
Ezequiel López tiene ocho años y en septiembre pasa a quinto de básica. En abril rindió el Kanguro Matemático por primera vez. Lo que más disfrutó fue encontrar la imagen correcta del reflejo de una camiseta. “Me gustó mucho esa pregunta”, cuenta el estudiante del Colegio Nuestra Familia, de Cuenca, uno de los tres medallistas de oro de la categoría Inicial. La Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas (FCNM) de la Espol entregó medallas y menciones de honor de esta vigésima edición este viernes 7 de agosto.
De las 90 medallas -18 de oro, 30 de plata y 42 de bronce-, los estudiantes que las obtuvieron pertenecen a instituciones educativas ubicadas en 10 ciudades del país. Un alumno participó de forma independiente, por lo que no se conoce a qué ciudad pertenece.
Quito lidera con 33. Loja, con 16 medallas, obtiene casi la mitad de las que consiguió Quito y las reparte entre seis instituciones distintas. Guayaquil suma 15. Entre las tres ciudades reúnen 64 medallas: 71% del total.
Los tres campus del ISM en Quito -Quito, West y North– suman siete medallas, la cifra más alta entre las instituciones educativas. Detrás asoman otras tres instituciones con cinco medallas cada una: Antonio Peña Celi, en Loja; Juan León Mera, en Guayaquil; y Unidad FESVIP, en Quito.
El Kanguro Matemático es una competencia internacional que se aplica de manera independiente y casi simultánea en más de 110 países. En Ecuador la organiza la FCNM-Espol desde 2006 y está abierta a estudiantes desde tercero de básica, es decir, desde los siete años.
Según Janet Valdivieso, coordinadora del Kanguro Matemático en Ecuador, empezar a competir desde tercero de básica, a los siete años, tiene varios beneficios:
En esta edición participaron 2 568 estudiantes del país, 30% más que el 2025. En los últimos cinco años, el promedio ha sido de 2 326 participantes, con un rango estable de entre 1 900 y 2 750.
El 92,41% de los participantes proviene de unidades educativas particulares, mientras que la educación fiscal y fiscomisional representa el 7,43%, según Valdivieso. El 62% son hombres y el 38%, mujeres.
Las seis categorías del Kanguro están adaptadas a la etapa cognitiva de cada edad, según Valdivieso:
Las 16 medallas de Loja están repartidas entre seis instituciones. San Gerardo obtuvo cuatro medallas. Allí, la preparación tiene una estructura que lleva nueve años: el proyecto ‘Árbol Matemático’ divide la asignatura en ramas –aritmética, álgebra, geometría, cálculo, estadística– y asigna un docente especializado a cada una, además de una asignatura complementaria de razonamiento matemático.
Los estudiantes reciben de tres a cuatro horas semanales de clases extracurriculares desde tercer grado, con libros y bancos de preguntas de ediciones anteriores. El colegio lleva 13 años preparando estudiantes para competencias de matemática, con medallas también en la Olimpiada de la Sedem, el Torneo de Jóvenes Matemáticos, la Olimpiada Iberoamericana. El mes pasado ganó una distinción en la World Mathematic Invitational (WMI), en Japón.
“No es casualidad que varios estudiantes de la ciudad de Loja hayan obtenido diversas distinciones en estas olimpiadas”, dice Ricardo Fernández, coordinador del área de Ciencias Exactas del colegio San Gerardo. Y aclara que cada institución lojana prepara a sus alumnos por separado, sin coordinación entre ellas.
Con siete medallas, el cantón cotopaxense de Salcedo quedó por encima de Cuenca y de Samborondón, ambas con seis. El resultado no viene de un solo colegio: la Unidad Educativa Oxford, particular, aportó cuatro medallas, y la Unidad Educativa Alejandro Dávalos Calle, fiscal, otras tres. Este colegio público ya había dado una señal de su nivel: en 2025, su entonces estudiante de octavo de básica, Joel Arias, ganó la única medalla de oro ecuatoriana en el Concurso Binacional de Matemáticas Ecuador-Perú y este 2026 ganó plata en ese mismo concurso.
En casa practica con rompecabezas, legos y trivias de matemáticas en Internet, y compite con sus papás y abuelos resolviendo ejercicios parecidos a los del Kanguro. “Siempre me han gustado, es mi materia favorita, me encantan los números”. En la escuela resuelve ejercicios con su profesora Dani. “Me gusta practicar ejercicios de razonamiento matemático, en la escuela nos enseñan las matemáticas con juegos y actividades divertidas…”.
Tiene 14 años y terminó noveno año. Ganó oro en su segunda participación en el Kanguro. Fuera del aula, el refuerzo vino de casa: su hermana mayor le explicaba los temas que no entendía. “Sin su apoyo no lo habría logrado”, dice. Piensa estudiar una carrera técnica. Pero también considera interesante cómo se trabaja las matemáticas en su Colegio San Gerardo, pues cuenta con varias asignaturas del área matemática. Esto le permite abordar varios temas y avanzar con la preparación. Además es parte del club extracurricular.
Tiene 18 años y ganó oro mientras cursaba su último año en el Colegio Jefferson. No fue su primer intento: en décimo grado quedó fuera del podio. “Vine más preparado y con más ganas de ganar”. Los problemas en los que tuvo mayor facilidad fueron los de lógica: “uno tenía que analizar figuras simétricas y hacer planteamiento de ecuaciones basados en lógica”. La dificultad llegó con los de razonamiento.
Hoy estudia Ingeniería en Oceanografía en la Espol, donde ya aplica en cálculo lo que aprendió preparándose para el Kanguro. Y este es su consejo para los que quieren destacar en estas competencias: “…No se conformen con hacer un ejercicio que les ponga el profesor hagan más. Dediquen 10, 15 minutos extra de lo que normalmente dedican y traten de organizar su tiempo de la mejor manera”.
En su caso balancea los estudios con el deporte para sacar los mejores resultados.
La prueba se tomó los días 16 y 17 de abril en modalidad virtual, y el 18 de abril de forma presencial. Dura 90 minutos y tiene 24 preguntas para Inicial y Escolar, o 30 para Benjamín, Cadete, Junior y Estudiante, en orden creciente de dificultad, con valores de tres, cuatro o cinco puntos. Cada respuesta incorrecta resta 0,75, 1 o 1,25 puntos según el valor de la pregunta; las no contestadas ni suman ni restan.
Las medallas y las 10 menciones de honor de cada categoría salen de las 25 mejores puntuaciones. Las pruebas se definen en la reunión anual de la Asociación Kanguro sin Fronteras, donde todos los países se agrupan por categoría para analizar el banco de preguntas que ellos mismos alimentan cada año, además de un grupo de reserva por si hace falta sustituir algún tema, explica Valdivieso.
El medallero muestra tres concentraciones distintas: Quito reúne 33 medallas; Loja llega a 16, repartidas entre seis colegios; y Guayaquil suma 15. El calendario escolar también pesa: el 75% de los participantes proviene de la Sierra porque esta competencia se realiza cuando los colegios de la Costa están de vacaciones.
Participaron 2.568 estudiantes a nivel nacional, un 30% más que el año anterior. En los últimos cinco años, el promedio de participación ha sido de 2.326 estudiantes, con un rango estable de entre 1.900 y 2.750, según la FCNM-ESPOL.
Quito lideró con 33 medallas. Loja obtuvo 16 —casi la mitad que Quito, repartidas entre seis colegios distintos— y Guayaquil sumó 15. Entre las tres ciudades concentraron el 71% de las 90 medallas entregadas.
Porque en esa etapa, según explica la coordinadora del concurso en Ecuador, Janet Valdivieso, los niños aún no han interiorizado la idea de que las matemáticas son difíciles, lo que facilita construir una relación positiva con la materia desde el inicio.
Tiene 24 preguntas para las categorías Inicial y Escolar, y 30 para Benjamín, Cadete, Junior y Estudiante. Las preguntas van en orden creciente de dificultad, con valores de 3, 4 o 5 puntos, y las respuestas incorrectas restan puntos.
Fue el 7 de agosto de 2026, a las 14:00, en el auditorio del Bloque 9E de la FCNM-ESPOL, en la vigésima edición del concurso en el país desde que Ecuador se integró a la Asociación Kanguro sin Fronteras en 2006.


