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El suelo pélvico no es una zona exclusiva de las mujeres.
En los hombres cumple funciones fundamentales en la salud sexual y urinaria, ya que sus músculos sostienen los órganos de la pelvis, interviene en el mantenimiento de la erección y en las contracciones de la eyaculación.
“El suelo pélvico participa activamente en la función sexual masculina porque algunos de sus músculos ayudan a mantener la presión sanguínea dentro del pene durante la erección y también intervienen en las contracciones que ocurren durante la eyaculación”, explica la sexóloga July Ruiz.
Por ello, una buena capacidad de contraer y relajar esta zona contribuye a un mejor control de la respuesta sexual.
Frente a la creencia de que a mayor fuerza se obtienen orgasmos más intensos, la especialista aclara que “la clave está más en la coordinación muscular que en la fuerza por sí sola”.
La experiencia orgásmica depende de múltiples factores emocionales y físicos, por lo que saber contraer, sostener y posteriormente relajar es lo fundamental. De hecho, advierte que “fortalecer no significa mantener el músculo permanentemente contraído” es vital, ya que un exceso de tensión puede resultar perjudicial.
Para iniciar su entrenamiento de forma segura, la experta sugiere los conocidos ejercicios de Kegel: “Se puede imaginar que se intenta evitar la salida de gases; debe sentirse una contracción interna en la zona entre el pene y el ano”.
Se recomienda comenzar con contracciones suaves de 3 a 5 segundos seguidas de una relajación equivalente o mayor, una vez al día, evitando realizar la práctica mientras se orina para no interferir con la vejiga.
Hablar del suelo pélvico en los hombres va más allá de la sexualidad; se trata de salud integral. Ante molestias, dolor o dudas sobre la técnica adecuada, lo ideal es acudir a un urólogo o fisioterapeuta especializado para evaluar si la musculatura requiere fortalecerse o relajarse.