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Hugo, un perro de la tercera edad, consiguió finalmente un hogar durante la pandemia

Aunque la esperanza de ser adoptado se apagaba, el amor de Hugo cautivó a una familia que abrió las puertas de su hogar. Foto: Cortesía Mishel Heredia

Aunque la esperanza de ser adoptado se apagaba, el amor de Hugo cautivó a una familia que abrió las puertas de su hogar. Foto: Cortesía Mishel Heredia

Aunque la esperanza de ser adoptado se apagaba, el amor de Hugo cautivó a una familia que abrió las puertas de su hogar. Foto: Cortesía Mishel Heredia

Las esperanzas de que Hugo encontrara una familia se fueron desvaneciendo a lo largo de los últimos tres años. Este perro de la tercera edad fue rescatado en la vía Quito-Cayambe en marzo del 2017 y, desde ese momento, hasta hace dos meses, estuvo a cargo de la fundación Ala Ecuador. Cuando los rescatistas ya estaban resignados a la idea de que Hugo viviera sus últimos años en un hospedaje, la emergencia sanitaria motivó a un adoptante a darle una nueva oportunidad a este animal.

Cristina Alarcon, fundadora de Ala Ecuador, recuerda que conoció a Hugo en marzo del 2017, cuando estaba viajando a Cayambe con una amiga. El animal estaba parado en la mitad de la vía, tratando de esquivar a los vehículos. Alarcón detuvo el tránsito y agarró al perro, que en ese momento se puso panza arriba para que lo acaricie, en medio de la carretera. La rescatista logró cargarlo y se regresó a Quito para internarlo en una clínica.

El perro tenía una soga en el cuello, por lo que se cree que sus dueños lo mantenían amarrado. Finalmente habría mordido la soga y logrado escapar. El animal se encontraba en un estado avanzado de desnutrición y tenía unas bolas, que los veterinarios lograron remover.

Alarcón dice que Hugo fue internado en un hospedaje, donde no tuvo una buena experiencia. No subía de peso y no socializaba con otros animales. Allí permaneció un año hasta que la rescatista decidió llevarlo a otro centro. En este lugar empezó a mejorar, aumento de peso y ya interactuaba con otros perros.

Hugo es el nuevo integrante de una familia ecuatoriana y vivirá sus últimos años de vida junto al amor y el cuidado. Foto: cortesía Mishel Heredia

Mientras pasaba el tiempo, nadie se interesaba por adoptar a este animal. Alarcón explica que es muy complicado que las personas quieran llevarse a casa a un perro mayor. Además, a Hugo ya se le estaban empezando a caer los dientes.

“Habíamos perdido la fe en que sería adoptado y pensé que iba a morir con nosotros, sin saber lo que era tener un hogar”, dice Heredia. Para sorpresa de todos, en junio de este 2020, llegó una solicitud de adopción de Hugo.

Andrés Heredia, ahora propietario del animal, cuenta que siempre tuvo las ganas de adoptar a un perro, pero con la llegada de la pandemia el deseo aumento. Su idea desde un inicio era darle un hogar a un animal de avanzada edad. Empezó a buscar opciones, hasta que la veterinaria de la mascotas de su familia le contó la historia de Hugo.

Heredia completó los trámites necesarios, hasta que llegó el día de conocerlo. Fue “amor a primera vista”, cuenta Alarcón. Cuando el joven y su hermana llegaron, el perro se lanzó a saludarlos, jugo con ellos y se subió enseguida al vehículo.

Durante estos dos meses, Hugo ha aprendido a compartir el departamento con su dueño. Se encuentra en buen estado de salud y sigue al joven a todas partes. “Me dicen que yo salvé a Huguito, pero es al revés”, dice Heredia.

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