El fenómeno El Niño de 2026 ya tiene cuatro provincias marcadas y un plazo que vence en junio

El fenómeno El Niño amenaza a 17 provincias de Ecuador, que son vulnerables y por ello están en alerta amarilla.

El fenómeno El Niño comenzó oficialmente, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés). El organismo prevé que El Niño pase de una intensidad moderada a una fuerte, según la información difundida este jueves 11 de junio de 2026.

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Cuatro provincias están en la lista de prioridades por el fenómeno El Niño en Ecuador

Hay un 63% de probabilidad de un El Niño fuerte durante noviembre de 2026 y enero de 2027, que se ubicaría entre los eventos de El Niño más grandes en el registro histórico desde 1950. En Ecuador aún se espera conocer cómo serán las condiciones de la temporada lluviosa, que suele comenzar en el último trimestre de cada año; y si hay acoplamiento entre ambos eventos.

El 5 de junio, el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen) informó que el fenómeno El Niño se encuentra en una fase inicial de desarrollo en el Pacífico ecuatorial.

Por esas consideraciones, Guayas, Los Ríos, El Oro y Loja encabezan la atención de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, dijo su titular Carolina Lozano en una entrevista con este medio. Las cuatros son las más vulnerables frente a inundaciones y deslizamientos.

¿Por qué Guayas, Los Ríos, El Oro y Loja son las provincias prioritarias?

La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos emitió el 18 de mayo de 2026 una alerta amarilla que abarca 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias. Dentro de ese universo, Lozano identificó a esas cuatro provincias como prioritarias por su vulnerabilidad histórica. En ellas se concentrarán recursos y seguimiento, aunque la funcionaria aclaró que todas las zonas bajo alerta amarilla mantienen atención.

Si el evento coincide con la época lluviosa podrían aumentar los impactos contra esas provincias. Por eso, el Comité Técnico del COE se reúne cada 15 días monitorear el avance de El Niño. Por ahora, el fenómeno está en estado de observación.

El tiempo corre para que los gobiernos locales presenten sus planes por el fenómeno de El Niño

Mientras el Gobierno exige a los gobiernos locales planes de prevención antes del 23 de junio, los responsables de gestión de riesgos de los municipios de Celica y Babahoyo advierten una realidad más dura sobre el terreno: el tiempo, el presupuesto, el personal y la maquinaria no alcanzan para llegar listos a la temporada de lluvias.

Los municipios y prefecturas deben elaborar y presentar sus planes de acción en un plazo de 30 días dispuesto por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE).

Según Lozano, esos planes deben incluir: identificación de zonas de riesgo y vulnerabilidad, planes de acción locales, identificación de grupos vulnerables y el estado de la infraestructura, especialmente de centros educativos y de salud.

Luego de su entrega, Gestión de Riesgos realizará una primera validación, pero Lozano insistió en que no basta con elaborar documentos, sino que estos deben ejecutarse y ser realistas ante la probabilidad de que el fenómeno ocurra. Es decir, que se priorice según las vulnerabilidades detectadas.

En caso de que los gobiernos no entreguen a tiempo, la funcionaria sostuvo que el plazo no debería ser insuficiente, porque las localidades ya deberían contar con información histórica sobre inundaciones, deslizamientos y movimientos en masa recopilada por sus unidades de gestión de riesgos. En caso de incumplimiento, la Secretaría puede emitir llamados de atención a través del COE.

El siguiente paso, dijo, será validar los planes locales, acompañar su ejecución y publicar reportes periódicos sobre las zonas intervenidas.

Aún no hay un presupuesto estimado para mitigar El Niño

Por el momento, Gestión de Riesgos no tiene estimaciones del presupuesto para el plan de prevención ni cuál sería el costo del impacto de El Niño. Pero, Lozano indicó que el Gobierno construye un plan interinstitucional con las carteras de Estado y en las próximas semanas se hará conocer esa información.

Como presupuesto de la Secretaría, para el primer semestre se asignaron 5,9 millones de dólares para la compra de kits y suministros, que ya están disponibles en las bodegas para actuar en los casos de respuesta inmediata si hay un El Niño.

El plan de 2023 para el fenómeno de El Niño no se ejecutó

Durante la presidencia de Guillermo Lasso se elaboró un plan de prevención para mitigar los efectos de El Niño que se preveía iba a impactar en el segundo semestre de 2023 y los primeros meses de 2024. Se calculó un presupuesto de 761 millones de dólares, repartidos entre los planes del Ejecutivo y los gobiernos locales municipales y provinciales.

La secretaria Lozano comentó que de la información que reposa en esa entidad apenas se invirtieron 75 millones de dólares en un caso puntual y el resto no se cumplió.

Aclaró que no se pueden resolver en pocos meses obras postergadas durante años y que el objetivo es priorizar intervenciones que mitiguen impactos en el tiempo disponible. Si el fenómeno finalmente no llega, las obras quedarían como capacidad instalada para el país, como puentes y muros de contención.

Celica, el riesgo que baja por ocho quebradas

En la Sierra sur, Cristian Calero, jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos del municipio de Celica (Loja), coincide en que el plan no los toma por sorpresa. Allá ya trabajaban en planes invernales, de déficit hídrico, de incendios y para el El Niño 2023-2024, pero advierte que 30 días son cortos.

En ese municipio, la unidad funciona con uno o dos funcionarios, incluido él. La presión aumentó con la reforma 70-30 del Cootad, que según Calero provocó la salida de 30 funcionarios del municipio, incluidos operadores de maquinaria pesada. Y la maquinaria, dice, es precisamente la prioridad inmediata para proteger a la población.

Calero alerta que una de las mayores complicaciones es la red vial estatal, que resulta afectada en cada invierno, pero que esa área no es de competencia municipal sino del Ejecutivo.

Las ocho quebradas que amenaza a Celica

El riesgo en Celica tiene un nombre concreto: ocho quebradas atraviesan toda la zona urbana. Cuando las lluvias intensas saturan el suelo, se producen socavamientos, grietas y deslizamientos; algunos tramos ya colapsaron en 2025 y 2026 y aún están en reparación.

Calero estima más de 200 familias expuestas y calcula que entre el 15% y 20% de la cabecera cantonal —unos 7 000 de los 14 600 habitantes del cantón— vive bajo amenaza de hundimientos y deslizamientos.

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Reconstruir los ocho embaulados costaría cerca de 2 millones de dólares, una gestión que impulsan desde 2023 sin resultados. A ello se suma un canal derivador que supera 1,5 millones. Con un presupuesto municipal que no llega a 4 millones, Celica no puede concretar esas obras.

Describió impactos ya vividos entre 2025 y 2026:

  • Comunidades aisladas.
  • Dificultades de acceso a instituciones educativas.
  • Limitaciones para controles médicos.
  • Problemas de abastecimiento de alimentos.

También necesitan un sistema de alerta temprana para prevenir las inundaciones por las quebradas; por ahora apuesta a instalar un pluviómetro con la Universidad Técnica Particular de Loja.

Babahoyo, donde el agua llega de otras provincias

En la Costa, el cantón Babahoyo, capital de Los Ríos, aporta la otra cara del problema. Felipe Bazán, director de Gestión de Riesgos del municipio, parte de un dato incómodo: el cantón apenas salió de una emergencia. A inicios de 2026, un invierno atípico —que ni siquiera fue catalogado formalmente como El Niño— afectó a más de 15 provincias.

Babahoyo declaró emergencia por 60 días con alerta roja, que concluyó el 8 de mayo. Recibir una nueva alerta el 23 de mayo, mientras cerraban la anterior, complica a un municipio de capacidades limitadas.

La magnitud explica la preocupación: la afectación alcanzó cerca del 80% del territorio del cantón y una proporción similar de población. En una ciudad de 200 000 habitantes, eso equivale a alrededor de 160.000 personas entre afectados y damnificados.

La ciudad permaneció inundada entre tres y cuatro semanas, con el agua entre 90 y 120 centímetros, lo que golpeó incluso el sistema de agua potable. Bazán comenta que mientras tuvieron la emergencia se atendió a la población con los recursos que tuvieron a su alcance, más la ayuda de organizaciones internacionales que se sumaron.

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Babahoyo es vulnerable a las inundaciones y es parte de su historia

Bazán insiste en un matiz clave: el agua no siempre viene del cielo local. Buena parte proviene de lluvias en Cotopaxi y Bolívar que descienden por las cuencas de los ríos de la capital fluminense. Una obra de control de inundaciones construida hace 35 años con cooperación alemana, que antes contenía el agua, falló este invierno; por eso pidieron a Naciones Unidas evaluar por qué dejó de funcionar.

El cantón necesita un sistema de alerta temprana que prevenga cuando llueva en zonas altas. Dice que se lo puede hacer con seis horas de anticipación para resguardar cosechas, cacao, café, arroz, aves, viviendas y escuelas. El sistema, presupuestado en 400 000 dólares, está en estudio.

Bazán indicó que el Municipio realiza foros e invitó a expertos para conocer qué está pasando con el desarrollo de El Niño y así poder tener un mejor panorama de los impactos de El Niño, para armar el plan de prevención que presentarán a la Secretaría.

Enlace externo: El fenómeno de El Niño y su desarrollo


Preguntas frecuentes sobre el fenómeno de El Niño

❓ ¿Cuáles son las provincias prioritarias ante el fenómeno de El Niño en Ecuador para 2026?

Guayas, Los Ríos, El Oro y Loja. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos las identificó como prioritarias por su vulnerabilidad histórica frente a inundaciones y deslizamientos. Forman parte de una alerta amarilla más amplia que cubre 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias; en estas cuatro se concentrarán recursos y seguimiento, aunque todas las zonas bajo alerta mantienen atención.

❓ ¿Cuándo se espera la llegada del fenómeno de El Niño a Ecuador?

En el segundo semestre de 2026, con una posible presencia más firme hacia diciembre. El Comité Técnico que monitorea el evento cada 15 días contempló ese escenario, coincidiendo con la época lluviosa habitual. Por ahora el país está en estado de observación con alerta preventiva y no hay fecha confirmada, porque el aumento de temperatura del Pacífico no configura por sí solo un fenómeno de El Niño: deben cumplirse otras variables hidrometeorológicas.

❓ ¿Hasta cuándo tienen plazo los gobiernos locales para presentar sus planes de prevención?

Hasta el 23 de junio de 2026, dentro de un plazo de 30 días dispuesto por el COE. Los planes deben incluir la identificación de zonas de riesgo y vulnerabilidad, planes de acción locales, identificación de grupos vulnerables y el estado de la infraestructura, en especial centros educativos y de salud. La Secretaría hará una primera validación y advirtió que el incumplimiento puede derivar en llamados de atención e incluso sanciones.

❓ ¿Por qué Celica y Babahoyo advierten dificultades para cumplir con la prevención?

Por falta de tiempo, presupuesto, personal y maquinaria. En Celica, la reforma 70-30 redujo el personal —unos 30 funcionarios, incluidos operadores de maquinaria— y reconstruir las ocho quebradas embauladas costaría cerca de 2 millones de dólares, con un presupuesto municipal menor a 4 millones. En Babahoyo, el municipio apenas salió de una emergencia que inundó el 80% del cantón y recibió la nueva alerta mientras cerraba la anterior, con obras estructurales que se contemplan en el plan de prevención.

❓ ¿Qué está haciendo el Gobierno para enfrentar un posible fenómeno de El Niño?

Emitió la alerta amarilla, exige planes locales y prepositionó recursos de respuesta. Asignó 5,9 millones de dólares a la Secretaría para kits de alimentos, dormir, limpieza e higiene, ya almacenados en provincias de mayor impacto, y desplegó 2 500 voluntarios. Se priorizará la inversión en prevención y se reforzará la vigilancia en salud pública, así como la red vial.