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Agentes no podrán pedir ni el botiquín ni verificar labrado de llantas​

Los uniformados recibieron instrucciones sobre los cambios en Santo Domingo de los Tsáchilas. Foto: cortesía CTE

Los agentes de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) ya no podrán pedir el botiquín médico ni revisar el labrado de las llantas y otros accesorios de un carro como supuesto argumento del cometimiento de una aparente infracción.

Esta práctica fue detectada como recurrente en las vías de las 12 provincias donde operan los vigilantes, según reconoció la entidad.

El director Ejecutivo de la CTE, Carlos Valarezo, aseguró que esto acabará con esos procedimientos en los que ocurren actos de corrupción. Y anunció que es un cambio que fue institucionalizado en cumplimiento a la reforma de la Ley de Tránsito y Transporte Terrestre, aprobada en agosto pasado.

Ahora, un vigilante tan solo pedirá que la marcha de un vehículo se detenga cuando su conductor haya cometido una infracción de tránsito debidamente sustentada.

Por ejemplo, ir a exceso de velocidad, rebasar en una vía con línea continua, no portar placas o con vidrios polarizados. Valarezo aclaró que esta disposición ha sido dada para los agentes que trabajan en motos y patrulleros. En cambio, en los operativos debidamente planificados sí se podrán ejecutar este tipo de controles.

La cuadragésima disposición general de la reformada Ley de Tránsito señala que los operativos deberán constar en una programación donde se defina el propósito, total de agentes, el sector, tiempo de ejecución y el nombre del líder del equipo.

En Santo Domingo de los Tsáchilas, distintos gremios de conductores señalan que los uniformados montaban operativos improvisados en las vías nacionales de su competencia, como hacia a Quevedo, lo cual fue criticado en su momento.

Fernando Ortiz, uno de los dirigentes, dijo que se trataba de una persecución que hizo cansar a los conductores. El 2020, este sector pidió la salida de los 180 agentes de la CTE de la provincia, ante estos inconvenientes.

De esto se hizo eco el Municipio que a través de su Empresa de Transporte exigió que la entidad deje de operar en las carreteras estatales que pasan por la zona urbana y que la competencia quede en manos de los agentes de tránsito municipal.

Luego de un complejo cruce de argumentos y de la revisión de la normativa legal, ambas entidades consiguieron un acuerdo. En octubre definieron que la Empresa de Transporte Municipal controle en las vías estatales urbanas, mientras que a la CTE aún no se le define nuevas asignaciones. Pese a esto, los vigilantes continúan en los controles.

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