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¿Qué pasa en el cerebro de los niños cuando leen?

Mañana, 2 de abril, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil.

Mañana, 2 de abril, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil.

Mañana, 2 de abril, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil.

Cada vez que un niño lee, o alguien le lee en voz alta, la serotonina y la dopamina, dos de los neurotransmisores más importantes del cerebro, se activan. Lo mismo sucede con la oxitocina, una hormona que modula el sistema nervioso central.

Mientras más temprana es la edad del lector, la activación de estos tres neuromoduladores cerebrales es más potente. Así lo asegura Luis Arocha Mariño, psiquiatra y especialista en el desarrollo de herramientas mentales y de comunicación.

Entre los procesos conductuales que modula la serotonina y que se activa con la lectura está la atención de los niños. Así lo comprobó la escritora Leonor Bravo cuando se topó en la entrada de Casa Palabra -un proyecto que fomenta la lectura infantil- con una joven y su bebé de ocho meses.

Bravo le preguntó a la joven si le podía leer un cuento a su bebé, escogió un texto corto y lo narró en voz alta. “Me sorprendí -dice- porque durante esos minutos el niño no despegó su atención de mí y del libro. He leído a muchos niños y he comprobado que el tono literario los atrapa muy rápido”.

La lectura es una de las actividades que más ‘enciende’ el cerebro de los niños porque incrementa su flujo sanguíneo, propicia el nacimiento de nuevas conexiones neuronales, mejora su memoria y ayuda a desarrollar su imaginación y creatividad. Leer a los niños -sostiene Arocha- los pone a imaginar mundos que están más allá de lo que ven en su vida cotidiana. “La lectura los atrapa porque su cerebro está incorporando situaciones novedosas en su sistema”.

Entre los libros que más llaman la atención de los niños están los ilustrados y los pop-up (tridimensionales). Emilia Andrade, del Pícnic de Palabras Ecuador -otro de los proyectos que fomentan la lectura infantil- cuenta que una de las cosas más interesantes de trabajar con estas ediciones es la conexión que se genera entre el niño y el libro. “Cuando el libro está frente a ellos y observan lo que se está narrando hay un ejercicio de concreción importante en su cerebro”.

Otro de los beneficios del fomento de la lectura en los niños es el desarrollo de vínculos afectivos con su familia. La lectura en el regazo de la madre o del padre puede ayudar a unir vínculos a futuro y que el gusto por la lectura en la etapa de escolarización no sea impuesto.

Andrade cuenta que varios padres le han comentado que sus hijos han aprendido a leer en el Pícnic -una actividad que se realiza los domingos por la mañana, en el parque La Carolina-, “lo lindo de ese proceso es que los niños no tuvieron ninguna imposición de tiempos y de tipo de lectura. El acompañamiento familiar en este proceso es vital”.

Según un estudio realizado por el Centro Médico del Hospital de Niños de Cincinnati, Estados Unidos, cuanto mayor es el nivel de lectura de parte de los adultos hacia los niños, más actividad se muestra en los lóbulos parietales del cerebro, que son los encargados de dar significado al lenguaje. Lo que les permite entender mejor lo que están escuchando.

A través de la lectura los niños pueden conocer las diversas capas de la realidad. Por medio del lenguaje van descubriendo nuevas palabras para nombrar el mundo. “El niño -dice Bravo- entiende las palabras por el contexto. Ellos por lo general infieren el significado de las cosas que escuchan. Con la lectura no solo estamos enriqueciendo el cerebro del niño y su imaginación sino la comprensión que tiene del mundo y de sí mismo”.

No olvide

La lectura en voz alta ayuda a desarrollar la capacidad de atención en los niños. También les permite mejorar su creatividad.

Leer
a los niños incrementa la actividad en los lóbulos parietales del cerebro, los encargados de dar significado al lenguaje.

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aumenta la actividad de la serotonina y la dopamina, dos de los neurotransmisores más importantes del cerebro.