En el paseo a los tres ríos se reconocen los que rodean al Coca: Payamino, Napo y Coca. Foto: Julio Estrella / VIAJAR

Paseo que se realiza hacia los tres ríos se reconocen los que rodean al Coca: Payamino, Napo y Coca. Foto: Julio Estrella / VIAJAR

Sábado 09 de junio 2018

Orellana ofrece varias alternativas turísticas

Ana C. Alvarado. Redactora (I)
aalvarado@elcomercio.com

Orellana es una entrada a la Amazonía desde los tiempos del explorador Francisco de Orellana, de quien se tomó el nombre para la provincia creada en 1998. Ahora el Oriente ya no es un espacio lleno de misterio, gracias a nuevas ofertas que se adaptan a todos los bolsillos y a actividades turísticas de diferentes tipos. Allí hay naturaleza, educación ambiental, aventura, cultural y descanso.

La aventura se inicia en el camino a Orellana. En Baeza se puede comer tortillas de maíz hechas en tiesto de barro y a leña. En la vía por Loreto hay varios paraderos donde es posible desayunar o almorzar comidas típicas. Hollín es otra parada, donde está la cascada del mismo nombre, con una caída de 35 metros de altura. Sin paradas y en auto particular, el viaje es de unas cuatro horas y media desde Quito.

Ya en el Coca, la oferta de hospedaje va desde los USD 15, por noche, por persona, hasta los USD 100. Pedro González, gerente de la cadena de hoteles del Lago y presidente de la Cámara de Turismo de Orellana, dice que, en el imaginario ecuatoriano, ir a la Amazonía es viajar a un lugar inhóspito, sin embargo, sí hay hoteles de cinco estrellas.

La capital de Orellana busca dejar de ser un punto de distribución de pasajeros, de acuerdo con Tania Cando, gerenta de Orellana Turismo - Empresa Pública del Gobierno Provincial. Explica que el objetivo es crear servicios y actividades para que los turistas nacionales y extranjeros pasen más noches en el Coca y así crear fuentes de trabajo turísticas.

Yasuniland es uno de los proyectos del plan antes mencionado. Este es un parque de naturaleza y aventura que está a cinco minutos en lancha del Coca, al frente de la ciudad, al cruzar el río Payamino. Son 89,70 hectáreas de bosque que se busca conservar para que los turistas y los locales puedan tener una muestra de lo que es el Yasuní, pero sin tener que viajar largas horas y por un precio accesible.

La entrada al parque se realiza ahora solo por medio de agencias de turismo, pues todavía no está implementado en su totalidad. Falta construir un puerto con accesos para todas las capacidades, implementar un canopy y una tarabita que llegará al Coca.

Por lo pronto, el tour puede iniciarse con el reconocimiento de los tres ríos que rodean El Coca: el Payamino (oeste), el Napo (sur) y el Coca (este). O directamente se puede ir a Yasunilad, en donde se hace un recorrido de una hora a pie, para reconocer las especies vegetales y animales y apreciar las copas de los árboles desde una torre de 35 metros.

Los ceibos, que en esta zona alcanzan los 40 metros de altura, son uno de los elementos más sorprendentes por su gran tamaño y por albergar cientos de especies. Entre esas se encuentran aves, insectos, arácnidos, anfibios, primates, epífitas y helechos.

Para descubrir y entender el Coca es obligatorio pasar por el Museo Arqueológico Centro Cultural Orellana (Macco). Esta institución fue inaugurada hace tres años para mostrar las más de 350 piezas arqueológicas de la cultura Omagua, que habitó la cuenca del río Napo entre el 1 100 y el 1480 d.C. Se presume que la llegada de los españoles, por las enfermedades virales, fue la causa de la extinción de esta sociedad.

En el Macco también se dictan talleres y hay un auditorio para artes escénicas. Hasta hoy se realizará el Festival Internacional Multiétnico de Artes vivas de Orellana.

Adentrarse a la selva, en un viaje corto, también es posible desde el Coca. La fundación Sumak Allpa se creó hace 10 años con el fin de recibir primates que han sido traficados para que se recuperen en una isla en el Napo conocida como la de los Monos.

Héctor Vargas, guía naturalista, es el fundador de este proyecto y cuenta que ya está dando resultados. Hay ahora nueve especies de monos que están viviendo en la isla y que ya se han podido reproducir y crear grupos grandes, listos para ser reinsertados en la parte norte del Yasuní. Los monos de bolsillo, los chorongos y las ardillas son algunas de las especies que se puede observar.

Para los aventureros también hay ofertas de turismo comunitario, agroturismo y cultural en la Joya de los Sachas, a 40 minutos del Coca. Este cantón de Orellana busca crear alternativas a la extractividad. Allí, la agencia Sacha Expedition está trabajando desde hace 10 años en capacitación a las comunidades para recibir a los turistas nacionales y extranjeros y fortalecer este sector.