
Hoy se cumplen tres días desde la muerte de la diseñadora de moda y gestora cultural Stephany Hollihman y Michele Sensi-Contugi, director general del Centro de Inteligencia Estratégica (CIES). La pareja de esposos falleció en un accidente aéreo en Kenia, el pasado miércoles 19 de agosto de 2026.
Hollihman y Sensi-Contugi eran padres de dos menores, que hoy quedan en la orfandad. En medio de la trágica noticia comenzó a circular una emotiva carta que la diseñadora escribió para su pequeña hija, llamada Delfina.
Publicaciones en redes sociales de quienes formaron parte de su círculo, resaltan el amor que Hollihan y Sensi-Contugi sentían por sus hijos. Pero sobretodo, se refieren a Hollihan como una ‘super madre’, que planeaba su agenda laboral hasta con un año de anticipación, contal de estar presentes para las diversas actividades de sus hijos.
Una emotiva carta que Hollihan escribió en vida para su hija Delfina, recogen un poco este sentimiento y el legado que deseaba dejarle a su hija menor, a través de su trabajo con el sombrero de paja toquilla y su aporte como gestora cultural.
“Yo tengo una hija. Se llama Delfina. Cuando ella sea grande, no quiero contarle que el sombrero de paja toquilla fue una vez patrimonio de la humanidad. Quiero que me lo cuente ella a mí, mostrándome el suyo”, se lee en el texto.
“Mi abuela construyó un teatro porque entendió que el arte salva ciudades. Yo construyo sombreros porque entendí que el arte salva oficios”, continúa en la carta, quien fue nieta de Inge Bruckmann de Hollihan, fundadora y expresidenta de la Sociedad Femenina de Cultura, institución gestora del Teatro Centeo de arte de Guayaquil.
Y en una de las líneas más poderosas de esta carta, destaca una poderosa lección de vida. “Mi hija -algún día- entenderá que la cultura es lo único que verdaderamente heredamos. Lo demás se gasta. Lo demás se pierde. Lo demás cambia de dueño (…) La cultura, si la sostienes, se queda”.
Hollihan, tenía 42 años cuando falleció. Era la fundadora de la firma de moda sostenible Sensi Studio, la misma que fue abierta en el 2010 como un laboratorio de diseño y producción.
Sus colecciones se destacaban por ofrecer bolsos tejidos a mano, vestidos bordados y elaborar sombreros panamá. Todas sus creaciones se fabrican en Ecuador con un enfoque artesanal.
Según información publicada en la página oficial de la firma de moda, Hollihan estudió Diseño de Moda en el Istituto Marangoni de Milán y, posteriormente, obtuvo su máster en Gestión de Marcas en la misma institución (2006). Del 2006 al 2010 trabajó junto a Tomas Maier para su marca homónima, con sede en Miami.
Trabajó por casi cinco años en Italia en el desarrollo de productos y la selección de telas. En este país también se desempeñó dentro de una agencia de marketing en Florencia.
Hollihan trabajó de la mano de la comunidad artesanal de la región andina de Ecuador para cada uno de sus productos.
En el 2020 se casó con Michele Sensi-Contugi, con quien tuvo sus dos hijos. Era, además, madrina de Furio Noboa Valbonesi, hijo de la pareja presidencia Daniel Noboa y Lavinia Valbonesi
