Ecuador llega más vulnerable a un posible episodio del fenómeno El Niño

La posible llegada del fenómeno de El Niño desempolva las vulnerabilidades de Ecuador en la prevención de desastres.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Hacer una proyección sobre la intensidad del fenómeno El Niño y su impacto en Ecuador aún es prematuro. Sin embargo, lo que sí es cierto es que el evento climático se está formando, según las autoridades locales y organismos meteorológicos mundiales.

Más noticias

Las vulnerabilidades de Ecuador frente al fenómeno El Niño

Bolívar Erazo, meteorólogo y exdirector del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología, explica que es temprano para proyectar si El Niño será fuerte o no, y si se presentarán lluvias intensas en Ecuador.

Por ahora, el calentamiento del oceáno Pacífico en la zona conocida como 3.4 es un hecho. Las ondas Kelvin, que son olas cálidas, se movilizan en la zona central del Pacífico. Mientras se forma, El Niño está en observación, indicó el Erfen, el organismo que monitorea el fenómeno.

¿Qué podría pasar en Ecuador con El Niño si las lluvias se intensifican?

Cristhoper Velasco, presidente de la Asociación de Profesionales en Gestión de Riesgos del Ecuador, comentó que el problema no es la presencia de El Niño sino la condición de vulnerabilidad que tiene Ecuador frente a la ocurrencia de ese fenómeno o de lluvias intensas.

Como ejemplo, mencionó que entre enero y mayo de 2026 ya se registraron cerca de 115 000 personas afectadas, según datos de la Secretaría de Riesgos. Además, existen casi 20 000 personas damnificadas, más de 34 000 viviendas afectadas y 289 destruidas; más de 70 kilómetros de carreteras afectadas. Pero hay algo más grave: 17 personas fallecidas.

Esas afectaciones ocurrieron en un invierno que no ha sido extraordinario ni particularmente fuerte, dijo. Sin embargo, recordó que históricamente Ecuador ha enfrentado impactos importantes durante El Niño de 1997-1998, 2007-2008, 2008-2009 y 2023.

Velasco explicó que desde el sector de gestión de riesgos se ha llamado a las autoridades a construir escenarios de riesgo antes de que ocurra el evento. Es necesario analizar cuáles son los elementos esenciales que podrían verse afectados, como:

  • En el sector energético: subestaciones, generación, transmisión y distribución.
  • En el sistema vial: vías estatales, intercantonales e interparroquiales.
  • En la producción: cadenas de exportación no petrolera
  • En los servicios públicos: establecimientos educativos, salud, IESS y otras infraestructuras.

Actualmente no existe una estimación multisectorial de pérdidas y daños. Lo que sí existe, dijo, es un entendimiento del riesgo basado únicamente en la exposición al fenómeno.

Por eso, explicó que la Secretaría de Riesgos identifica 143 cantones, 17 provincias y 400 juntas parroquiales potencialmente afectadas, especialmente las ubicadas bajo la cota de 1 500 metros sobre el nivel del mar.

El mayor impacto si se da el fenómeno El Niño

Las 17 provincias en alerta amarilla están en zonas sobre los 1 500 metros sobre el nivel del mar, por lo que pueden presentar afectaciones por inundaciones, movimientos en masa, déficit hídrico, alteraciones hidrológicas locales y problemas de conectividad vial.

El documento de la proyección de afectaciones de El Niño en 202-2027 detalla que de las 56 cuencas totales identificadas, 36 se inundan de forma recurrente, es decir, al menos dos veces. De esas, siete tienen recurrencia crónica: Guayas, Taura, Cañar, San Pablo, Naranjal, Santa Rosa y Arenillas.

En esas zonas, en 2025, se superó la cantidad de eventos hidrometeorológicos registrados en todos los años anteriores del período 2010–2025, con deslizamientos e inundaciones, que son los eventos de mayor recurrencia.

La conclusión de ese impacto es que las provincias históricamente más afectadas en personas son Guayas, Manabí, Los Ríos y Esmeraldas. Se inundan porque son zonas que tienen daños ecológicos, sedimentos y otros problemas que no han sido solucionados, es decir, no se ha hecho prevención.

Velasco sostuvo que Ecuador no ha aprendido a mirar el territorio de forma ecosistémica y sistémica después de los fenómenos de El Niño y de los inviernos fuertes registrados en años anteriores.

Recordó que el expresidente Guillermo Lasso presentó en 2023 un plan relacionado con El Niño, cuyo costo ascendía a 817 millones de dólares. Señaló que ese plan no se ejecutó y tampoco se transformó en política pública, programas o proyectos de inversión territorial.

Según Velasco, al no haberse ejecutado esas acciones, la vulnerabilidad de Ecuador actual se incrementa con la posible llegada de un nuevo El Niño.

Información externa: El fenómeno de El Niño