Imagen referencial. según Google, el 70% de los consumidores del planeta comprará online durante el ‘Black Friday’. Foto: Archivo / EL COMERCIO

Imagen referencial. según Google, el 70% de los consumidores del planeta comprará online durante el ‘Black Friday’. Foto: Archivo / EL COMERCIO

Recomendaciones para una compra segura en línea en estos días de ofertas

Imagen referencial. según Google, el 70% de los consumidores del planeta comprará online durante el ‘Black Friday’. Foto: Archivo / EL COMERCIO

Guiados por el entusiasmo que provoca el Viernes Negro, debido a las atractivas ofertas, los usuarios dejan de tomar precauciones a la hora de comprar en línea. Este descuido hace que sean blanco fácil de potenciales ataques informáticos.

Leonardo Ottati, director de la Cámara Ecuatoriana de Comercio Electrónico, anticipa que el tráfico web por compras será mayor que otros años en el Viernes Negro en el país. Esto porque el número de usuarios y la demanda de productos a través de canales de comercio electrónico registra en el contexto de la emergencia sanitaria un crecimiento “nunca antes visto en el país”.

De hecho, según Google, el 70% de los consumidores del planeta comprará online durante el ‘Black Friday’.

El experto en ciberseguridad Wilson Burbano dice que lo primero que hay que hacer es mantener actualizados los dispositivos, sean estos: teléfonos móviles, laptops, tabletas o computadoras de escritorio. Tener el software al día evita agujeros de seguridad. Los fabricantes suelen solucionarlo a través de ‘updates’ periódicas. También hay que actualizar las aplicaciones que se estén usando.

Es imprescindible, además, instalar un antivirus. Los filtros web impiden que el usuario navegue por sitios web identificados como ejecutores de estafas, ataques phishing o propagadores de malware.

Burbano recomienda también cerciorarse de que las direcciones comiencen con los caracteres ‘https’, no solo ‘http’. También hay que fijarse que junto a la dirección URL esté el ícono de un candado cerrado. Esto prueba que esa tienda online tiene certificado de seguridad.

Además, no se debe usar nunca el autocompletado para llenar los números solicitados de las tarjetas de crédito o débito. Es mejor, eso sí, utilizar una tarjeta de débito que una de crédito para compras online puntuales. Esas tarjetas con una cantidad fija de dinero reducen los riesgos.

Se recomienda el seguimiento

Si se usa una tarjeta de crédito o se realiza una transferencia para las compras virtuales, hay que revisar los movimientos para detectar gastos excepcionales. Es recomendable chequear los correos electrónicos de confirmación de compra. Así se pueden detectar movimientos fraudulentos.

Por otra parte, los servicios de pago como PayPal, Apple Pay y Google Pay brindan una capa adicional de protección. Registrar una tarjeta de crédito en ellos es totalmente gratuito. Brindan, además, una garantía que asegura que se devuelva al cliente el valor del consumo si es objeto de una estafa.

No es acertado hacer las compras online usando una red pública, abierta. Es mejor usar los datos del teléfono móvil. Estos brindan más seguridad incluso que una conexión Wi-Fi particular.

Tampoco hay que guardar la información de la tarjeta de crédito en sitios web.

Burbano advierte que en el Viernes Negro la gente, muy preocupada por cazar ofertas, pone menos atención en el vendedor. Este, lamentablemente, puede ser un ciberdelincuente.

Por otro lado, hay que dudar de las ofertas muy llamativas. Si el precio varía demasiado entre una web y otra es mejor abandonar la página atractiva.

Para encontrar buenas ofertas, que no son ficticias, existen comparadores ‘online’. Estos ofrecen parámetros, de varias páginas o tiendas, en tiempo real. Minderest y Kelkoo son dos de ellos.

El riesgo es mayor en sitios desconocidos

Si se va a usar una aplicación para la compra online es mejor descargarla de una tienda de aplicaciones oficiales, como Google Play o App Store. Estas ayudan, aunque no son infalibles. Es preferible mirar cuántas descargas alcanzan y observar cuál es la valoración que tienen.

Es importante también cerciorarse del precio del envío adquirido en línea. Puede que una web tenga el producto deseado, pero quizá los gastos de transporte son mayores al precio del objeto comprado.

Hay que verificar que la compra ‘online’ otorgue el derecho a cambio o devolución de lo adquirido. Esto se aplica en el caso de haber escogido una talla errónea. También por si lo comprado no funciona o llega dañado. Muchas veces, la devolución es gratuita.

Asimismo, es aconsejable fijarse en el servicio de atención al cliente de la tienda virtual. Puede que haya un chat en tiempo real, o un número de teléfono para consultas.

La mayoría de tiendas virtuales obligan a sus clientes a crear una cuenta en su página web. Esta permite hacer un seguimiento de los envíos. Sin embargo, se solicitarán los datos personales, como nombre, dirección, teléfono, correo electrónico y una contraseña.

En este caso, no se debe usar la misma contraseña que tenemos en el email o en las redes sociales. Además, la mayoría de navegadores preguntará si se quiere guardar el método de pago para próximas compras. Esto es algo que hay que evitar; es preferible escribir todos los números de la tarjeta de crédito en cada compra.

Todos los navegadores ofrecen la opción de recorrer las tiendas online en modo privado o de incógnito. De esta manera, se bloquean ‘cookies’ y se evita que otros accedan a datos personales y financieros.

En general, hay que eludir las transacciones por correo electrónico. Es mejor borrar los e-mails sospechosos. Ningún vendedor tendría que solicitar el número de las cuentas o los datos de la tarjeta de crédito por esta vía.