niño 3.4 y 3,8 °C en la región Niño 1+2. A pesar de que normalmente se registra un descenso estacional de la temperatura del mar en esta época, este comportamiento no se ha producido, lo que confirma la persistencia del fenómeno.
Frente al litoral continental del Ecuador, la temperatura superficial del mar osciló entre 25 y 28 °C, con valores superiores al promedio histórico. Además, se reportó que:
Estas condiciones alteran el comportamiento natural del océano frente al país.
El calentamiento del mar ha provocado una reducción en la productividad biológica. El informe identificó:
A pesar de que en aguas profundas continúan presentes mayores concentraciones de nutrientes, especialmente frente a Manta y La Libertad, su disponibilidad en la superficie disminuyó debido al calentamiento.
Entre el 1 de enero y el 29 de julio de 2026, Ecuador registró:
Estos eventos incluyeron inundaciones, deslizamientos y otros fenómenos hidrometeorológicos en zonas ubicadas hasta los 1 500 metros sobre el nivel del mar. Marzo fue el mes con mayor impacto, concentrando el 37 % de los eventos y el 61 % de las personas afectadas durante el año.
Las provincias más afectadas fueron Guayas, Los Ríos, Esmeraldas, El Oro, Loja, Manabí y Santa Elena. En julio se reportó una disminución significativa en los eventos adversos asociados a lluvias. Durante ese mes se registraron:
La provincia de Esmeraldas concentró la mayor parte de las afectaciones en julio, con ocho eventos y 787 personas afectadas.
El informe prevé que entre finales de julio e inicios de agosto continúe el ingreso ocasional de humedad desde el Pacífico y el norte.
Esto favorecería lluvias aisladas en algunas zonas del país. En la región Litoral se esperan precipitaciones puntuales, principalmente en Esmeraldas y Santo Domingo de los Tsáchilas. En la Sierra predominará la estabilidad propia de la estación seca, aunque podría haber lloviznas aisladas en sectores específicos.
Para la Amazonía se pronostican lluvias ligeras y dispersas, especialmente en Morona Santiago, Zamora Chinchipe, Sucumbíos y Orellana, sin señales de incrementos significativos en la actividad convectiva.
En Galápagos se prevén lloviznas y precipitaciones ligeras, principalmente en Isabela y San Cristóbal.
En el ámbito hidrológico, el Comité anticipa incrementos puntuales de caudales en la región Litoral y en sectores del norte, sur y estribaciones de la Amazonía, mientras que en la Sierra los ríos mantendrían un comportamiento mayormente estable, aunque con posibles ascensos rápidos en drenajes de montaña.
El CN -Erfen indicó que continuará monitoreando permanentemente la evolución del fenómeno mediante observaciones oceánicas y atmosféricas, sensores, plataformas de monitoreo y modelos climáticos nacionales e internacionales para apoyar la toma de decisiones de las autoridades.