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Las cocinas abiertas contemporáneas se integran a la vida diaria

Las construcciones actuales se conectan con los espacios interiores y externos. Los muebles tienen gran capacidad de almacenaje. Foto: Plataforma Arquitectural

Las construcciones actuales se conectan con los espacios interiores y externos. Los muebles tienen gran capacidad de almacenaje. Foto: Plataforma Arquitectural

Las construcciones actuales se conectan con los espacios interiores y externos. Los muebles tienen gran capacidad de almacenaje. Foto: Plataforma Arquitectural

Desde hace más de cinco años son tendencia en Ecuador las cocinas abiertas. La mayoría se integra al comedor y a la sala, y otras -en cambio- a espacios exteriores como los porches o zona BBQ.

La arquitecta Soledad Anda explica que la cocina se transformó y ahora es un punto central en torno al cual se despliega el resto de las estancias. Dejó de ser ese espacio aislado, en el que solamente se cocinaba. Ahora es un punto de reunión.

Esta tendencia cobró protagonismo luego del confinamiento provocado por el nuevo coronavirus.

Las personas que contaban con una cocina independiente -por ejemplo- la reformaron. Anda apunta que la decisión -además de actualizar ese espacio- se tomó para estar en sintonía con las nuevas necesidades; actualmente son más funcionales.

Luego de un año de emergencia sanitaria hombres y mujeres siguen en teletrabajo. Aquello obliga -a la mayoría- a preparar sus propios alimentos. Lo hacen mientras vigilan a los niños durante sus clases virtuales. Por ese motivo las cocinas aisladas se diseñan cada vez menos.

La arquitecta interiorista Valentina Mosquera -de Estudio 593- añade que en las nuevas construcciones se apuesta por materiales resistentes y de fácil mantenimiento. Para revestir el piso, por ejemplo, se recurre a porcelanatos de gran formato. Para el mesón -en cambio- utilizan granito, terrazo y mármol.

Los mosaicos hidráulicos, en cambio, son los preferidos para revestir los salpicaderos. Son igual de resistentes que el porcelanato. Esos tienen varios diseños; priman las formas geométricas. También ganan espacio los diseños con textura. Aquello vuelve a las estancias más acogedoras.

Los mesones revestidos con madera natural van quedando en el pasado, pues se trata de un material que requiere de mantenimiento constante para lucir en buenas condiciones y estar siempre libre de impurezas, indispensable en tiempos de covid-19.

Para emular a ese material se recurre a materiales sintéticos como la melamina, por ejemplo. Es bastante resistente y se la puede reemplazar según las tendencias.

Sobre los colores, se imponen los neutros, sobre todo, el gris y el blanco. Este último tono -apunta Mosquera- aporta luminosidad y profundidad a los espacios; nunca pasa de moda.

Sin embargo, son tendencia también las cocinas revestidas con materiales de color negro. Esta especialista dice que los tonos oscuros se utilizan en cocinas grandes y con entradas de luz natural.

Cuando las personas optan por cocinas blancas, el mobiliario y los electrodomésticos son los encargados de aportar ese toque de color. Allí funcionan bien las cocinas y los hornos con colores pasteles.

Para los muebles, los especialistas recurren a tableros recubiertos de melamina con terminado amaderado; tiene la textura y apariencia de la madera natural.

Ese material -explican- aporta calidez al espacio. Para obtener esa sensación también se coloca porcelanato maderado en el piso. Los tonos claros están de moda.

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