Niño ecuatoriano de Cotopaxi sorprende con medalla de oro en binacional de matemática

Ecuador obtuvo solo una medalla de oro en el Binacional de Matemáticas y fue gracias a Joel Arias, un niño de 12 años de Cotopaxi.

Deportivo Quito en la tercera fecha jugará de local.

Joel Arias tiene 12 años. Vive en Salcedo y cursa octavo de básica en la Unidad Educativa Alejandro Dávalos Calle, un colegio fiscal de Cotopaxi. Tras cinco horas de viaje, en Zarumilla, Perú, se convirtió en el único ecuatoriano en ganar una medalla de oro en el Concurso Binacional de Matemática Ecuador-Perú.

“Yo pensaba ganar una medalla de bronce. Cuando ya pasaron las medallas de bronce y plata y quedaba yo solo, anunciaron la de oro. Me sentí más feliz que nunca. Miré a mis papás, porque siempre me apoyaron cuando yo decía ‘ya no quiero’”, recuerda Joel, en una de las bancas de estudio.

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¿Por qué debes saberlo?

La historia de Joel muestra el dilema de Ecuador: hay talento, pero no un sistema que lo cultive. Mientras Perú arrasó con las medallas de oro y plata gracias a su cultura matemática, Ecuador regresó con apenas una de oro y ocho de bronce. El riesgo es claro: no se invierte en una educación matemática que rompa con la tradicional y que apunte al razonamiento lógico, desde edades tempranas. ¿Hasta cuándo el país seguirá perdiendo a potenciales científicos, matemáticos y líderes en innovación?

🏫 El club que nació en un pasadizo

En la escuela de Joel, el espacio para entrenar no existía. Lo que hoy es el Club de Matemática era un pasadizo de seis metros por tres. Era una salida de emergencia. Allí, 10 estudiantes se reúnen cada tarde después de clases regulares para resolver problemas con juegos y creatividad.

“La lógica matemática no está en el currículo. Si damos solo lo que dice el Ministerio, nunca habríamos ganado nada. Aquí inventamos con juegos, Kahoot, tarjetas, retos de ingenio. Los chicos entrenan sin darse cuenta”, dice el profesor Paúl Tipanluisa, impulsor del club.

La rectora, Nancy Fonseca, añade: “El Ministerio nos felicitó, pero hasta ahí. Estos niños tienen talento. Si tuvieran apoyo real brillarían mucho más. Necesitamos que alguien nos apadrine, con nuestros recursos no alcanza”. Los padres tienen la disposición de apoyar, pero saben que hay gastos y se desaniman.

En clases extracurriculares de matemática con el profesor, Paúl Tipanluisa. Foto: Diego Pallero
En clases extracurriculares de matemática con el profesor, Paúl Tipanluisa. Foto: Diego Pallero

🧩 Cómo nació el interés de Joel por la matemática

El gusto por los números de Joel empezó por un video en YouTube que vio en el celular de su madre. Era un reto de tablero mágico en el que los lados debían sumar nueve. “Me gustó porque era divertido, no como la matemática tradicional”.

Desde entonces dedica dos horas diarias a entrenar. También juega fútbol una hora al día como defensa en su liga cantonal. Es hincha del Barcelona de Ecuador, su ídolo es Messi y su perro se llama Dobby.

Su madre, Mariana Maiguashca, recuerda: “Antes de cumplir tres años ya armaba rompecabezas de 36 piezas. Le llamaba la atención más los libros de números y figuras”. Su padre, Fernando Arias, agrega: “Lo motivamos y tratamos de organizar su tiempo: un rato juegos en computadora, otro rato matemáticas. Me siento con él a resolver problemas”. Nunca dejan de acompañarlo y animarlo.

📊 El contraste con Perú

Los resultados fueron claros: Ecuador obtuvo una medalla de oro y ocho de bronce; Perú se quedó con casi todas las preseas de oro y plata. La diferencia no es de talento, es de estructura. Katherine Mendoza, directora de Binaria Matemática en Perú, explica que en Perú, la cultura de competencias matemáticas es muy fuerte. Los estudiantes participan en torneos casi todos los sábados del año en distintas ciudades.

Cada colegio organiza sus propios entrenamientos o los estudiantes se preparan en grupos de estudio y academias. Añade que no existe un programa organizado desde el Ministerio de Educación. “El mérito es principalmente de profesores e instituciones educativas”. En Binaria cuentan con el Centro de Formación Matemática Continua (Cenfomat), donde forman estudiantes de Perú y de otros países en nivel olímpico.

Pablo Serrano, de la Olimpiada Matemática Ecuatoriana (Omec), también destaca la cultura de matemáticas de Perú. Hay colegios especializados en STEM que preparan a niños con altas capacidades en matemáticas desde primaria. Saco Oliveiro, una de las academias más prestigiosas-enfatiza- maneja un modelo donde no hay grados, sino que cada área de las matemáticas tiene su propio nivel. Los niños suben de nivel hasta que estén desafiados, sin esperar a que toda la clase avance al mismo ritmo.

Perú también cuenta con una olimpiada nacional con mucho más alcance, y una población superior a la de Ecuador, por lo que el proceso de selección es más exigente y el número de candidatos es mayor.

⚖️ Entre bambalinas: dos modelos opuestos

En Ecuador se espera el apoyo del Ministerio de Educación, sobre todo por la situación económica de las familias. Sin embargo, en Perú el Ministerio tampoco lidera estas iniciativas: la diferencia está en que los colegios, docentes y familias asumieron la competencia como parte de la cultura educativa.

En Perú, Entre los dos encuentros binacionales: Perú–Bolivia y Perú–Ecuador participaron 4 229 estudiantes, de los cuales el 68% corresponden a instituciones educativas privadas. Pero Pablo Serrano señala que de Ecuador apenas participaron 30 chicos de Guayas y Cotopaxi.

En Perú, la matemática competitiva es parte del día a día escolar. En Ecuador, todo depende del interés de los niños y jóvenes, del apoyo que reciban de los padres, de los profesores particulares o fiscales, como Paúl Tipanluisa, que trabajan horas extra sin reconocimiento ni paga.

💡 ¿Qué falta por hacer en Ecuador?

En 2025, el binacional se organizará en Guayaquil, lo que podría multiplicar la participación ecuatoriana. Pablo Serrano cree lo primero que Ecuador debe hacer es identificar a niños y niñas con potencial y lo segundo es darles apoyo. Para lo primero, la Omec busca pasar de 1 500 a 5 000 inscritos en la Olimpiada Nacional, en el mediano plazo. “Esta es nuestra principal herramienta para descubrir talentos”.

Para lograr lo segundo se requiere, según Serrano, academias de alto rendimiento. Pero la pregunta es si Ecuador dará este salto o seguirá dependiendo de clubes escolares armados en pasadizos o si avanzará hacia un plan nacional de excelencia matemática.

“Es un orgullo para mí, para mi escuela y para mis padres. Quiero seguir resolviendo problemas de lógica, porque la matemática también puede ser divertida”, dice Joel Arias, el niño que en Cotopaxi desafió las estadísticas.


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